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Friday, May 20, 2011

III ENCUENTRO INTERNACIONAL DE ESCRITORES: H. Ayuntamiento Constitucional de Jáltipan de Morelos, Veracruz y la Unión Estatal de Escritores Veracruzanos

III ENCUENTRO INTERNACIONAL DE ESCRITORES



H. Ayuntamiento Constitucional de Jáltipan de Morelos, Veracruz y la Unión Estatal de Escritores Veracruzanos






P R O G R A M A:


Viernes 20 de mayo de 2011

13:00 a 16:00 hrs. Registro de Participantes. Auditorio Municipal, Av. Morelos y
Zamora, frente al Parque central. Col. Centro.


16:00 a 17:00 hrs. Bienvenida a los Participantes. Inauguración, acto protocolario

con autoridades municipales, armonización.


17:00 a 18:00 hrs. Primera Mesa de Lecturas.


18:00 a 19:00 hrs. Segunda Mesa de lecturas.

19:30 a 21:00 hrs. Cena (sólo invitados foráneos).


Sábado 21 de mayo de 2011.


08:00 a 09:30 hrs. Desayuno (sólo invitados foráneos)


10:00 a 11:00 hrs. Tercera Mesa de Lecturas.

11:00 a 12:00 hrs. Cuarta Mesa de Lecturas.


12:00 a 13:00 hrs. Quinta Mesa de Lecturas.


13:30 a 15:00 hrs. Comida (sólo invitados foráneos)

16:00 a 17:00 hrs. Inauguración de la Muestra fotográfica y de pintura.

17:00 a 18:00 hrs. Café literario sobre Jáltipan de Morelos.

18:00 a 20:00 hrs. Acto protocolario de la Feria Cultural de Jáltipan.


20:00 a 21:00 hrs. Muestra de cine


21:30 a 22:30 hrs. Cena (sólo invitados foráneos)


Domingo 22 de mayo de 2011.



08:00 a 09:30 hrs. Desayuno (sólo invitados foráneos)


10:00 a 11:00 hrs. Sexta Mesa de Lecturas.


11:00 a 12:00 hrs. Séptima Mesa de Lecturas.


12:00 a 13:00 hrs. Clausura y amenizarían

13:30 a 15:00 hrs. Comida General con autoridades Municipales.


* El Programa puede estar sujeto a algún cambio.



Les recordamos traer curriculum impreso –máximo .5 cuartilla.




Tuesday, May 10, 2011

Máximo Ballester


  
 Piratería



 Nos disponemos a ver una película

con Agustina, un video que alquilamos.

Al principio pasan unos avances

y algo de publicidad. Después alertan

sobre la piratería y Agustina se echa a reír.

–¿De qué te reís? –le pregunto.

–De “piratería”.

–¿Qué significa, para vos, la palabra piratería?

–Un negocio donde se venden piratas, papá.


  
A la salida del jardín

 
Voy a buscar a mi hija al jardín de infantes.

La salida es por un portón lateral y cuando llego

ya hay varios padres esperando. Al rato,

la señorita maestra abre el portón y les pide

a los alumnos que se apuren. Enseguida alcanzo a ver

a Agustina entre tantos guardapolvos celestes

que se agolpan en medio de un bullicio.

Cuando al fin sale y la tomo de la mano, Agustina

se detiene en los pies de la señorita que marcan el paso

dando golpes impacientes con las puntas, y con un claro

gesto de asombro en sus ojos, me dice:

-Papa: esa señorita tiene los zapatos enojados.

 
Paisaje

 En la esquina me recibe un perro negro

como yo, al que han dejado afuera.

La casa tiene un portón azul

como yo y un camino de malvones

hasta la puerta casi de piedra.

Después se extiende una larga fila de casas

hasta la otra esquina, todas desiguales,

donde se destaca un pino como yo

y un camión de mudanza.

Hay una señora como yo

vendiendo alfileres, agujas e hilo de coser

de puerta en puerta.


Un vecino como yo sale con su diario,

su cartera lista. Saluda a sus hijos

que son como yo y se va apurando el paso.


En los adoquines como yo,

se presiente una lluvia y el águila de una sombra

de plátano acaricia la vereda.


La vereda es verde como yo

y despareja en su conjunto de árboles

de raíces descubiertas y huesudas como las manos

de un anciano.

La vereda es tranquila y hermosa a las nueve.

La mañana es dulce en las manos.

Un hombre como yo empuja su carro.

Se detiene en el basural de la vereda de enfrente

donde encuentra un viejo motor como yo

que bien podría ser de un lavarropas.

Una pareja como yo desciende de un auto

frente a la casa que se alquila. Se besan en el

umbral y después ella busca una llave que tiene él

y que esconde tras su espalda.

Detrás del edificio del correo y arriba,

se alzan nubes como yo que urden la próxima tormenta.

La brisa arremolina un papel de propaganda.

El perro negro raspa los barrotes del portón.



La calle se vuelve gris como yo.

Nubes negras encadenadas como montañas boca abajo.

Más allá, bien arriba, parece verse a la muerte

en el puño de un dios. La muerte y la tormenta

en un mismo anuncio irrevocable.

Pasa una mujer embarazada y su hijo tomados de la mano.

El chico carga una pelota como yo.

Pasa un hombre en bicicleta que tiene una boina como yo.

Todos se alejan.

Desde la esquina observo la calle. La perspectiva

me entrega árboles que se anudan por el viento,

y se persignan ante los adoquines que se dejan arrullar

por las ramas.

Ya no hay nadie en esta calle.

Y cuando el viento pare, empezará a llover una lluvia

como yo y cambiará el paisaje. Será una sola aguada,

un solo sonido extenso y fresco. Y todo brillará

y lucirá como recién creado.

En medio de la lluvia, seré yo completamente yo.

Esta calle, los árboles. Todas las cosas bajo un cielo

de ramas y hojas temblorosas.

Todas las cosas en una sola alma toda mía.


bacanal


poetas leen poetas

pintores sueltan esferas

y alguien escribe

y alguien dibuja más allá

y yo no hago nada

esta mañana de revés

nada con mi pueblo de uno solo

mi alma de siete mil casitas

todas derrumbadas



Gran danés con espejo


De pie sobre domésticas ruinas,

procurándose un lugar entre el florero chino,

la repisa con adornos desiguales y el cuadro

con la batalla al revés, el gran danés apoya su hocico

y dibuja un globo de vapor en el espejo. Se mira.

Acaso intuye alguna cosa. Parece descubrir

que también así dos son compañía.



Árbol


  Han podado el árbol

de mi calle.

Está desnudo, el pobre,

y hace frío.

¿No habrá una buena vecina

que le teja una mañanita?


Cielo


El cielo en tus ojos es un bello escándalo.

Vicente Huidobro lo hubiese dicho mejor.

Giannuzzi, Beckett, Pessoa, Lezama Lima,

Catulo, Octavio Paz, Whitman, Hermann Hesse,

Paul Éluard, Juan L. Ortiz lo hubiesen dicho mejor.

Pero yo soy el que te besa los ojos, el cielo.



Afirmaciones


Temprano fui a la playa

y vi que alguien había escrito

con enormes letras en la arena:

DIJO JESÚS

YO SOY EL CAMINO

LA VERDAD Y LA VIDA

Detrás el mar parecía decir:

yo soy el mar.


Fecha

Encontré el viejo almanaque

del año que te conocí

pero el día que te conocí no estaba.

Fue un 18 de septiembre, sí

pero no sé de qué mundo.



La garza


En medio del canal contaminado,

entre el barro pestilente, el aceite

de mil motores, la basura, surge

esa garza blanca: perfecta, luminosa.

Ni una mancha tiene; ni la mínima

salpicadura en su traje de garza.

No entiendo cómo no se han fijado

en ella los publicistas, los fabricantes

de jabón para la ropa.



arte poética



este ejercicio inútil

estos papeles amontonados

esta vida que llevo

y traigo

estas ganas de decir

de explorarme

de justificarme en el mundo

decir nada

y quedarme vacío

soñar en voz baja

para que las pesadillas de la realidad

no escuchen


Leda y el cisne de Miguel Ángel


En una pared del café se encuentra la reproducción

Leda y el cisne de Miguel Ángel.

La pared de enfrente está cubierta por un espejo enorme.

En el espejo se refleja Leda y el cisne, una mesa,

dos sillas y dos señoras que acaban de sentarse.

Las señoras lucen demasiado vestidas con respecto a Leda.

El cisne se parece mucho a una de ellas.

El cuadro se altera cuando ingresa el mozo. Se ve de espaldas

en el espejo y pasa a cubrir las partes más expuestas de Leda.


Magia


Un poeta ve un árbol seco y le dispara una palabra.

El árbol insinúa caer pero se llena de pájaros.

De pronto pasan hojas verdes que vuelan en bandada

hacia el horizonte. Los pájaros se encogen de hombros

y murmuran no es por ahí. Las hojas vuelven agitadas y dicen

nos pasamos. Antes de enfundar su pluma el poeta la sopla.

Con el humo hace un ovillo y lo coloca en una rama del árbol.

Gracias por el nido dicen los pájaros.


A los dados


Agito el cubilete y arrojo los dados.

Seis y tres.

El seis se me figura un edificio.

El tres una escalera.

Por la escalera se entra al edificio.

Planta baja y dos pisos.

El nueve –resultado de seis más tres-

son las musas canónicas. Que deben

estar burlándose de este poema.



Su juguete preferido



Soy su juguete preferido

me peina

me retoca los pómulos

me abre los brazos

me los cierra

me sienta a su mesa

donde hay unos cacharros

un set de belleza

un viejo poni sin un ojo

y de pronto me pone de pie

me da vuelta

me baja los pantalones

toma una batería de 6 volts

y me dice no temas no temas

es para que hables

para que cantes



El tiempo

De chico pensaba que si hundía un reloj

en un balde con agua

el tiempo se detendría para siempre.

Nunca me atreví a sacrificar ninguno de los relojes

que habitaban la casa.

Ni a poner en peligro al tiempo.


Piropo

El sol

bebe de tu luz.

Qué piola:

así cualquiera es sol.


Temblores

Escuché en el noticiero

de esta noche

que a la mañana un temblor

había sacudido algunas zonas

de Buenos Aires

justo en el mismo instante

en que me decías que no.


Venganza


Mi venganza es que un día

un verso mío te dé alcance

y te desnude por completo

cuando camines por la calle.



Puntería

La flecha de Cupido

atraviesa el corazón de una vaca

colgado sobre el mostrador

de la carnicería.

Hago de cuenta que no vi

y pido un kilo de milanesas.

Cuando yo estaba enamorado

no pasaban estas cosas.


Contrablanco


El papel en blanco

la mesa blanca

el aire blanco

yo, en blanco, sentado blancamente

sobre el piso blanco.

¿El poema? Cuatro paredes blancas

bajo un techo blanco.

-¡Basta!

Doy un portazo dejando la llave adentro.

Cuando vuelva seré un mago y abriré la puerta

con un pájaro previamente conversado.

Demostraré que todas las puertas se abren con un pájaro

y que una hoja en blanco puede ser una paloma.


Buen consejo


En épocas de sequía literaria,

el poeta debe esperar una noche

de tormenta eléctrica, subir a una terraza,

tomar un pararrayos, apoyarlo en un papel

a fin de experimentar si le es dado el poema

como por mandato divino.


Cartel

Sobre el segundo portón lateral

del supermercado y sostenido por dos

tubos de hierro, se alza un cartel chocado

y hundido hacia atrás, que dice:

NO AVANCE



Aire

Luego de horas

de intensa escritura

creer que uno

es el poema.


Salir a la calle

a tomar aire.

Salir a publicarse.




Con un pájaro en un ojo


Cuando un pájaro te entra en un ojo

lo mejor es quitarlo inmediatamente.

Al ojo, no al pájaro.

El pájaro ocupará el lugar del ojo.

No es que yo lo haya practicado, pero

¿acaso hay algo más bello

que mirar la realidad con un pájaro,

aunque sea con un solo pájaro?



Máximo Ballester