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Tuesday, February 27, 2018

Elia Casillas: Son






Ryunosuke Akutagawa


Base naval

El interior del submarino era oscuro. Se agachó, rodeado de maquinaria, y echó un vistazo por el periscopio. Vio el paisaje del puerto naval.
—Por ahí tal vez pueda ver un buque, el Kongo —le dijo un oficial.
Mientras contemplaba un buque de guerra en la lente cuadrada, se acordó, sin saber por qué, del perejil. El perejil sobre un bistec de a treinta centímetros el plato. Y de su delicado aroma.
Almohada
Usando como almohada un escepticismo con olor a hojas de rosa, leía un libro de Anatole France. Pero nunca se dio cuenta de que, dentro de su almohada, había un centauro, una deidad que era medio hombre, medio caballo.
Cuerpo de mujer

Una noche de verano un chino llamado Yang despertó de pronto a causa del insoportable calor. Tumbado boca abajo, la cabeza entre las manos, se había entregado a hilvanar fogosas fantasías cuando se percató de que había una pulga avanzando por el borde de la cama. En la penumbra de la habitación la vio arrastrar su diminuto lomo fulgurando como polvo de plata rumbo al hombro de su mujer que dormía a su lado. Desnuda, yacía profundamente dormida, y oyó que respiraba dulcemente, la cabeza y el cuerpo volteados hacia su lado.
Observando el avance indolente de la pulga, Yang reflexionó sobre la realidad de aquellas criaturas. “Una pulga necesita una hora para llegar a un sitio que está a dos o tres pasos nuestros, aparte de que todo su espacio se reduce a una cama. Muy tediosa sería mi vida de haber nacido pulga…”
Dominado por estos pensamientos, su conciencia se empezó a oscurecer lentamente y, sin darse cuenta, acabó hundiéndose en el profundo abismo de un extraño trance que no era ni sueño ni realidad. Imperceptiblemente, justo cuando se sintió despierto, vio, asombrado, que su alma había penetrado el cuerpo de la pulga que durante todo aquel tiempo avanzaba sin prisa por la cama, guiada por un acre olor a sudor. Aquello, en cambio, no era lo único que lo confundía, pese a ser una situación tan misteriosa que no conseguía salir de su asombro.
En el camino se alzaba una encumbrada montaña cuya forma más o menos redondeada aparecía suspendida de su cima como una estalactita, alzándose más allá de la vista y descendiendo hacia la cama donde se encontraba. La base medio redonda de la montaña, contigua a la cama, tenía el aspecto de una granada tan encendida que daba la impresión de contener fuego almacenado en su seno. Salvo esta base, el resto de la armoniosa montaña era blancuzco, compuesto de la masa nívea de una sustancia grasa, tierna y pulida. La vasta superficie de la montaña bañada en luz despedía un lustre ligeramente ambarino que se curvaba hacia el cielo como un arco de belleza exquisita, a la par que su ladera oscura refulgía como una nieve azulada bajo la luz de la luna.
Los ojos abiertos de par en par, Yang fijó la mirada atónita en aquella montaña de inusitada belleza. Pero cuál no sería su asombro al comprobar que la montaña era uno de los pechos de su mujer. Poniendo a un lado el amor, el odio y el deseo carnal, Yang contempló aquel pecho enorme que parecía una montaña de marfil. En el colmo de la admiración permaneció un largo rato petrificado y como aturdido ante aquella imagen irresistible, ajeno por completo al acre olor a sudor. No se había dado cuenta, hasta volverse una pulga, de la belleza aparente de su mujer. Tampoco se puede limitar un hombre de temperamento artístico a la belleza aparente de una mujer y contemplarla azorado como hizo la pulga.






Saturday, February 24, 2018

Javier Puche: ASINCRONÍA




(Dedicado a Rafael Pérez Estrada)

Ella paseaba triste. Él deambulaba cansado. Ambos chocaron de frente al doblar una esquina. Turbados ante la belleza del otro, procedieron a disculparse con ávida lentitud. Tanta que sus respectivas e impacientes sombras, lejos de esperarlos como dicta la costumbre, se fundieron por su cuenta en un apasionado beso bidimensional, anticipándose veladamente al curso de la acción. Algo después, cuando lograron eludir las palabras, los rezagados cuerpos también se besaron al fin, mientras las sombras, siempre por delante, retozaban con ímpetu en el suelo. Desprovistos de sincronía, terminaron los cuatro acudiendo febriles a un hotel de las inmediaciones. Allí se mezclaron por completo. Al abandonar derrengados la habitación, el cuerpo de ella proyectaba la sombra de él y viceversa. Fantasearon con ser felices juntos, emprendiendo por inercia un noviazgo tradicional. Pero pronto cada sombra regresó sigilosamente al cuerpo que le correspondía. Y sobrevinieron estrepitosas discusiones por nimiedades. Tras sufrir la última, los cuerpos se abrazaron con gravedad y temblor. No así las sombras, que permanecieron gélidamente distanciadas en la pared, como adversarios inmóviles. Esa noche las dos huyeron por separado en direcciones opuestas.


«Fuerza Menor» (Isla de Siltolá, 2016)





Friday, February 23, 2018

Virginia Woolf: Un resumen


 
Como sea que dentro de la casa hacía calor y las estancias estaban atestadas, como sea que en una noche como aquélla no había riesgo de humedad, como sea que los farolillos chinos parecían pender como frutos rojos y verdes, en el fondo de un bosque encantado, el señor Bertram Pritchard llevó a la señora Latham al jardín.
El aire libre y la sensación de hallarse fuera de la casa dejaron un tanto desorientada a Sasha Latham, la alta y hermosa señora de aspecto algo indolente, la majestad de cuya apariencia era tan grande que poca gente llegó a advertir que se sentía totalmente incapaz y torpona, cuando tenía que decir algo, en una reunión. Pero así era; y Sasha Latham se alegraba de hallarse en compañía de Bertram, de quien cabía esperar, sin la menor duda, que hablara sin cesar, incluso al aire libre. Si se escribiera lo que Bertram decía, resultaría increíble, ya que, no sólo todo lo que decía resultaba, en sí mismo, carente de sentido, sino que además no había relación alguna entre sus diferentes observaciones. En verdad, si una hubiera cogido un lápiz y hubiera escrito textualmente sus palabras -y lo que decía en el curso de una noche hubiera bastado para formar un libro-, nadie osaría dudar, al leerlo, de que el pobre hombre era un deficiente mental. Y no era éste el caso, ni mucho menos, por cuanto el señor Pritchard gozaba de prestigio en su calidad de funcionario público y era Compañero de la Orden del Baño. Pero resultaba todavía más raro que gozara de casi universales simpatías. Había en su voz un matiz, cierto enfático acento, un esplendor en la incongruencia de sus ideas, como una emanación surgida de su cara regordeta y morena, de su figura de petirrojo, algo inmaterial e inaprehensible, que existía y florecía y se hacía notar por sí mismo, con independencia de sus palabras, e incluso, a menudo, en oposición a ellas. Por esto Sasha Latham se dedicaba a pensar -mientras el señor Pritchard parloteaba acerca de su visita a Devonshire, acerca de posadas y posaderas, acerca de Eddie y Freddie, acerca de vacas y viajes nocturnos, de nata y estrellas, acerca de los ferrocarriles europeos y de Bradshaw, de pescar bacalaos, resfriados, la gripe, reumatismo y Keats-, Sasha pensaba en él, en abstracto, considerándolo persona cuya existencia era buena, creándolo, mientras él hablaba, a guisa de ser diferente de su habla, y éste era ciertamente el auténtico Bertram Pritchard, aunque nadie pudiera demostrarlo. Cómo podía una demostrar que Bertram Pritchard era un leal amigo, dotado de gran comprensión y… pero en este momento, como tan a menudo le ocurría cuando hablaba con Bertram Pritchard, Sasha se olvidó de su existencia, y comenzó a pensar en otro asunto.
Sasha pensaba en la noche, después de haber conseguido concentrarse un poco, y con la vista en el cielo. De repente olió a campo, la sombría quietud de los campos bajo las estrellas, pero aquí, en el jardín trasero de la señora Dalloway, en Westminster, la belleza la emocionaba, debido a que Sasha Latham había nacido y se había criado en el campo, probablemente por contraste. Allí el aire olía a heno, y había, a sus espaldas, estancias repletas de gente. Paseó al lado de Bertram. Sasha caminaba de manera algo parecida al paso de los ciervos, con una leve flojera en los tobillos, abanicándose, mayestática, silenciosa, atentos todos sus sentidos, aguzado el oído, olisqueando el aire, como si fuera un ser salvaje, aunque con perfecto dominio de sí mismo, gozando de la noche.
Esto, pensó, es la mayor maravilla, el supremo logro de la raza humana. Por una parte, hay mimbrales y rudimentarias barquichuelas navegando por pantanosas aguas, y por otra está esto. Y pensó en la casa seca, de gruesos muros, bien construida, con valiosos objetos en su interior, con el murmullo de hombres y mujeres que se acercaban los unos a los otros, que se alejaban los unos de los otros, que intercambiaban opiniones, y que se estimulaban recíprocamente. Y Clarissa Dalloway había hecho lo preciso para que aquello surgiera en los eriales de la noche, y había puesto planas piedras formando un sendero sobre la tierra, y, cuando llegaron al final del jardín (en realidad era muy pequeño), y ella y Bertram se sentaron en sendas tumbonas, Sasha miró la casa con veneración, con entusiasmo, como si la hubiera atravesado un eje de oro en el que se formaron lágrimas que cayeron en profunda acción de gracias. Sasha, a pesar de ser tímida, y casi incapaz de decir algo, cuando de repente le presentaban a alguien, pese a ser fundamentalmente humilde, sentía una profunda admiración hacia todos los demás. Ser ellos sería maravilloso, pero estaba condenada a ser ella misma, y lo único que podía hacer, a su manera silenciosamente entusiasta, sentada allí, en el jardín, era aplaudir el trato social de la humanidad, del que ella estaba excluida. Retazos de poesías en loa de la gente acudían a sus labios; la gente era adorable, buena, y sobre todo valiente, y triunfaba sobre la noche y los fangales, eran todos supervivientes, eran la compañía de aventureros que, asediados de peligros, se hace a la mar.
Por maligno capricho del destino, ella no podía participar, pero sí podía estar sentada y loar, mientras Bertram parloteaba, por ser uno de los viajeros, quizá mozo de camarote o marino simplemente, un ser que se subía a los mástiles, silbando alegremente. Mientras pensaba esto, la rama de un árbol ante ella quedó empapada y rezumante de su admiración por la gente dentro de la casa; y goteó oro; o se puso erecta, en centinela. Formaba parte de la valiente y arremolinada compañía, como un mástil en el que ondeaba una bandera. Había una barrica junto a un muro, y también a la barrica infundió Sasha alma.
De repente, Bertram, que era hombre físicamente inquieto, quiso explorar los contornos, y, poniéndose de un salto sobre un montón de ladrillos, miró por encima del muro del jardín. Sasha también miró. Vio un balde o quizás una bota. En un segundo la ilusión se esfumó. Una vez más, allí estaba Londres, el vasto e inatento mundo impersonal, autobuses, negocios, luces ante los bares y policías bostezando.
Habiendo satisfecho su curiosidad, y después de haber vuelto a llenar, gracias a un momento de silencio, sus burbujeantes depósitos de palabras, Bertram invitó al señor y a la señora Nosecuántos, a sentarse con ellos, arrastrando al efecto dos tumbonas más. Volvieron a sentarse, mirando la misma casa, el mismo árbol, la misma barrica, aun cuando, después de haber mirado por encima del muro y de haber vislumbrado el balde, o, mejor dicho, Londres viviendo indiferente, Sasha ya no podía cubrir el mundo con aquella vaporosa nube de oro. Bertram hablaba y los nosequé -aunque le fuera la vida, Sasha no podía recordar si se llamaban Wallace o Freeman- contestaban, y todas sus palabras cruzaban una sutil neblina de oro e iban a parar a la prosaica luz del día. Sasha miró la seca y gruesa casa Reina Ana, hizo cuanto pudo para recordar lo que había leído en la escuela acerca de la Isla de Thorney y de los hombres en piragua, y de las ostras, y de los patos salvajes y de las nieblas, pero la casa no le pareció más que un lógico asunto de desagües y carpinteros, y la fiesta nada, sino gente vestida de gala.
Entonces Sasha se preguntó cuál de las dos visiones era la verdadera. Podía ver el balde, y podía ver la casa, mitad iluminada, mitad a oscuras.
Formuló la pregunta a aquel nosequé a quien Sasha había construido, a su humilde manera, utilizando al efecto la sabiduría y el poderío de cuantos no eran ella. A menudo, recibía las contestaciones de manera puramente accidental, casos hubo en que su viejo perro spaniel contestó por el medio de menear la cola.
Ahora el árbol, despojado de sus oros y de su majestad, pareció darle una respuesta; se convirtió en un árbol de campo, el único en un páramo. Sasha lo había visto a menudo, había visto nubes matizadas de rojo, por entre sus ramas, o la luna quebrada, lanzando irregulares destellos plateados. Pero, ¿la respuesta? Pues bien, que el alma -por cuanto Sasha notaba que en ella se movía un ser que iba de un lado para otro y que intentaba escapar, ser al que, con carácter provisional, denominaba alma- es por esencia desaparejada, un pájaro viudo, un pájaro solitario posado en aquel árbol.
Pero entonces Bertram, cogiendo del brazo a Sasha, con la familiaridad habitual en él, ya que no en vano eran amigos de toda la vida, observó que no estaban cumpliendo con sus deberes, y que debían entrar en la casa.
En aquel instante, en alguna calleja o bar, sonó la habitual voz terrible, asexuada e inarticulada; un chillido, un grito. Y el pájaro viudo, sobresaltado, emprendió el vuelo, describiendo círculos más y más anchos, hasta que se transformó (lo que ella llamaba su alma) en algo tan remoto como un grajo contra el que se ha lanzado una piedra y emprende asustado el vuelo.






LENORE KANDEL

Primero cazaron a los ángeles

I


Primero cazaron a los ángeles

atando sus piernas blancas y flacas con cables

y

abriendo sus gargantas de seda con cuchillos helados

Murieron revoloteando sus alas como pollos

y sus sangres inmortales mojaron el suelo ardiente

los vimos desde el subsuelo

desde las lápidas, las criptas

masticando nuestros dedos huesudos

y

temblando en nuestras sábanas manchadas de meo


Los serafines y los querubines se fueron

se los comieron y les rompieron las médulas óseas

se limpiaron sus culos con plumas de ángeles

y ahora caminan por los escombros de las calles con

ojos como fosas de fuego



II

¿quién engañó a los ángeles?

¿quién robó el santo grial y lo cercenó por una jarra de vino?

¿quién jodió el cuerno dorado de Gabriel?

¿fue un trabajo interno?



¿quién asó el cordero de dios?

¿quien descargó las llaves de San Pedro por la boca de un

inodoro de una Playa del Norte?


¿quién violó a Santa María con un consolador de plástico marcado con el

sello de Buenas Prácticas de aprobación?

¿fue un trabajo externo?

dónde están nuestras armas?

¿dónde están nuestros garrotes, nuestros lanzallamas, nuestro gas

venenoso, nuestras granadas de mano?

empuñamos nuestras armas y nuestras rodillas producen tarjetas de crédito,

vomitamos cheques cancelados

parados con las piernas extendidas con esfínteres abiertos llorando aguajabonosa
de nuestros ojos radiactivos

y gritando por el último rifle

el cañón mesiánico

la bomba pascual



los vientres de las mujeres abiertos y los chicos eliminan

su salida con bayonetas

escupiendo sangre en los ojos de las parteras ciegas

antes de empalarse a sí mismos sobre sus propias espadas

los penes de los hombres se vuelven ametralladoras azules de acero,

que eyaculan balas, esparcieron muerte como un orgasmo


los amantes ruedan en los arbustos desgarrando en los genitales del otro

con uñas de hierro

la sangre fresca es servida en bares de comida sana libre de gérmenes

vasos de papel

tomó un trago por las mujeres del club sifilíticas

en máscaras de papel maché

cada uno el mismo rostro pintado a mano de la madre de Hamlet

a la edad de diez

vemos desde el subsuelo

nuestros ojos como periscopios

arrojando los dedos a los perros como barras de caramelo

en un esfuerzo para sus ladridos

en un esfuerzo por mantener la paz

en un esfuerzo para hacer amigos e influenciar personas



III

derrumbamos nuestros refugios antibombas vulnerables

doblamos nuestras balsas salvavidas doblables

y en el recuento de doce

todos ellos se desintegraron en montones de mierda de rata

alimentando el crecimiento de las flores venenosas

y las plantas de venus en jarra


se acurrucan bajo tierra abrazando el pecho poroso con brazos enmohecidos

escuchando el goteo lento de la sangre de nuestras venas cortadas

cerrando hasta arriba los cierres de nuestros cráneos

para ventilar nuestros cerebros

ellos asesinaron a nuestros ángeles


vendimos nuestros cuerpos y nuestras horas a los curiosos

pagamos nuestra infancia en lavaplatos y meprobamate

y echamos sal sobre nuestros nervios sangrantes

en el curso de la búsqueda

y tienen mierda en la boca abierta de dios

colgaron los santos en camisas de fuerza y tienen

tranquilizados a los profetas

ambos negados, cristo y la pija

y diagnosticado como un Buda catatónico

castraron a los sacerdotes y a los hombres santos y

censuraron incluso las palabras de amor

Lobotomía para cada hombre!

y designaron a un eunuco para presidente

         Lobotomía para la ama de casa!

         Lobotomía para el empresario!

         Lobotomía para los jardines infantes!

y ellos asesinaron a los ángeles



IV


ahora en los callejones los andróginos se están juntando aleteando sus

campanas leprosas como incensarios, mientras preparan el ritual

la violación de dios

la grasa que brillan sus labios es la grasa de los ángeles

la sangre de esas tortas en sus garras es la sangre de los ángeles


se están juntando en las calles y jugando a los dados con

ojos de ángeles

están proyectando los últimos lotes del armageddon



V



ahora en las consecuencias de la mañana

estamos rodando las piedras del subsuelo, de las cuevas

ampliamos nuestras visiones de peyote en los ojos

y enjuagaron nuestras bocas con vino de anoche

rellenaron los agujeros en nuestros brazos con polvo y arrojaron

libaciones a los pies de cada uno

y entraremos por las calles y caminaremos entre ellos y

batallaremos

sosteniendo nuestras manos delgadas y vacías en lo alto

pasaremos entre los extraños del mundo como un

viento amargo


y nuestra sangre fundirá el hierro

y nuestro aliento fundirá el acero

miraremos cara a cara con ojos desnudos

y nuestras lágrimas provocará terremotos

y nuestro llanto hará montañas para ascender y el sol para detener

ELLOS NO ASESINARÁN MÁS ÁNGELES!

                 ni siquiera nosotros


AMOR HARD-CORE

                           A quien en efecto le interese

Me crees cuando te digo / eres hermoso
aquí de pie te miro la visión de mis ojos
penetra la visión de tus ojos y te veo y eres animal
y te veo y eres divino y te veo y eres divino animal
y eres hermoso
lo divino no está separado de la bestia; es la criatura total que
trasciende más allá de sí misma
el mesías ha sido invocado ya está aquí
eres el mesías que espera renacer en la conciencia
eres hermoso; todos somos hermosos
eres divino; todos somos divinos
la divinidad se apafece en su propio reconocimiento
acepta el ser que eres               e ilumínate
con tu propia y clara luz

POEMA DE AMOR AL DIOS

no hay varias formas del amor / hermoso /
pero te amo de todas las formas posibles

te amo / amo tu verga en mis manos
agitándose como un ave
entre mis dedos
mientras te hinchas y creces dentro de mi mano
entreabriendo mis dedos
con tu rígida solidez
eres hermoso / eres hermoso
eres cien veces hermoso
te lo golpeo con mis amorosas manos
con mis largos dedos las uñas pintadas de rosa
te acaricio
te adoro
con la yema de mis dedos…    con la palma de mi mano…
tu verga asciende y palpita dentro de mis manos /
una revelación / como Afrodita sabía

hubo un tiempo en que los dioses albergaban mayor pureza
/ puedo recordar noches junto a la madreselva
nuestros jugos más dulces que la miel
/ éramos el templo y el dios al mismo tiempo /

estoy desnuda contra ti
y en ti poso mi boca                lentamente
ardo por besarte
mi lengua celebra una oración en ti
eres hermoso
tu cuerpo se adelanta hacia mí
carne contra carne
piel deslizándose por dorada piel
tan mía como tuya
mi boca               mi lengua                     mis manos
mi vientre y mis piernas
contra tu boca             tu amor
deslizándose…    deslizándose
nuestros cuerpos avanzan y se encuentran
insoportablemente

tu rostro cuando estás sobre mí
es el rostro de todos los dioses
y hermosos demonios
son tus ojos

amor tocando amor
el templo y el dios
son uno mismo

POEMA PARA TIRANOS

"los seres que sienten son incontables
- prometo iluminarlos a todos"
Primer voto del budismo

parece que debo amarte incluso a ti
más fácil amar las cosas bonitas
los niños las campanillas
más fácil (al aumentar la compasión)
amar al desconocido

fácil incluso darse cuenta (con compasión)
del dolor y del terror implícito en aquellos
que tratan el mundo alrededor
con tanta brutalidad tanto odio

pero oh yo no soy cristo
bendiciendo a mis verdugos
no soy buda no soy santa
tampoco poseo esa fuerza incandescente
de la fe iluminada

pero así y todo
eres un ser que siente
respirando este aire
al igual que yo soy un ser que siente
buscando mi iluminación
debo buscar la tuya

si tuviera el amor suficiente
si tuviera la fe suficiente
podría quizá entonces trascender tu camino
y alterar incluso eso

perdóname entonces —
no puedo amarte todavía


DESFILE DE BESTIAS

amor yo, aman mi elefante
Nunca te burles de un tigre
Nunca cutuquem un león
usted y su madre
Son selva familia

Ver a la mujer con las lentejuelas leoparda!
ver el ballet de elefantes, cuatro mil kilogramos de
carne cavorting
por sus ojos lánguidos
pies torpes utilizados para propósitos nefastos
  (Considere el paraguas en la pierna doblada de su abuela)
! SEE!
mea gorila
masturba mono
cómo creíble ...

  VER TIGRE
AGITACIÓN su COLA
mujer leopardo caminando con su hermana y guía de cuello
el ojo
tigre
cueros
detrás del signo Escorpión

AQUÍ ES BESTIAS y tierras BIZARRAS Desconocidos
AQUÍ ES LEONES
agotado
el aroma de las palomitas
en el pico de la altitud del Everest más lejos, sillas y
conjunto y para los asientos de primera fila
el ojo de la bestia brilla de su cráneo contorcionado
la lucha entre el homo sapiens alrededor humana y Ahora
bestia parda antes

Hombre Mujer tortuga gorrión
tigre   llevaba una blusa traje de mono que lleva
hombre-escarabajo, gorila macho, hombre-caniche, el hombre-serpiente, el hombre-caballo,
toro-hombre, hombre-camello, cabra-hombre, hombre-hombre

! STOP!
ver a sus hermanos, mantenga su verdadero amor
estos son latitudes oscuros
y el presentador tiene alas
para iniciar la presentación!
amor yo, aman mi elefante ...
Amo mi tigre
amo a mi nada
entrar en la cola ...


AME flotando en el aire

Agarrarme!
Te amo, confío en que
Te amo

agarrarme
agarrar el pie izquierdo, el pie
bien, mi mano!
aquí estoy colgando por los dientes
suspendidos de un centenar de metros en el aire y
Agarrarme!
Aquí vengo, volando sin alas
sin un paracaídas, haciendo un triple doble
voltereta súper hilatura
AQUÍ ARRIBA Y SIN
RED DE PROTECCIÓN Y
Agarrarme!
Me agarró!
¡te amo!

Ahora usted va!

Invocación y PAYASOS
DANZA DE que montan a pelo. 

ojo de tritón y el talón coñac
Vino champagne y el hachís dulce
choque de amor y toque de locura
desgarro del diablo puntuación triste
pulso de la visión, piedra de sangre
besar brujas, lamento la mandrágora
el miedo del paraíso,   pan hecho sueños
Todas las cosas son como son

¡Ah! ¡Payasos! ¡Bellos son!
El presentador está vestida sólo con plumas de búho negro
excepto sus botas de ante negro y guantes
y negro y trenzado de látigo.
Él vuela alto, en círculos sin fin
  mientras que los payasos pretenden ser ángeles
que pretenden ser payasos

y niñas que montan a pelo ...
hermosas niñas, desnuda excepto por las botas y se   guantes de plata  su largo cabello flotando detrás de ellos en una onda de luz
todo, el pálido brillante como el ajuar de seda caliente
esas aguas oscuras como incógnitas todas de ellas
todos de ellos montando caballos blancos como la niebla con ojos de zafiro
llameante
caballos al galope y trote las figuras del baile
frescas colas de brisa marina como la espuma
bellas mujeres desnudas se extienden sus brazos
tejiendo encantos serenos mientras que el baile
cada vez más rápido
rescatar incandescente oscurece a una neblina plateada
se funde, se disuelve y quemaduras
hasta que los escombros sólo
un rocío mojado negro y rosa
el presentador acepta
con las manos que tiemblan

Espectáculo de fenómenos y el final

Para mostrarlo!
muéstrame tu columna tatuado y su lengua con las estrellas cortezudas
Tome su gruñido animal, con la mandíbula ensangrentada
Tome la naturaleza y revelar sus sueños!
todos los animales contiene tu Dios, todos los dioses son sueños
todos los sueños se cumplen

LET THE BEAST PISO
 
permitir que el perro a caminar, al amor de la araña
¿Está la cabeza arco iris niño, el sueño del oráculo?
el dolor de la bruja, el cura de las lágrimas, el amor de la puerta?
DISPLAY OFF!
¿Eres el santo de los deseos, es la bestia que clama en lágrimas?

DISPLAY OFF!
¿Eres joven de 16 años CASA CON LA MUJER 68 temblando de deseo?
¿Estás PADRE 3 ARMAS Y en él, incluso al hijo del bebé?
¿Estás maníaco FUEGO EN AMANTES ATA?
¿Estás femenino no identificado pula PUENTE?
¿Está ADOLESCENTE ENCONTRÓ ENCADENADO EN SALA?
¿Estás mitad hombre, mitad mujer, que pesa 300
kilogramos, puede
caminando sobre las manos, escribiendo con los dedos
pies, baila en él
una cuerda floja?

¡DISPLAY OFF!
  ACEPTAR LA CRIATURA
Y OBTENER LA DANZA! 








Wednesday, February 21, 2018

Kjell Askildsen: Ajedrez


El mundo ya no es lo que era. Ahora, por ejemplo, se vive más tiempo. Yo tengo ochenta y muchos, y es poco. Estoy demasiado sano, aunque no tenga razones para estar tan sano. Pero la vida no quiere desprenderse de mí. El que no tiene nada por qué vivir tampoco tiene nada por qué morir.
Tal vez sea ese el motivo.
Un día hace mucho, antes de que mis piernas empezaran a flaquear seriamente, fui a visitar a mi hermano. No lo había visto desde hacía más de tres años, pero seguía viviendo donde fui a visitarlo la última vez.
-Sigues vivo -dijo, aunque él era mayor que yo.
Me había llevado un bocadillo y él me ofreció un vaso de agua.
-La vida es dura -dijo-, no hay quién la aguante.
Yo estaba comiendo y no contesté. No había ido allí a discutir. Acabé el bocadillo y me bebí el agua. Mi hermano miraba fijamente hacia algún punto situado por encima de mi cabeza. Si me hubiera levantado y él no hubiese desviado la mirada antes, se habría quedado mirándome directamente, pero sin duda la habría desviado. Mi hermano no se encontraba a gusto conmigo. O dicho de otro modo, no se encontraba a gusto consigo mismo cuando estaba conmigo. Creo que tenía mala conciencia o, al menos, no buena. Escribió una veintena de novelas muy largas. Yo solo he escrito unas pocas, que además son breves. A él se le considera un escritor bastante bueno, aunque un poco obsceno. Escribe mucho sobre el amor, sobre todo el amor físico, no pregunto dónde lo habrá aprendido.
Mi hermano seguía con la mirada clavada en algún punto situado por encima de mi cabeza, supongo que se sentía en su derecho por las veinte novelas que tenía en sus nalgas fofas. Me estaban entrando ganas de largarme sin decirle el motivo de mi visita, pero pensé que después de la caminata que me había dado sería de tontos, así que le pregunté si le apetecía jugar una partida de ajedrez.
-Eso lleva mucho tiempo -dijo-, y yo ya no tengo mucho tiempo que perder. Podrías haber venido antes.
Debí levantarme y largarme en ese momento, se lo habría merecido, pero soy demasiado cortés y considerado, esa es mi gran debilidad, o una de ellas.
-No lleva más de una hora -dije.
-La partida sí -contestó-, pero a eso habría que añadir la excitación posterior o el cabreo si la perdiera. Mi corazón, sabes, ya no es lo que era. Y el tuyo tampoco, supongo.
No contesté, no tenía ganas de discutir con él sobre mi corazón, así que dije:
-De modo que tienes miedo a morir. Vaya, vaya.
-Tonterías. Lo que pasa es que mi obra aún no está concluida.
Así de pretencioso estuvo, me entraron ganas de vomitar. Yo había dejado el bastón en el suelo, y me agaché a recogerlo, quería que dejara de presumir.
-Cuando morimos, al menos dejamos de contradecirnos -dije, aunque no esperaba que entendiera el sentido de mis palabras. Pero él era demasiado soberbio para preguntar.
-No ha sido mi intención herirte -dijo.
-¿Herirme? -contesté levantando la voz. Era razonable que me irritara-. Me importa un bledo lo poco que he escrito y lo poco que no he escrito.
Me puse de pie y le solté un discurso:
-Cada hora que pasa, el mundo se libra de miles de tontos. Piénsalo. ¿Te has parado alguna vez a pensar en la cantidad de estupidez almacenada que desaparece en el transcurso de un día? Imagínate todos los cerebros que dejan de funcionar, pues es ahí donde se almacena la estupidez. Y sin embargo, todavía queda mucha estupidez, porque algunos la han perpetuado en libros, y así se mantiene viva. Mientras la gente siga leyendo novelas, ciertas novelas de las que tanto abundan, la estupidez seguirá existiendo.
Y añadí, un poco vagamente, lo confieso:
-Por eso he venido a jugar una partida de ajedrez.
Permaneció callado un buen rato, hasta que hice ademán de marcharme, entonces dijo:
-Demasiadas palabras para tan poca cosa. Pero les sacaré partido, las pondré en boca de algún ignorante.
Exactamente así era mi hermano. Por cierto, murió ese mismo día, y no es improbable que me llevara sus últimas palabras, pues me marché sin contestarle, y eso no debió de gustarle nada. Quería tener la última palabra y la tuvo, aunque supongo que habría querido decir algo más. Cuando recuerdo lo que se irritó, me viene a la memoria que los chinos tienen un símbolo en su grafía que representa la muerte por agotamiento en el acto sexual.
Al fin y al cabo éramos hermanos.






Monday, February 19, 2018

Bon Jovi - Hallelujah (subtitulos español) (cover-Leonard Cohen song)












Martha Leticia Martínez de León: Hacerse el Silencio en la Carne


    LEHISTARER SHEQUET BE BASAR


"Érase una vez, de manera semejante a como inician los cuentos, el Silencio se creó antes de cada palabra en esa contracción de Dios donde el libre albedrío surge del Amor y entrega Libertad al ser humano, porque sólo a través de ella el Amor y la Misericordia se expanden.
La libertad del cuerpo en alianza con la Razón y la Espiritualidad manifiestan el Amor de Dios, quien se manifiesta a través no sólo de la libertad corporal expresada en la Palabra del ser humano sino desde el Silencio de Dios quien a diferencia del individuo escucha sin juzgar enseñando en este acto la manera en la que el ser humano debe comportarse con su prójimo, porque ayudar no es criticar, ni juzgar sino fortalecer al acompañar. Es así, como el Silencio pronuncia una voz específica expresada en cada movimiento, mirada, escrito, espacio, respirar e inhalar, en cada sentido resbalando por la sangre y en el palpitar del corazón. 
Reconocer el ritmo propio del corazón -señala la Filocalia- colma el interior de Misericordia y confiere sanación. Para la Mística, escuchar desde el propio latido conduce al ser humano a encontrarse con su prójimo y sentirse acompañado. Hablar al tiempo del ritmo cardiaco y escuchar en base a ese latido, sana y resucita al ser humano.
Aunado al Silencio, se descubre a un Dios caminante quien de manera similar a los sentidos humanos se resguarda en un Silencio aletargado, más no por ello callado. Dios al hacerse Hombre, revela la dualidad femenina y masculina, como esencia de la unidad y desvela su presencia en el desarrollo del cuerpo, a partir de ello, la Carne se convierte en el Templo donde Dios se comunica con la humanidad, y la sexualidad en un lugar espiritual y hogar de su presencia a través de la cual el ser humano se comunica con Dios.  Es en la Carne donde Dios confiere en Silencio los signos de los tiempos.
En la sexualidad el pasado, pretérito y presente dilatan la sabiduría en el caminar de la vida más allá de discursos doctrinales y religiosos los cuales convierten a la espiritualidad en dogmas que abruman la razón, porque es a través de la Carne donde el ser humano se comprende a sí mismo, a su prójimo y a Dios.
Es importante reconocer que la forma como se trasmite la religión no comulga con la edad de nuestro cuerpo, mente y espíritu, por ello, la doctrina se convierte en una palabra vieja, repetida que impone sin otorgarle la oportunidad a la Carne y a Dios a expandirse en el actuar diario y en la responsabilidad mostrando solo interés en imponer poder.  El ser humano posmoderno busca a Dios desde su antropología, y contempla en el universo a Dios donde la energía le otorga fortaleza para responder sus dudas, conflictos, miedos, y lo resguarda no sólo en su Silencio y su Misterio sino desde su Carne.
Este Dios de Silencio y Carne, se encuentra no sólo en el Cristianismo y la belleza de sus enseñanzas las cuales han sido sepultadas por los dogmas, sino en las religiones y filosofías que habitan en el corazón del ser humano y las cuales manifiestan su misterio en un Dios encarnado y trino, como lo fue para los:
Egipcios – Isis, Horus, Osiris.
Hindúes – Brahms, Shiva, Visnú.
China – Tao (Te) Yin, Yang.
Nahuas – Ometeuetzintli, Quetzalcóatl, Tezcatlipoca.
Mayas – Kukulkán, Chipi Kukulha, Raxa Kukulha
Griegos – Caos, Gea, Eros.
Hebreos – Nefesh, Ruaj, Neshama.
Esta belleza mística de la Trinidad alejada de dogmas e interpretada desde su simbología otorgaría a la realidad actual fortaleza y libertad responsable, porque Dios y el Hombre no se comprenderían separados, sino que la divinidad se percibiría en la Carne del otro, llevando al ser humano a caminar sin buscar porque sabría que Dios está en su interior y en el semejante, de esta manera, el mandamiento y/o regla de oro Ama al otro como si fueses tú mismo no sería una utopía.
Teniendo lo anterior como presupuesto desarrollé La teología del Silencio y de la Carne, en la cual reinterpreto a la Trinidad a partir de la posmodernidad de la siguiente manera:
Dios Padre – el Arte: porque crea.
Dios Hijo – la Sexualidad/el Erotismo – porque hace al cuerpo divino a partir de la Encarnación.
Dios Espíritu Santo – la Ciencia-Teoría cuántica porque lleva en sí misma la reflexión del conocimiento para alcanzar la sabiduría.
La Teología del Silencio y de la Carne tiene como objetivo sanar no sólo a quien se afirma creyente de alguna religión o filosofía sino a quien reconstruye el mundo a través del arte, el amor y las investigaciones científicas.
La mística, la espiritualidad y la teoría cuántica fundamentan esta teología, a través de la cual pretendo prescindir de la concepción de un Dios que traiciona, castiga y de una religión que juzga y condena; tener esta concepción otorga equivocadamente el derecho de actuar de la misma manera. Si se continúa viviendo la religión de esta forma, manifestándose como la única verdad se seguirá jerarquizando, clasificando y lastimando a quien no comulgue con la doctrina, pisoteando la espiritualidad y la mística de las religiones, filosofías y Ciencias, olvidando el significado de Ser Hermano y/o dejando de lado la herencia histórica simbólica.
Estas imposiciones no pertenecen a Dios ni a la esencia de las religiones, sino a esa moral de la cual Lao Tse dice, la moral no es más que la falta de fe y de justicia.
Todo lo que se dice de Dios no es Dios ni le pertenece, porque la más hermosa palabra de Dios se descubre en la integridad de la dignidad humana, en la Carne del prójimo, porque si no consagramos lo que vemos y con quien convivimos, ¿cómo se consagrará lo que no se ve y guarda Silencio para no imponerse? Cada uno de los profetas, sabios e iniciados enseñan que el Reino de Dios se encuentra en el interior y en la manera en que cada ser humano trabaja para fortalecer el Reino del otro, por ello, Jesús hablaba de construir un templo en tres días, es decir, en ese tiempo espiritual creado de la dualidad y la unidad, manifestado en el número tres.
Esta alteridad enseña que es en la Carne y en el Silencio entremezclados en el tiempo y el espacio donde se localiza la esencia de la religión y el germen de la espiritualidad.
Amar al otro como si fueses tú mismo no debe de ser una obligación sino una forma de vida, sólo así el Amor y la Misericordia se convertirán en una ofrenda y no en una orden jerárquica.  
El Amor se siente en la Carne, y desde ese Silencio que lleva a Escuchar las Palabras del otro. Desde la diversidad de lenguajes – espirituales, corporales, instintivos, sexuales, racionales, sensoriales, entre otros – la voz de Dios se revela en el Silencio acrecentando el Misterio, por ello, las palabras no pertenecen ni deben encerrarse en una sola verdad, porque en cada cuerpo se comprende la trascendencia de Dios.
Amar al Dios de Jesús y al Dios de todos los profetas e iniciados significa amar a todo el ser humano e ilustrar que cada manifestación de encuentro con Dios consagra el conocimiento histórico de las diversas religiones, por ello, estudiar la  Biblia tiene como punto céntrico avivar el anhelo de conocer no sólo las Palabras Sagradas ahí escritas, sino la sacralidad de los Vedas, del Talmud, del Corán, de cada símbolo y espacio que conduce a la Escucha contemplativa de la Carne y el Silencio. Tener claro en nuestros lenguajes el camino de signos, símbolos, vocablos visuales, auditivos nos ayudará a descifrar la contemplación y a comprender que cada ser humano es una vía, cada Silencio un acto de recogimiento para liberarnos de la moral, la costumbre y retomar la ética de las enseñanzas de Jesucristo, de cada profeta y de cada nombre de Dios.  El ser humano debe aceptar y consagrar la percepción de cada persona al absorber a Dios en su Carne, así como su exégesis del Misterio del  Silencio.
La forma de nombrar a Dios e interpretarlo no debe ser motivo de separación, porque si la diversidad de senderos conduce a vivir en el Amor germinado por la Misericordia no tiene importancia el punto cardinal desde el cual comience el Misterio. El punto es llegar al Oriente, al quinto punto cardinal, es decir, el Corazón, el Reino de Dios, el Cielo, el Nirvana, el Universo, el Yo de la espiritualidad el cual habita en la Carne, en el centro de la frente y en el Silencio entre la Escucha y la Palabra.
Cada día cientos de seres humanos, animales y seres naturales fenecen en nombre de Dios, pero la causa principal es que se ha dejado de comprender que al ser Dios o el universo nuestro padre, todo lo que habite en la Creación en la naturaleza es nuestra hermana. Esta concepción de Dios como padre se aleja del dogmatismo del Dios padre que castiga a sus hijos y nos revela que no existe nada en el mundo que no sea nuestro hermano, para ello, se debe comprender a Dios como principio vital, es decir, como ese respiro el cual como bien lo deja ver la meditación del Yoga es necesaria para el equilibrio. Al asimilar esta respiración la persona hará de la enseñanzas de las grandes religiones, su mística, su forma de vida y lo encaminará a consagrarse a sí mismo y al otro como Templo de un Dios de Silencio y de Carne, a quien sólo es posible encontrarlo desde el propio ser.
El Dios de la teología del Silencio y de la Carne revela que en cada Libro Sagrado se comprende que la Paz y el Amor entre los seres humanos no se obtiene porque se realicen congresos y encuentros de diálogo interreligioso y ecuménico, ni por sentarse una hora y hablar de un tema en común, cada enseñanza de los Libros Sagrados se expande al consagrar todas las manifestaciones de vida.
Consagrar el nombre de Dios en sus diferentes formas, aun siendo una de ellas el ateísmo muestra aceptación, enseña a respetar la vida y la decisión de cada persona. Un verdadero amante de Dios ama y abraza al musulmán, al hindú, al judío, al ateo, al cristiano, es un creyente libre, quien al amar su religión bendice de la misma manera la del semejante.
Amar a Dios es santificar el movimiento corporal y el Silencio de cada ser humano al acercarse a Dios para llamarlo Padre, Allah, Visnú, Ganesha, etc-. es llevar a Dios en la Carne.
Es importante y necesario conocer el misticismo de todas las religiones y el implícito en el ateísmo, leer el cuerpo del creyente y del no creyente, escuchar su Silencio, sus oraciones, sus negaciones, bendecir la cadencia de sus manos al tomar los Libros Sagrados, la dulzura del lenguaje al perderse en los labios y pronunciarse de manera distinta, pero con esa semejanza que nos convierte en hermanos porque conocer es amar y aceptarse.
Pero ¿cómo vivir esta espiritualidad y encuentro cuando todo alrededor está envuelto en la rapidez del mundo, en esa velocidad que no permite detenerse a contemplar, a escuchar?, esa celeridad lleva al ser humano a desproteger a su semejante y lo elimina de la vida para detenerse frente a un aparato que lo invade de ruido y lo aleja de sí mismo y de su prójimo.
El ruido hace a la persona sentirse en un mundo material que lo extravía en la somnolencia de la cotidianidad, a percibirse aceptado donde todo es desechable. En este mundo, el Silencio aleja del slogan comercial, convierte al ser humano en inadaptado, provoca que las palabras pierdan sentido y se comienza a hablar por hablar, a escribir por escribir, sin comprender el Silencio, la Palabra y la Escucha. Quien sabe no habla quien habla no sabe, dice Lao Tse.
Leer los Libros Sagrados desde la Carne y el Silencio hace comprender tres puntos fundamentales de la Trinidad.
Dios crea con la Palabra.
El ser humano Escucha (shema) con el corazón.
Contempla con el Silencio.
Esta triada se encuentra en los Libros Sagrados, en la Sagrada Familia donde Jesús es la Palabra, María la Escucha y José el Silencio, así se describe en la Trinidad, Dios Padre la Palabra, Jesús el Hijo la Escucha y el Espíritu Santo la sabiduría del Silencio, así lo refiere el Talmud al explicar que el fuego negro es la tinta y el fuego blanco los espacios, así fue escrito el Libro Sagrado, con fuego negro, con palabras humanas para que el fuego blanco, que es el Silencio lleve a la reflexión, a encontrar a Dios por uno mismo en el Silencio que deja la sabiduría de Dios impregnada en los seres humanos.
La teología del Silencio y de la Carne invita a consagrar la diversidad y significado de los Dioses conjugándose en uno y expandiéndose a través de lo que somos los seres vivos y el universo, por ello, cada nombre es un atributo que resurge y nombra a Dios desde las sensaciones, emociones, miedos, y características de la humanidad, porque sólo a través de divinizar nuestra Carne nos consagramos como divinos y como auténticos hijos de Dios sea cual sea su nombre o del Universo.  
Al orar o meditar es importante no olvidar y consagrar la herencia del Hinduismo el cual enseña una historia corporal y sensorial, el Budismo que guía a meditar y comprender que todo lo existente tiene una porción de Dios y de todos los seres que al morir y regresar a la tierra forman parte de todo. El pasado, -dice el chamanismo- vive en el presente, lo seguimos respirando, y sigue otorgando sabiduría a la naturaleza, porque toda partícula que muere renace al expandirse en la tierra, en el agua, el aire, en el fuego, convirtiéndose en éter, como explica la ciencia, la energía no se destruye solo se trasforma.
La teología del Silencio y de la Carne la desarrollé a través del estudio entrelazado en la pasión que siento por cada uno de los Libros Sagrados, al percibir a Dios como el gran amante del Silencio, de la Palabra, de la Escucha, de la Carne y sobre todo porque Dios escribe día día en el cuerpo de cada ser humano su divinidad.
La Teología del Silencio y de la Carne, se crea con el propósito de unir al espíritu y al cuerpo, porque sólo a través de escucharlo se podrá sanar, y a través de contemplar las palabras del cuerpo podrá abrigarse el alma, fortalecerse y ser un ser humano libre y fructífero.
El cuerpo tiene un lenguaje único y necesita ser escuchado, de esta manera la castidad se convertirá en un Silencio no en un callar que termine en histeria, así la Palabra de Dios se encarnará en los actos, la sexualidad será la fortaleza del Templo y la Carne dejara de ser un instrumento para ser Palabra de Dios y/o del Universo la cual florecerá al ser escuchada por otro ser humano.  
Relacionar el Silencio con la Sexualidad encamina al ser humano a la espiritualidad, a su encuentro propio con Dios aunado a la consagración del amor a Dios desde cualquier religión a partir de la propia fe o ideología.
El ser humano necesita amar al otro ser humano, no quererlo por la religión que profesa, enseñar a la persona a ser libre, a dar frutos, esa es la ofrenda que el Dios de las religiones pide y el acto de paz de las grandes ideologías.
Amar a Dios es creer en la Bondad, la Verdad, la Alianza, el Amor y la Misericordia, no es tener una religión o doctrina, ser creyente es amar y hacer una forma de vida el misterio de Dios y/o del universo, es aprender de todo y de todos, es contemplar la palabra de Dios en los avances científicos que consagran la vida y en todo acto que busque la dignificación del ser humano.
Consagrar a Dios desde la Carne y el Silencio alejará la violencia del nombre de Dios y no permitirá que en su nombre se propaguen masacres, no sólo a nivel mundial, sino, social, familiar e individual.  Sentir a Dios en la Carne conduce a respetar la vida, profesar a Dios desde el Silencio enseña a escuchar y aceptar al otro evitando absolutismos porque todo lo que se nombre verdad absoluta negará la historia, la herencia simbólica que cada religión y civilización recibe de la otra y sobre todo pisoteará la mística de los Libros Sagrados.
El olvido de la herencia simbólica perjudica la acogida de la vejez la cual hoy en día, en esta llamada posmodernidad al no tener sentido y valor del pasado se rechaza al anciano y se consideran aburridas las pláticas y los recuerdos porque ya no existe Silencio dentro de la Carne.
Es necesario devolverle a la Carne, al cuerpo, su sentido de Templo de Dios, y paralelamente retornarle a la religión su misticismo y espiritualidad, de esta forma la doctrina no será una imposición de poder y moral sino una ética desarrollada día a día en el actuar, para hacer de Dios una forma de vida.
La sexualidad, racionalidad, espiritualidad llevan un mismo camino, al entrelazarse enfrentarán y consagrarán la belleza de la vida. Estas enseñanzas están sustentadas en místicos no sólo cristianos como Santa Teresa de Ávila sino en místicos judíos, hinduistas, budistas y musulmanes.
El trato dado a la sexualidad es una parte fundamental del por qué el ser humano se aleja de la religión al censurar o castrar su humanidad.  ¿Cómo amar a un Dios que pide negarme a mí mismo?, ¿cómo pedir amar al otro como si fuese yo mismo si el fundamentalismo religioso enseña a rechazar el propio cuerpo? El cuerpo es sagrado, pero no le hemos dado el suficiente Silencio para escucharlo, a pesar de que la mística de las grandes religiones consagra el encuentro de Dios a través del cuerpo y la sexualidad.
Por ello, para la Teología del Silencio y de la Carne la revelación de Dios se manifiesta así:
PALABRA
(Torá)
ESCUCHA
(Libros Sapienciales)
SILENCIO
(Nuevo Testamento)
DIVISIÓN DE LOS LIBROS SAGRADOS
DIOS PADRE
DIOS HIJO
DIOS ESPÍRITU SANTO
Trinidad
JESÚS
MARÍA
JOSÉ
Sagrada Familia
YO
ALMA
ESPÍRITU
Humanidad Espiritualidad
ENCUENTRO CON DIOS
VIDA RELIGIOSA
MISTICISMO
Religión
GENITALIDAD (Propio placer)
SEXUALIDAD
(encuentro con el otro)
EROTISMO
(encuentro con Dios)
Sexualidad
NEFESH
RUAJ
NESHAMA
Misticismo judío
INDIVIDUO
PERSONA
SER HUMANO
Antropología
De esta manera desarrollo el encuentro propio con Dios y con la sexualidad para que al ser comprendido, los sentidos y emociones se amen desde la voz de Dios, así al vivir a Dios desde la humanidad y los sentidos el camino llevará al corazón, al Oriente, al interior donde los sentidos son seis y los puntos cardinales cinco siendo estos últimos el espacio y el corazón.
La Teología del Silencio y de la Carne, se enraíza en el misticismo de la Carne y la poesía y en la espiritualidad del Silencio y la Música.
Esta teología manifiesta que todo el ser humano puede sanarse a sí mismo y al otro a través de la sexualidad contemplada en el Silencio.
Nota: el músico Raymundo Bosch creó la siguiente pieza musical sobre la Teología del Silencio y de la Carne.

https://www.youtube.com/watch?v=6TNH3PaK07I