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Wednesday, October 01, 2014

Julio César Mondragón, estudiante...

 
 
 
 
 
La foto del cadáver es horrible (se las ahorro).
En vida se llamaba Julio César Mondragón, estudiante de la Escuela Normal Rural “Raúl Isidro Burgos”, cursaba el primer año de su Carrera Profesional y era originario del Distrito Federal.
Era un joven con muchas ganas de estudiar, pero por la falta de recursos económicos de su familia dudó en hacerlo, en su búsqueda de escuelas donde no tuviera que gastar mucho se enteró que aquí en Guerrero había una escuela con modalidad de internado en donde no tendría que pagar renta, ni alimentos, y solo gastaría en algunos materiales educativos. Cuando se enteró de esto no lo dudó más, y emprendió su camino, salió de la Ciudad de México preguntando donde se encontraba la tierra del Ilustre Vicente Guerrero, es decir, buscaba Tixtla, municipio donde se encuentra Ayotzinapa. Luego de requisitas y aprobar el examen de admisión el día 18 de agosto se presentó a la institución en donde pronto hizo amistad con todos sus compañeros que son de distintas partes del país, pues Ayotzinapa permítanme decirles que alberga a estudiantes de Guerrero pero además les brinda oportunidad a jóvenes de estados colindantes, luego entonces todo marchaba en orden, hasta que un día sus compañeros le informaron a todos que tenían que ir a la marcha histórica del 2 de Octubre en el D.F., una marcha en donde se recuerda la matanza de estudiantes que se manifestaban en ese entonces, claro que para ir tenían que buscar las condiciones para ello, por eso optaron por salir a todo el estado a botear (pedir cooperación), al grupo del “Chilango”, que era como le decían sus compañeros por ser originario del D.F., decidió ir a Iguala a recabar recursos. Su mala suerte fue que ese día daba su informe la esposa del Presidente Municipal y Presidenta del DIF , y ese evento los resguardaban, policías federales, estatales y municipales, además eran apoyados por la delincuencia organizada, luego entonces estas corporaciones, al ver la llegada de esta caravana de vehículos procedentes de Ayotzinapa, persiguieron a los camiones por toda la ciudad, hasta que en una calle lograron cerrar el paso, ante eso un estudiante se bajó del camión para solicitarle el libre tránsito, pues no entendían el porqué del acoso, se abrió la puerta del camión, el estudiante temeroso bajó y disimuladamente vio su reloj, apuntaba las 8:00 de la noche, después de dar 5 pasos más y dirigirse a la patrulla municipal, se oyeron disparos certeros que dieron a la cabeza de estudiante, cayó muerto al instante, sus compañeros al ver lo que sucedió y sentir las balas encima, salieron del autobús huyendo de la masacre, entre ellos el Chilango que salió junto con un compañero pero las balas de los cuernos de chivo eran más veloces que su patas, a unos cuantos metros cayó al piso y sus compañeros vieron como lo subieron a una patrulla Municipal, en un inicio pensaron que lo llevarían a un hospital o ya lo peor detenido, pero nunca pensaron lo inimaginable, horas más tarde fue encontrado su cuerpo sin vida y desollado (le quitaron la piel del rostro).
Aquí terminaron las ilusiones de este joven que salió de D. F. y aquí en Guerrero encontró su muerte...
(Ya ni sé donde me encontré el rollito éste, yo no lo escribí, lo agarré del aire).

   

11 comments:

Tomander said...

Una narración de hechos atroces y lamentables. SUpongo que el testigo que contó esto debe estar en el anonimato.

Carolina Esqueda said...

Hola Elia. Te escribo de Nuestra Aparente Rendición. Leí tu entrada sobre César Mondragón y nos gustaría saber si quieres compartir tu texto en nuestra página. Nuestra Aparente Rendición tiene cuatro años en la red y funciona gracias al voluntariado de periodistas, escritores, artistas y gente interesada en construir paz. Te deo mi mail: ycesqueda@gmail.com

Miguel E. Rguez. Hdez. said...

Qué bueno que los aires te llevaran esta historia. Se necesitaba para regresarle el rostro a los olvidados, a los que quieren oprimir, a los que les tienen miedo por la educación y por la libertad de expresisón.
Saludos a mi Sonora querida, tierra consentida, desde la ciudad natal de César. Consuelo para su familia.

Anonymous said...
This comment has been removed by a blog administrator.
Anonymous said...

Pueden tomar de mi blog los textos que necesiten. Sólo les pido que agreguen la fuente.

Elia Casillas

Elia Casillas said...

La historia andaba en el aire, yo tuve el valor de publicarla, y no fue valor, fue dolor. Los estudiantes deberían ser sagrados para los gobiernos, pero he visto vídeos de las condiciones en que se encuentra su Normal y eso, también pudre las entrañas. Yo también fui una estudiante pobre, mi Abuela (doña Cande), lavó ajeno para sacarnos adelante.

Elia Casillas

Anonymous said...

EXCELENTE RELATO YO CREO QUE YA NO DEBEMOS DEJARNOS Y TOMAR LAS ARMAS E IR EN CONTRA DEL GOBIERNO Y TODO LO QUE ESTE EN NUESTRO CAMINO

Cristina Alanis said...

Cómo pides que respeten la fuente, que eres tu, pero tu no respetas la fuente de donde sacaste la información? Qué significa "del aire"? Puedes publicar tu fuente?

Sergio López said...

¿Todos TENIAN que ir a la marcha del 2 de octubre? Entonces los obligaron a ir. ¿Por qué esa OBLIGACIÓN de ir? A lo mejor el pobre de Julio César Mondragón no quería ir. Eso estuvo muy mal, si en vez de andar haciendo desmanes en el DF éstos estudiantes se dedicaran a estudiar como lo hize yo no estuvieran muertos. Por recordar a los muertos del 68 ellos terminaron idem.

laura poza said...

Es algo aterrador lo que esta viviendo nuestro pais y todos los ciudadanos decimos hastaaa cuando ??? No hay respeto ya para nadie antes deperdido las cosas eran por debajo del agua ahora ya la llevamos hasta los estudiantes. Que horror solo nos queda confiar en Dios y pensar positivo aunque sea dificil

Elia Casillas said...

Mi blog es serio, voy a pedirles por favor que se comporten, pueden decir lo mismo con otras palabras. Voy a retirar los comentarios que yo considere impertinentes.

Gracias.

Elia Casillas