LA PALABRA
Cotidiana voz que comunica
une expresa enlaza
unos labios inciertos
que hablan silencios
o gritan incomprendidos.
Diluvio de letras no encuentra oído.
Titubea la lengua parábola
en desconcierto fortuito:
cadena confusa difícil de asir.
Signo que despierta en papel
e indaga solemne en su refugio cautivo
el mensaje grácil y perplejo
que arrebata sentimientos.
Hallazgo poderoso causa polémica
esquiva o vehemente:
la reliquia fantástica.
Paradoja que devela
desconcertado enigma
o adivinanza consagrada,
de la palabra sigilosa
que enaltece la ofrenda del prodigio final:
versos invictos de arrogancia impetuosa.
Procesión de ideas
erigen un templo inmaculado:
testigo devoto que perdura inexorable
y consume tinieblas de la memoria.
RUTINA
Entre la cocina y la tv
un vacío ineludible:
de lavar platos
hay un descanso con Friends
en esta rutina doméstica
de horario tele-programado:
los lunes Brothers and sisters
los miércoles Ugly Betty
con dieta vespertina
de naranjas y sandía.
Las lecturas se quedaron
enclaustradas en el librero
(ni uno sólo quiero abrir
las palabras me rehúyen
o yo las repelo).
Camino por la casa
y al ritmo de mis pasos
susurran los pensamientos
tertulia de las neuronas
que delegan al caminar
los deseos incumplidos
a estas paredes
que se caen mustias
en sombrío silencio.
Se desfogan las remembranzas
que heredan melancolías
o enigmas inexplicables
me mantienen alerta.
Semblanzas pretéritas
en el crepúsculo ardiente
de este verano grotesco
con yermo calor crepitante
sello del seno de Sonora
desierto de aridez sudorosa.
(Quisiera rescatar del pétreo día
las ideas esenciales del parloteo
anidado en el limbo cotidiano
del lirismo en estas páginas
que engullen mi impredecible estro).
Oigo voces que danzan
cadencia de mi pasado
aliento del subconsciente
que embona los sucesos
y rellena los intervalos
que encadenan los actos
e iluminan las grietas
aún en los días negros
ahuecados por el humo.
En el tiempo sin neblina
paz en la lectura, el teclado,
en el cotidiano quehacer
y cordura en la calle.
ASPIRO ASCENDER
Aspiro a derribar la cárcel que me ahoga
al desatar los nudos del silencio
subir la escalinata sin profundos huecos
conspirar con lo sublime
abordar a las aves y los astros
para preguntar donde recogen sus alas
si buscan el atardecer atado a sus pies
si veneran el canto de sirena
el mar como soplo divino
si la vértebra de la esperanza
sostiene su puerta o la magia esta cerrada
al clamor del grito soterrado
que infunde cautela amalgamada
en la demencial tormenta del desposeído
Busco una llave que abra el firmamento
para comprender la verdad suspendida
que no alcanza la cabeza
las eras perdidas que no están escritas
el avatar del tiempo en la penumbra
la historia real inconcebible
Haré una hendidura al planeta
para que sangre el meridiano
y fluya la cangrena que originó el hombre
y sanen las células y los átomos
que perfilan la creación olvidada
por la ambición guerrera
que desafía los elementos
y destruye la savia de nuestra Tierra
Si aspiro ascender
a departir con lo divino
ataré mis alas a las del planeta
que figuran en la atmósfera
de mis actos encendidos
en el túnel de la conciencia
que también es planetaria
Resurgirá la razón escondida
como haz de luz en esta oscuridad infame
donde nos controlan espejismos
y olvidamos la esencia de los tiempos
el registro akásico del pasado
que nos delinea las futuras vidas
causa y efecto de épocas remotas
atributo de pasiones particulares
de locuras y fantasías
como disturbios de la mente

1 comments:
Joyas?...
El conocimiento es como las joyas, no solo hay que tenerlo sino comprenderlo y usarlo en nuestra vida, de otro modo no tiene valor.
Muchas cosas en la naturaleza cumplen con la ley de la vida, dar algo de sí durante su vida. La vez que esta ley no cumple las condiciones de vida, no son buenas. El ejemplo del Mar Muerto y el Mar de Galilea, son explícitos por sí solos.
Cada cosa tiene que "sangrar" el 10% de su existencia y vida, debe haber valor en el dolor y disciplina en el gozo, sabiduría en la riqueza y paciencia en la pobreza, pero siempre la ley debe cumplirse: debe haber una sublimación continua para mantener fresca la existencia y provechoso el ser.
A veces el dolor nos aleja de lo espiritual al perder un ser querido o al vernos inmersos en otro tipo de desgracia. Lo que ocurre es que al perder algo, a nosotros nos ocurre algo, se verifica un quite a nuestro ente humano y carnal, el "yo" es ofendido, el hombre natural se sobresalta y uno se pregunta "¿Por qué a mí?". La pregunta nos la hacemos quizás sin saber que no estamos preparados para recibir la respuesta.
La verdad que el mal y el bien existen y se complementan sin mezclarse jamás y el punto en donde descansa o se apoyan y se verifica, es la acción, el hecho consumado.
A veces el resultado es a raíz de nuestras decisiones pero muchas veces no necesitamos participar, pero el bien o el mal nos toca igual.
En todos los casos el hombre se aflige y sufre por lo que el consuelo debe estar en lo espiritual. En ese ámbito de cosas no estamos solos y la respuesta es sencilla y el remedio eficaz aunque no traiga el consuelo en forma instantánea.
Hubo alguien que sufrió las aflicciones y dolores sin haber hecho nada por merecerlo y este es Jesucristo, el cual sufrió en grado infinito para que en él tuviéramos consuelo y salvación eternos.
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