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Friday, January 08, 2016

FAOT 2016: Reconocimientos

Sábado 23 de enero

20:00 horas, Palacio municipal

Entrega de los reconocimientos
Medalla Alfonso Ortiz Tirado 2016 al bajo barítono Guillermo Ruiz
Medalla In Memoriam a la maestra Emiliana de Zubeldía
Maestro Sonorense 2016 al pianista Pedro Vega

GUILLERMO RUIZ, BAJO BARÍTONO

Guillermo RuizDe una gran tradición de cantantes de ópera mexicanos, el bajo barítono Guillermo Ruiz desarrolla su instrucción en técnica vocal y musical con los maestros Ricardo Sánchez y Mario Hernández. Inició su acercamiento al canto lírico profesional en el grupo Solistas Ensamble del INBA a finales del año 1993, bajo la guía del maestro Rufino Montero. Su carrera como solista despega en 1996 con la obra magistral del Réquiem de Verdi, dirigido por el maestro Sergio Cárdenas; provocando que regularmente haya sido invitado por la gran mayoría de orquestas principales de toda la república mexicana. Ha recibido clases magistrales de los maestros Marco Balderi, Halina Sadi, Suso Mariategui y Paul Plishka.
Su actividad profesional abarca diferentes géneros de la lírica y una gran variedad de compositores dentro del terreno de la ópera, oratorio, música de cámara y obras contemporáneas. Su labor artística se desarrolla actualmente en los principales teatros de la república mexicana y en la isla de Gran Canaria y provincias de España, donde ha cosechado grandes éxitos. Ha trabajado con directores de talla internacional como Enrique Bátiz, Alfredo Sillipigni, Francisco Savín, Daniel Lipton, Marco Balderi, Marco Parisotto, Guido Marsan Ahmone, Niksa Bareza, Guido Maria Guida, Luís Fernando Malheiro, Luís Bacalov, Srba Dinic, entre muchos otros.
Su gran extensión vocal, le permite interpretar roles de barítono y de bajo barítono en obras de compositores como Rossini, Mozart, Puccini, Leoncavallo, Mascagni, Orff, Verdi, Mahler y Wagner.

Emiliana de Zubeldía Inda

Maestra Emiliana de Zubeldía (1)Pianista y compositora vasca nacida en Salinas de Oro (Navarra), el 6 de diciembre de 1888. Arribó a Nueva York en 1930 procedente de América del Sur, donde había pasado dos años en gira de conciertos y componiendo. Tuvo ocasión de conocer a Novaro y su teoría e inmediatamente se adhirió a su propuesta, iniciando con él un intercambio profesional altamente fructífero para ambos. Después de acudir a las cátedras de Novaro y discutir sus principios, empezó a aplicarlos en algunas de sus obras para dos pianos: 9 danzas vascas, la Suite en tres yiempos ritmo vasco y Poema de mis montañas. El gran concierto donde se presentaron estas obras se realizó el 12 de febrero de 1931 en el Town Hall de Nueva York, tocando la propia Zubeldía con Miirrah Alhambra en el segundo piano.
Zubeldía había recibido una esmerada formación en piano desde sus primeros años en Pamplona. Presentó exámenes del primero al octavo grado como pianista y posteriormente como maestra de piano en el Real Conservatorio de Música y Declamación de Madrid. Pasó luego a la Schola Cantorum de París, donde estudió composición bajo la tutela de Vincent D’Indy y orquestación con Désiré Pâques. Acudió a algunas cátedras en la Sorbona y conoció personalmente a Nadia Boulanger y sus coros; a Claude Debussy y a otros grandes compositores de la meca musical del mundo en las primeras décadas del siglo XX. Ahí nutrió su espíritu y su inteligencia con los movimientos impresionista, atonalista, dodecafonista, entre otros, y con la música de los compositores más prominentes del ambiente musical contemporáneo, procedentes de toda Europa, que incursionaban en la ciudad luz, como Igor Stravinsky, Manuel de Falla, Mauricio Ravel, entre otros. Sus giras de conciertos como pianista y compositora se extendieron por casi todos los países europeos hasta 1928, año en que decidió embarcarse hacia América del Sur, buscando nuevos derroteros. Brasil, Argentina y Uruguay la recibieron con entusiasmo y le inspiraron temas para nuevas composiciones, como su Berceuse de palmeras en el Brasil. Inició ahí su colección de canciones con textos de los “Poetas de América”, tarea que continuó a lo largo de su vida en el nuevo continente.
En 1930 arribó a Nueva York y, como era su costumbre buscó lo nuevo, lo más atrevido y propositivo. Y encontró a Augusto Novaro. Seis años permaneció en la urbe americana, dando conciertos, clases privadas y charlas universitarias, y desde esta sede organizó dos giras de conciertos y conferencias por El Caribe, Cuba y Puerto Rico, y México en 1933. En 1936 decidió seguir más de cerca la propuesta de Novaro y cambió su residencia a la ciudad de México.
De 1937 a 1947 Zubeldía y Novaro colaboraron aplicando los principios del Sistema natural de la música para crear las obras que iban brotando del tintero de Zubeldía y que con frecuencia se basaban en pequeños temas musicales que le proponía Novaro: temas para fugas, preludios, estudios y otras formas. Emiliana compuso en esos años la Sinfonía elegiaca a la memoria de su hermana Eladia, que falleció en Pamplona en 1939. Esta obra fue estrenada en México en 1956 por la Orquesta Sinfónica de la UNAM, obteniendo el Premio Nacional de Composición.
Siguiendo el sistema de Novaro también compuso 20 estudios para piano -cinco de ellos editados por Ricordi Americana en 1946-, una serie de 11 tientos para piano -editados por Ricordi Americana en 1963-, la Sonata en tres estancias -inédita-, varias sonatas más para piano, piano y violín, un concierto para piano, Apuntes para una sinfonía para coros y orquesta, Los motivos del año para orquesta y soprano, Hondo mirarpara coro a 8 voces y otras obras más, todas ellas de acuerdo a la Teoría de Novaro, alternando con otras tantas de textura más conservadora, es decir, fundadas en la armonía tradicional.
Sus creaciones semanales eran presentadas cada viernes o domingo sobre los pianos construidos por el maestro -el Novaro-clave y el Novar- en casa del propio Novaro, ante un público muy selecto y cercano: poetas, músicos, diplomáticos, científicos, etal, mexicanos y extranjeros. Así transcurrieron los años, hasta que Emiliana decidió aceptar en 1947 una invitación de la Universidad de Sonora para incorporarse a la planta docente de la novel casa de estudios y formar musicalmente a los universitarios.
Zubeldía vivió casi 40 años en Hermosillo, Sonora, realizando la labor de dirección coral que la Universidad le asignó. Pero además siguió componiendo, formando coros y músicos, principalmente pianistas, y dando charlas presenciales, así como por radio y televisión universitarias. De este periodo datan un lento elegiaco en 1962 a la memoria del maestro Novaro, fallecido recientemente, así como sus dos últimos tientos a la manera de Novaro en 1970 y 1971, dedicados a los lectores de la revista Heterofonía y publicados en los números 15 y 17 de esta revista, con los respectivos análisis de la propia autora.
Zubeldía murió en Hermosillo el 26 de mayo de 1987, poco antes de cumplir los 99 años, llenos siempre de nuevas ideas musicales y de las novísimas sonoridades de las escalas armónicas del maestro Augusto Novaro, aunque en Hermosillo nunca tuvo a su disposición instrumentos afinados ad hoc. No transmitió a sus discípulos sus conocimientos sobre el Sistema natural de la música pero dejó un rico legado de obras, modelo de creación musical, bajo los principios de este sistema.
En resumen, el maestro Novaro abrió nuevos derroteros para el desarrollo del arte musical del porvenir. Emiliana de Zubeldía, única compositora que dominó los principios del Sistema natural de la música para convertirlos en obras reales, tangibles y de una alta calidad estética y formal, representa la punta de lanza en la “revolución musical” del maestro Novaro, que anunciara Tablada en 1931 para los años futuros, que bien pueden ser los actuales.

PEDRO VEGA, PIANISTA

Pedro VegaPianista mexicano, originario de Hermosillo, Sonora. Sus principales maestros han sido Emiliana de Zubeldía en la Universidad de Sonora y Nicholas Zumbro en la Universidad de Arizona. En 1980 y 1982, ofreció recitales en el Palacio de Bellas Artes y en Radio UNAM festejando al maestro Augusto Novaro, con música de Emiliana de Zubeldía. En 1987 ganó el 2º Concurso Nacional de Piano El Sol, efectuado en Xalapa, Veracruz. Ha sido solista con la Orquesta Sinfónica del Estado de México, la Camerata de la EMUAZ, la Orquesta Sinfónica de la Universidad de Guanajuato y la Orquesta Filarmónica de Sonora, bajo la dirección de los maestros Eduardo Díaz-Muñoz, Alfredo Ibarra, Héctor Quintanar, Alfredo Hernández y Rey Alejandro Conde.
En 2007-2008 fue recipiente de una beca del Fondo Estatal para la Cultura y las Artes de Sonora, categoría Desarrollo artístico individual, para grabar en la Universidad de Wyoming, Estados Unidos, un disco compacto con música para piano de Emiliana de Zubeldía, escrita de acuerdo con la teoría de Augusto Novaro. Ha laborado como catedrático de piano en las universidades Veracruzana y Autónoma de Zacatecas, y desde el año 1995 es invitado a laborar en la Universidad de Sonora. En 2009 participa como jurado en el Primer Concurso Nacional de Piano ‘Ricardo Castro’, celebrado en Durango. En mayo de 2011 es condecorado con la medalla “Emiliana de Zubeldía”, por su labor docente y artística. Recientemente participó como solista con la Orquesta Filarmónica de Sonora en la Fantasía Coral de Beethoven y el Doble concierto en do menor de Bach, junto a su alumno Luis Carlos Juárez Salas, quien en junio de 2014 fue admitido para continuar sus estudios pianísticos en la Universität Mozarteum de Salzburgo.
El maestro Vega ha actuado al lado de músicos de la talla de Andres Kalarus, Ninón Lima, Armando Mora, Agnieszka Maklakiewicz, Laurentiu Gafton-Stroe, Desmond Neysmith, Khosrov Yagubyan, César Bernal, Rino Brunello, Esperanza Pulido, Irma González, Óscar Tarragó, Isir Almaguer y otros, y ha participado como ejecutante en el Festival Cultural de Zacatecas, el Festival Interinstitucional Robert Schumann en Xalapa, el Festival Alfonso Ortiz Tirado y en las Fiestas del Pitic. Actualmente es coordinador del Programa de la Licenciatura en Música de la Universidad de Sonora y desde el año 2012 participa activamente ejecutando música de cámara con el violinista armenio Vilen Gabrielyan.

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