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Wednesday, November 25, 2009

Los de Abajo en Oaxaca: Presentan



LOS DE ABAJO EN OAXACA-

PREVENTA EL CUARZO PLAZA SANTO DOMINGO.

FOCO presenta a LOS DE ABAJO...
Bandas que alternan:Brixton sounds,Gentes de nube y La ceiba groove

¿Cuándo?
Viernes 27 de Noviembre 09.

¿Dónde?
Salón Esmeralda ( a un costado del mercado zonal de Santa Rosa) a unos metros del puente peatonal.

¿Qué es FOCO?


FOCO es un festival audiovisual y fotográfico, de seis días de duración, que abre espacios de exhibición al aire libre, difundiendo el arte emergente y de mediana trayectoria. La sede es en la ciudad de Oaxaca. Tiene como objetivo crear vínculos de intercambio cultural con diferentes estados de la República Mexicana y Países Latinoamericanos.




Está estructurado en dos secciones, la Sección Oficial y la de Expresión Urbana.




En la Sección Oficial, se incluyen las obras en competencia. Videos experimentales o video arte, documentales y fotografías.




En la de Expresión Urbana se verán videos y fotografías que tengan como referente la temática ciudadana. Grafittis, stencil y expresiones artísticas callejeras.




Una vez terminado el festival de FOCO, comienza la gira de KUNALLECA. La misma lleva la muestra a los puntos más importantes del estado de Oaxaca, a otro estado mexicano invitado y a un país de Latinoamérica.




¿Quiénes son los de abajo?

Banda originaria del Distrito Federal con más de 17 años de existencia en la escena musical que destaca por su mezcla de ska con diferentes sonidos del mundo tales como la salsa, cumbia, balkan, hip hop, y otros. Cuentan con 7 discos en los que destacan LATIN SKA FORCE el cual cuenta con participacionesde Dr. Shenka (Voz de Panteón Rococó), Héctor Carrillo 'Chino' (Voz de Salón Victoria), Mastuerzo ( Botellita de Jeréz), Rita Guerrero (Santa Sabina), entre muchos otros invitados más, y el disco COMPLETE AND LIVE grabado totalmente en vivo en los Ángeles California. Actualmente promocionan su ep ACTITUD CALLE.

¿ Por qué ir al concierto?

Porque como ya mencionamos, FOCO pretende hacer una gira en la ciudad y las afueras, como colonias conurbadas y municipios marginados en los cuales por el estilo de vida, falta de recursos económicos y diversas imposibilidades, no han tenido acceso a estas expresiones artísticas que FOCO presentará, este año con este concierto FOCO tiene el objetivo de reunir los fondos necesarios para la realizar esta gira y así pueda ser un festival autosustentable, que aparte de abrir más espacios en la escena músical Oaxaqueña, apoyando este evento vendrán otros más a un muy bajo precio.

¿Cuánto costará la entrada?

El costo será de 70 pesos + AYUDA.

¿En qué consiste la ayuda?


La ayuda es en especie y consiste en : ARROZ, FRIJOL, ACEITE, ATÚN, AZÚCAR, SOPAS, SAL, HARINAS, y víveres que sean de la canasta básica que NO TENGAN PRÓXIMA CADUCIDAD, ya que dentro de la gira de FOCO pretende aportar algo a nuestra sociedad llevando estos víveres a las zonas más marginadas y necesitadas de Oaxaca donde el festival se esté presentando en la gira que llevara el nombre de KUNALLECA

Friday, November 20, 2009

Navojoa; mujer de polvo, tierra de nadie. Elia Casillas







Navojoa; mujer de polvo, tierra de nadie.
Elia Casillas


El compromiso tan grande de traer escritores que avalaran la importancia que tiene el Encuentro de Escritores Bajo el Asedio de los Signos me traía con pendiente. Los maestros que asistieron con sus alumnos al evento, son gente muy comprometida con la literatura y pude comprobarlo cuando vi que, en silencio observaron como fuimos llevando el programa. Ya me había tocado estar con un público educado en San Luis Potosí cuando con Julio Parga íbamos a los bares, él con su música y yo, con mis poemas, también los estudiantes de la UNISON, saben entregarse a la poesía. Ahora todo era en una plaza, en un teatro al aire libre, un lugar que desde que lo vi, me encantó. Desde el foro, uno puede ver al fondo o al frente, el museo Lombardo Ríos y eso, da otro matiz del lugar. Las autoridades de Navojoa trabajaron en lo que les correspondía y si debo recalcar la disposición del Regidor de Cultura, Reynaldo Ríos, un hombre que se ha puesto la camiseta de Navojoa y no quiere ir por la vida sin desquitar un cheque del pueblo, en su bolsillo. De los otros no hablaré, aunque debo mencionarlos, vamos, decir sus nombres aunque no debiera cuando tratan de borrar mi trabajo, que nadie puede poner a discusión, ya que mis juanetes, antes juanitos, lo comprueban. Bueno, Manuel Horacio Quiroz le salió debiendo al evento, él es el director de Educación y Cultura en Navojoa. Debo recalcar que, Ciudad Obregón nunca he tenido la audiencia que tuvo Navojoa y eso no se debió a ninguna magia, eso se debió más que nada, a que tuve que ir personalmente a las Preparatorias y Universidades a invitarlos, hice convenios con ellos, -ustedes van y yo me encargo de que poetas y narradores vengan, cuando ustedes necesiten-. Antes, hice un compromiso con Gabriela, ella se fue a Canada y yo le dije: un día de la semana, un día del mes, un día voy a dedicarlo a Navojoa. Entonces, empezó mi terquedad por que el Asedio viniera a este pueblo. Juan Manz me observaba, yo supe que él, no me creía. Y se hizo, más de trescientas personas vinieron. Debo aclarar que Mara Romero ayudó para que este sueño se hiciera. Con mi Performance les quedé debiendo y no fue mi culpa, cambiaron el libreto y así como Luis Martín Sahagún lo notó, sé que el público también lo hizo. Me deprimí, estoy deprimida y esto no pasará, en mis memorias, será un punto oscuro. Algo si quiero decirles, nunca estuve de acuerdo con los cambios, lo hice porque el tiempo estaba sobre nosotros, aunque les dije que yo viajaba a Ciudad Obregón con tal de sacar el evento, sólo me encontré con un muro silencioso. Creo que si un Performance tiene éxito, no veo la necedad de cambiarlo, ¿por qué quitar todo el movimiento entre el pintor y la escritora? Creo que ahí estuvo la fábula y hechizo, como en un texto, una palabra puede destruir un escrito, acá, le quitaron evoluciones y fui una nube, dentro de las tinieblas. Abdul Machi estuvo excelente, él maneja muy bien el escenario con sus cuentos, El día que la muerte murió, estuvo dentro de lo más rescatable del evento. La mesa de escritores también, Mara Romero, reconocida poeta conmovió a los oyentes, Mara Abdala leyó relato, Gerardo del Real y yo, poesía. Como el Performance que esa noche se presentó estuvo basado en mi libro: Sola, sin tu sombra, yo no quise leer mucho, pero si recordar a Sor Juan Inés de la Cruz y a Ricardo Solís, porque él es de esta ciudad y de alguna manera debía estar presente. Luis Martín Sahagún y Rolando Bracamontes llevaron su pintura, ellos capturaron a un público para siempre. Estoy segura que cuando vuelvan a un sitio con su obra, las personas que estuvieron en el Asedio de los Signos irán. Yo, todo lo veía de reojo, de a poquito, detrás del telón están todos los pendientes que uno debe reparar. Eran las tres de la madrugada del mismo doce de noviembre y yo, aún revisaba textos que finalmente terminé de corregir en Ciudad Obregón, sobre la mesa de participación en la Casa de la Cultura, borroneaba mis poemas. En Navojoa, me tocó encargarme de la cena del grupo, hacer bocadillos y pays de queso, a parte de que, como dije anteriormente, invitar personalmente a los Planteles Educativos, y como no me bajo de la zapatilla, uno de los tobillos se me enfermó. ¿Valió la pena? ¡Claro! El pueblo lo vale, no somos una ciudad cervecera aunque tengamos un expendio en cada esquina. Existen personas y maestros que dentro de las aulas hacen una lucha callada, hay otro tipo de gente que anhela estos eventos, que van con devoción a escuchar a un poeta, gente que hasta cree en uno y eso si vale la pena. Navojoa fue nuestra y nosotros nos llevaremos esa noche a un sitio especial de la memoria. Olvidaba decirles que llegaron Daniel Camacho y otro escritor del que se me va el nombre, como todo el tiempo. El Maestro Lombardo Ríos y su grupo hicieron un gran equipo conmigo, mi agradecimiento a él y los suyos, que también son míos. Camacho y su amigo vinieron a leer, ellos hicieron su arribo desde Hermosillo, esa noche supe que, en las letras, también hay hermanos.
En la fotografía está el escritor, bueno, les debo el nombre.

Thursday, November 19, 2009

Abdul Machi: La Rabia



La rabia

Le dije muchas veces a mi María que si había algo que me gustaba era el zumbido del viento entre los árboles altos, ese ruidito que como un canto melancólico trae recuerdos sin memoria, recuerdos de todo y de nada. Además, también le decía que cuando me extrañara saliera al campo, ése que los dos juntos visitábamos tan seguido, y se sentara bajo un árbol. Allí escucharía, tal vez, una paloma zurear esa cantilena tan triste como el arrullo de la muerte, amarga como la muerte del presente para que viva el futuro que es eterno.

Pensaba, pues, que moriría primero yo; eso era lo justo. Yo debí haber muerto primero. Ella, qué decir, de vida sana. Yo, si bien no era un vicioso, en toda la extensión de la palabra, era al menos un hombre que no se negaba un gusto. La vida es corta y por el gusto vale la pena acortarla un tanto más, me decía a mí y a todo cuanto cuestionaba mi forma de vivir. Un buen trago no se le niega al cuerpo, ése era mi dicho preferido.

María en cambio me cuidaba y se cuidaba a sí misma para estar juntos más tiempo, eso decía. Pero la ironía de la vida no podía faltar; ella murió primero. Murió de una enfermedad de animales, hecha para animales y asesina de animales; y la mató a ella. No somos más que animales al fin de cuentas. Ella de cuerpo tan bello y rostro angelical; pensaría uno: ésta no se puede morir, no puede podrirse como se pudre un perro tirado en algún llano, en un monte. ¡No, ésta no se muere! Uno, hombre, tosco, nada delicado, a veces como un animal de carga, sí espera apestar a rata muerta; pero ella, mujer, bella, radiante, delicada, un ángel; ¡cómo pudiera ser alimento de gusano! Pero sí, murió irremediablemente. Y yo no quise que la enterraran rápido, pasaron tres días antes del sepelio. Y sí, hedía igual al animal tirado al lado del camino. ¡Sí, era humana; no era un ángel, no era más que un animal que piensa! Y me di cuenta que estaba enamorado, no de aquel podrido pedazo de carne y hueso, estaba enamorado de su pensar; de la forma en que su pensar movía su cuerpo, su boca, sus ojos, su cintura, todo de ella. Pero eso ya no estaba, y por eso después del tercer día supe que a la que amé se había ido ya, y que sólo ahora vivía en mi memoria. Ese pedazo de carne hediendo ya no era mi María, aunque mi corazón se empeñaba en pensar que sí era ella; y por eso el tercer día la llevé a enterrar.

Cuando le cubría la tierra en aquella oscura fosa escuché el viento zumbar, y alguna paloma cantaba su tristeza, o su alegría que tal vez a mí me parecía tristeza. Ahí pensé: María, soy yo el que te recuerda con el ruidito del viento chocando contra los árboles, soy yo el que iré al campo y me sentaré bajo un árbol a escuchar la paloma cantar mi pena. Soy yo, quizá, el que debiera estar en ese oscuro agujero; pero no, era ella. Entonces recordé que la vida es juguetona y se burla un poco de nosotros, quien busca no encuentra; ella buscaba con ansias la vida, y ésa que nos espera a todos, la muerte, se puso de acuerdo con la vida y le pararon el corazón; yo tal vez fui el medio, pero nada más. A mí, ni la una ni la otra, ni la muerte ni la vida, me llaman demasiado. Que me deje la una cuando quiera, la vida; y que me acoja la otra cuando le plazca, la muerte.

Yo seguí mi vida. Se había muerto mi María, pero mi corazón aún latía y mi garganta todavía sentía sed. ¡Ah qué parrandas aquéllas después de enterrarla! Días y noches metido en la cantina emponzoñando mi cerebro, mi estómago y mi corazón con cualquier trago que mareara, que me hiciera dormir en aquellas noches sin ella, esas noches en que la cama se sentía enorme y aún tenía su olor. Había quedado un olorcito a podrido por los tres días que tuve su cuerpo sin vida en el cuarto; pero aun ese hedorcito me era grato de alguna forma, era algo suyo, lo último que me dejó.

Allá por los quince días de su entierro dejé de ir a las cantinas por un tiempo. Tenía que seguir trabajando para comer, aunque por momentos pensaba que hubiera sido mejor no comer para dejar de extrañarla, pero siendo sincero me dio miedo morir de hambre, fui a trabajar para comprar comida, y descansé un poco de las cantinas, las botellas de vino y cerveza, y de la tristeza. Aunque todo eso volvía de vez en cuando, pero ya no tan seguido.



Me di cuenta que su ausencia ya no me dolía tanto una tarde que fui al monte y escuché el silbido del viento que golpeaba de lleno en los árboles altos. Tampoco me parecieron tristes los arrullos de las palomas. Ahora ese canto me parecía más bien un murmullo nostálgico, pero no un arrullo de la muerte. Me convencí aun más de que la tristeza ya me estaba dejando descansar cuando miré aquellas muchachas en la plaza. No me estaría mal una mujercita de ésas, pensé. Además comencé de nuevo a ir a las cantinas, pero ya no sollozaba sobre la mesa como cuando recién murió mi María, más bien ahora berreaba cuanta canción tocaban los músicos o la sinfonola, y me alegraba sentir dolor por el cual compadecerme a mí mismo y de tener un buen pretexto para tomarme unos tragos; así ya no era tomar por tomar.

Cuando le dio la rabia a mi María no era la misma de siempre. Ésa es una enfermedad de animales. Bien me habían dicho que esos murcielaguitos que se arrastraban por el suelo sin poder volar, tropezándose como locos, eran bien contagiosos. Ella nomás baboseaba esa saliva blanquecina como burbuja de jabón y se revolcaba la pobre como endemoniada. Le hubiera querido evitar esa pena; tan bonita que era. Pero en el suelo revolcándose ya no era la misma, la María de cuando nos conocimos; la de los últimos años tal vez sí; en los últimos años siempre anduvo bien rabiosa y sin mordida de murciélago ni nada, sólo andaba con el ceño fruncido todo el día, y cuando llegaba yo con algunos traguitos, unos nomás, en la panza, se ponía peor que el día que sí le dio la rabia. Cinco días arrastrándose por todas partes, ¡pobre de mi María!

Sí, me cuidaba; me quería tal vez a su manera pero me quería, eso que ni qué; por eso a veces pienso que yo debí haberme tragado la saliva del murciélago. Pero cuando me meto a la cantina ya no siento aquello que me tortura. La extraño, a veces tomo pensando en ella, en el viento que choca con los árboles. Pienso también en las palomas y de vez en cuando en el murciélago que me encontré arrastrándose por allá en el monte.

Esos murciélagos que se arrastran por el suelo –dijo mi compadre Orlando en la cantina–, están rabiosos o se dieron un trancazo, o las dos cosas; les da por volar como locos con la rabia y se estrellan. Y bien que tenía razón el compadre, bien rabioso que estaba el animal al que le saqué la saliva para emponzoñar a mi mujer. Todos contaron que un animalito de esos la mordió, con todo y que nunca le vieron la mordida, ¡pues qué mordida, si la rabia estaba untada en la manzana que le llevé! Yo me encerré tres días con mi mujer ya muerta. Pensé que estaba dormida.

Me entró una locura de ésas que les entra a los que les duele mucho algo, pero después recordé que la María a la que realmente había amado, no murió algunos días atrás, sino mucho antes. Por eso la llevé a enterrar. Nadie la revisó si tenía mordida; ya olía mal y a nadie le gustó eso, pensaron que mi pena me había enloquecido y que por eso la guardé en la casa ya muerta tres días. Y sí, enloquecí un tiempo. Pero luego me acordé de la cantina y de las muchachas que todos los días se juntan en la plaza y me volvió lo sano. Ahora sí que necesito una de ésas, pensé.

Ahora pues, en un mes me caso con una de las muchachas de la plaza. Las mujeres se compadecen mucho de los enlutados; ya le dije a mi Lupita que me recordara con el silbido del viento soplando contra los árboles altos, con el canto triste o alegre, según el que lo escucha, de las palomas. Espero que no le entre la rabia a ésta, mi Lupita, por mi costumbre de ir a las cantinas, como le entró a mi María; otra muertita de rabia, no me lo creerían dos veces. Y además esos murcielaguitos con todo y su saliva andan escasos por aquí, dizque se andan extinguiendo.

Monday, November 16, 2009

El Vendedor más grande del mundo: Juan Marcelino Ruiz


El vendedor más grande del mundo

Cualquier parecido con “El hombre del pararrayos”
de Melville no es una simple coincidencia.

Provengo de una familia donde la altura pocas veces ha superado un metro con sesenta. Cuenta mi padre, que mi abuelo ¬-aguerrido combatiente de la División del Norte y sobreviviente a las batallas de Juárez, Zacatecas y Celaya- fue de muy corta estatura; por su parte, mi madre afirma, que en su árbol genealógico, -coronado por la gloria de algún guerrero apache- es improbable encontrarse con alguien que pueda ser catalogado como alto, menos aún en estas tierras norteñas que tienen fama de ser el criadero de los hombres y las mujeres más estirados del país.
Con tales antecedentes, mis hermanos y yo estábamos predestinados desde nuestros más primitivos genes a no romper con ese distintivo de la familia. Sin embargo, para desdicha de mi calvario personal, aún comparado con mis propios familiares, fui yo precisamente quien más apegado resultó al suelo.
El paso por la escuela primaria tuvo los previsibles reveses. La ciudad donde vivía se encontraba influenciada por el vecino país del norte hasta en sus preferencias deportivas siendo el básquetbol la disciplina más común; deporte que me causaba una fascinación extraordinaria, pero en el que, por razones obvias, aún poniendo mis mayores empeños, nunca pude destacar y que en cambio, me llenó de apelativos relacionados con mi baja estatura.
En la secundaria la situación se agravó, tenía la esperanza de que una vez en plena pubertad diera ese estirón tan común en los jóvenes, pero poco a poco me tuve que conformar al ver que la diferencia con mis compañeros se iba haciendo más patente; de nuevo brotaron los motes de chaparro, tapón de alberca, zotaco y otros más denigrantes que prefiero callar por el caso de que alguien con características físicas similares pudiera sentirse agredido.
Mi padre, quien seguramente había pasado por semejantes sinsabores, recordando el carácter bélico de nuestros ancestros tomó dos decisiones que habrían de influir en el resto de mi vida: primero, me arengó con una famosa frase del genio militar Napoleón Bonaparte, que tenía que ver con la grandeza de los hombres y su altura física, cosa que para ser sinceros me reconfortó muy poco. Esta primera parte de su estrategia para incluirme en el mundo de la “normalidad” no tuvo tanto peso como lo que seguiría después: me convenció de que mandara al diablo mis sueños por el básquetbol y me inscribió en una escuela de artes marciales donde según él, podría sacar toda esa fuerza que llevaba dentro y tal vez hasta estimular mi desarrollo físico.
Desde entonces, he conservado una afición singular hacia esos milenarios métodos de combate y desfilé por varias escuelas que si bien no me permitieron crecer como en un principio esperaba, por lo menos me sirvieron para ir haciendo frente a aquellos que poco a poco fueron disminuyendo sus burlas ante el sólido argumento de las narices sangrantes y los ojos amoratados.
Lo anterior, no tendría importancia a no ser por lo ocurrido hace unos días, cuando por la tarde, mientras veía el televisor acompañado de mi esposa y mi pequeña hija llamaron a la puerta de manera insistente.
Al abrir, apareció un hombre de talla descomunal, vestido a la usanza de los vendedores de enciclopedias; luego de saludar, penetró a la casa con una agilidad y desparpajo propios de su oficio, acomodando sin previo aviso un maletín sobre la mesa de centro y presentándose ante todos.
-Sus vecinos me han hablado de usted y déjeme decirle que vendo el mejor tónico para crecer que existe en el mundo.
Mi esposa y yo nos miramos desconcertados, hacía mucho tiempo que ese tema había dejado de tratarse en casa por intrascendente, formábamos una feliz familia en la cual no existía una relación entre el tamaño del cuerpo con la capacidad para llevar una vida plena de satisfacciones, ante todo, con la bendición de nuestra preciosa hija, que lo que pudiera faltarle de estatura le sobra de ternura y simpatía.
Sin dejarnos hablar y de una manera que mostraba una sobrada experiencia en la venta del producto, recitó fórmulas químicas y terminología médica que sin lugar a dudas podrían llegar a convencer al más renuente de sus visitados. Para finalizar su discurso disertó acerca de todas las implicaciones psicológicas que en una persona puede llegar a tener el hecho de ser más bajo que los demás, luego tomó uno de los frascos con el maravilloso elixir y mientras lo elevaba despacio simulando el crecimiento que supuestamente provocaría en los usuarios preguntó sonriendo.
-¿Qué les parece?, y aparte de todo, una verdadera oferta traída hasta las puertas de su casa y producido por los mejores laboratorios de Alemania.
Como sucede siempre que aparece algún vendedor, fue mi mujer la que trató de disuadirlo y, como también sucede siempre, el vendedor no se quiso alejar a la primera arremetiendo de nuevo con argumentos más frescos y mejor refinados, haciendo comentarios acerca de la crisis económica del país pero manifestando que todo aquello que se gastara en el bienestar propio es en realidad una magnífica inversión. Se acercó a la niña y acariciándole el pelo dijo:
-A poco no les gustaría que esta chaparrita se viera más grandota y más preciosa.
Y de nuevo alegó sobre la necesidad de agregar a la dieta diaria las bondades del jarabe traído de ultramar para beneficio de estas latitudes subdesarrolladas.
Me levanté, y tratando de ser amable le aclaré que ya mi esposa le había hecho saber que no estábamos interesados en adquirir su mercancía, que el problema tampoco era la falta de dinero y que por mi parte no consideraba necesario que mi hija estuviera alta para considerarla hermosa.
Quizá fue al verme de pie cuando fraguó su nueva arremetida llevando esta vez sus alegatos hacia el punto de asegurar que de ninguna manera su producto era en exclusiva para uso en los niños, sino que era capaz de surtir efecto en cualquier ser humano que lo requiriera.
-A usted bien que le podría servir, regálese y regale a los suyos esta oportunidad de crecer.
Molesto le pedí que por favor se retirara, que ya habíamos escuchado suficiente y que teníamos una forma de ver la vida un tanto diferente a la de él, no sólo por la diferencia de estatura sino también por una evidente desigualdad cultural.
Se enfureció y me acusó de tacharlo de ignorante, puso el frasco sobre la mesa y levantando la voz, con una postura amenazante dijo que eso era lo que sacaba por tratar de mejorar la calidad de vida de otros. Mirándome con desdén y prepotencia pronunció las últimas palabras que le oí.
-Como usted se quedó a ras del suelo ha de querer lo mismo para su pobre hija.
Junto con sus últimas palabras se escaparon los principios filosóficos de no violencia que por años se me habían inculcado en las academias de artes marciales. Sentí que en la cara de aquel hombre se conjugaban todos los insultos que había yo recibido con anterioridad y sin darle tiempo a reaccionar me convertí en el cliente más tosco con el que hubiera tratado. Lo saqué a golpes hasta la calle, para dejarlo tirado sobre la acera en pésimas condiciones. Regresé a la tranquilidad del hogar y vi que mi hija en su maravillosa inocencia aplaudía mi acto reprobable; de cualquier forma mantuve la conciencia tranquila, él se lo había buscado.
Luego de un rato de comentar sobre el molesto asunto, nos dimos cuenta de que sobre la mesa se encontraba el maletín con la susodicha panacea, esperé a que volviera él o alguna otra persona a reclamarla, advertí por teléfono a un abogado amigo mío sobre la posibilidad de una demanda por parte del vendedor pero pasaron semanas sin que supiera nada. Fue entonces cuando decidimos tirar la mercancía olvidada a la basura.
Mi esposa advirtió el peligro de que algún niño pudiera encontrar los frascos y beberlos por lo que después de abrirlos derramamos el líquido sobre el contenedor público. Desde ese día, los vecinos se quejan del descomunal tamaño de las moscas.

Tercer Encuentro Latinoamericano de Escritores Valdivia 2009

Tuesday, November 10, 2009

Vll Encuentro de Escritores Bajo el Asedio de los Signos










PROGRAMA DEL VII ENCUENTRO
DE ESCRITORES
“BAJO EL ASEDIO DE LOS SIGNOS” 2009

Martes 10 de noviembre
[9:00 – 12:00 horas] Taller de narración oral de cuentos y música
para niños y niñas, Colegio Niebla
Ecos en las letras
Mtra. Mara Abdala Torres
(continua miércoles 11 y jueves 12 de noviembre)

[11:30 horas] Presentación del libro, Sala 4 de Tutorías - ITSON Nainari
Mar que es Arena, Danzones y Espejos
José Carlos Esquer


Miércoles 11 de noviembre
[12:00 horas] Presentación del Libro, Comisariado Ejidal del Yaqui
Pueblo Yaqui, Alma Grande - Espíritu Fuerte, de Gloria Barragán
José Terán y la autora.


Jueves 12 de noviembre
Subsede Plaza Santa Fe Springs de Navojoa
[18:00 horas] Poesía en voz Alta: narradoras y poetas

 Roberto Reséndiz
 Gerardo del Real
 Silvia Rousseau
 Mara Romero
 David Cibrián
 Elia Casillas
 Performance: Sola sin tu Sombra
 Presentación del libro
El día que la muerte murió, Abdul Machi García
Con exposición de pinturas de:
Luís Martín Sahagún y a Rolando Bracamontes





Viernes 13 de noviembre
[9:00 – 12:00 horas] Lectura infantil
para niños y niñas, Instituto Libertad (Primaria)
Abuelo Cuentacuentos
Daniel Camacho Higuera

[11:30 horas] Presentación del Libro, Reservado Casa-Club ITSON
Sho-shan y la Dama Oscura, de Eve Gil.
Manuel Parra Aguilar, Javier Munguia y la Autora.

Sede Auditorio “Ana María Olea”
Biblioteca Pública “Jesús Corral Ruiz”

[10:00 – 10:50 horas] Mesa #1
Emilia Buitimea (Cajeme)
Sandra Mortis (Cajeme)
Rosario Urías (Cajeme)
David Cibrián (Cajeme)
Abdul Machi (Cajeme)

[11:00 horas] Exposición:
“Formaciones Vespertinas, Fotografía Digital”
de Paula Martins
Lobby de la Biblioteca Pública


[11:10 – 12:00 horas] Mesa #2
Aldo León (Cajeme)
Francisco Espinoza (Cajeme)
Vilma Edith Pérez (Cajeme)
Maria de la Luz Buitimea (Cajeme)
Bruno Hernández (Guaymas)


[12:00 – 12:50 horas] Mesa #3
Cristina Murrieta (Hermosillo)
Juan Diego González (Hermosillo)
Bruno Ríos Martínez de Castro (DF)
Josefina Saucedo (Guaymas)
Sylvia Manríquez (Hermosillo)


[13:00 – 13:50 horas] Mesa #4
Francisco Morales (Baja California Norte)
Pablo Aldaco (DF)
Alba Brenda Méndez (Hermosillo)
Laura Delia Quintero (Hermosillo)
Lilvia Soto (Chihuahua)

Receso – Comida

[16:00 – 16:50 horas] Mesa #5
Emilio Robles (Hermosillo)
Ignacio Mondaca (Hermosillo)
Inés Martines de Castro (Hermosillo)
Carlos Moncada (Hermosillo)
Margarita Oropeza (Hermosillo)

[17:00 horas] Ceremonia de Inauguración

[17:15 – 18:00 horas] Presentación de la Antología
40 barcos de guerra. Antología de poesía y sus editoriales
Antologador Verso Destierro
Juan Manz
Laura Delia Quintero
Alba Brenda Méndez
Emilio Robles

Convivio – Hotel Sede

Sábado 14 de noviembre
[9:00 – 12:00 horas] Taller de Fomento a la Lectura y
a la Imaginación, Biblioteca Pública “Jesús Corral Ruiz”
En busca del Tesoro Perdido
Mtro. Juan Diego González

Sede Dirección de Cultura

[10:00 – 10:50 horas] Mesa #6
Mara Abdala Torres (Hermosillo)
Daniel Camacho (Hermosillo)
Edmundo Lizardi (Baja California Sur)
Gloria Barragán (Hermosillo)
Irma Arana (Cajeme)

[11:00 – 11:50 horas] Presentación de la Antología
21 Balas
Antonio Orihuela (España)
Omar Pimienta (Baja California Norte)
Mara Romero (Cajeme)
Jorge Souza (Jalisco)
Juan Manz (Cajeme)

[12:00 – 12:20 horas] Conferencia Magistral
Con el Aullido de Allen Gingsberg
Ruth Levy


[12:30 – 13:20 horas] Mesa #7
Fidelia Caballero (Hermosillo)
Karina V. Balderrábano (Baja California Norte)
Manuel Murrieta (USA)
Carlos Sánchez (Hermosillo)
José Terán (Hermosillo)

[13:30 – 14:00 horas] Presentación de la Revista
La Otra
José Ángel Leyva
Receso – Comida

[16:00 – 16:50 horas] Mesa #8
Miguel Ángel Aviles (Hermosillo)
Manuel Parra Aguilar (Hermosillo)
Melissa Rivas (Hermosillo)
Elia Casillas (Navojoa)
Esteban Domínguez (Hermosillo)

[17:00 – 17:30 horas] Conferencia Magistral
El Guardián del Silencio
Antonio Deltoro

[17:40 – 18:30 horas] Mesa #9
Francisco Prieto (DF)
Ruth Levy (Jalisco)
Fernando Balseca (Ecuador)
Antonio del Toro (DF)
José Guillermo Vargas (Perú)

[18:40 horas] Performance
El paso de las horas
Armando Garval García


Convivio













Domingo 15 de noviembre
Sede Museo de los Yaquis

[10:00 – 10:50 horas] Mesa #10
Silvia Rousseau (Cajeme)
Carlos Valenzuela (Hermosillo)
Rubén Meneses (San Luís Río Colorado)
Roberto Reséndiz (Michoacán)
Gerardo del Real (Cajeme)

[11:00 – 11:30 horas] Presentación del Libro
Tardaras un rato en morir
Imanol Caneyada

[11:40 – 12:30 horas] Mesa #11
José Ángel Leyva (DF)
Ismael Serna (Cajeme)
Rafael del Castillo (Colombia)
Alejandro Campos (Morelia)
José Antonio Durand (DF)

[12:40 – 13:00 horas] Conferencia Magistral
Charla Poética
José Guillermo Vargas Rodríguez (Perú)

[13:10 – 14:00 horas] Mesa #12
Jorge Souza (Jalisco)
Lina Zerón (DF)
Claudia Reina (Hermosillo)
Eve Gil (DF)

Receso – Convivio

[16:00 – 16:50 horas] Mesa #13
Miguel Méndez (USA)
Federico Corral Vallejo (DF)
Imanol Caneyada (Hermosillo)
Clara Luz Montoya (Hermosillo)
Roberto Arizmendi (DF)

[17:00 – 17:50 horas] Recorrido por las
instalaciones del Museo del los Yaquis.

[18:00 – 18:50 horas] Performance
La historia que nadie quiere contar: Camille Claudel
Mara Romero


Convivio – Clausura

Wednesday, November 04, 2009

PROGRAMA DEL VII ENCUENTRO DE ESCRITORES “BAJO EL ASEDIO DE LOS SIGNOS” 2009






PROGRAMA DEL VII ENCUENTRO
DE ESCRITORES
“BAJO EL ASEDIO DE LOS SIGNOS” 2009

Martes 10 de noviembre
[9:00 – 12:00 horas] Taller de narración oral de cuentos y música
para niños y niñas, Colegio Niebla
Ecos en las letras
Mtra. Mara Abdala Torres
(continua miércoles 11 y jueves 12 de noviembre)

[11:30 horas] Presentación del libro, Sala 4 de Tutorías - ITSON Nainari
Mar que es Arena, Danzones y Espejos
José Carlos Esquer


Miércoles 11 de noviembre
[12:00 horas] Presentación del Libro, Comisariado Ejidal del Yaqui
Pueblo Yaqui, Alma Grande - Espíritu Fuerte, de Gloria Barragán
José Terán y la autora.


Jueves 12 de noviembre
Subsede Plaza Santa Fe Springs de Navojoa
 Poesía en voz Alta: narradoras y poetas
 Roberto Reséndiz
 Gerardo del Real
 Silvia Rousseau
 Mara Romero
 David Cibrián
 Elia Casillas
 Performance: Sola sin tu Sombra
 Presentación del libro
El día que la muerte murió, Abdul Machi García
Con exposición de pinturas de:
Luís Martín Sahagún y a Rolando Bracamontes





Viernes 13 de noviembre
[9:00 – 12:00 horas] Lectura infantil
para niños y niñas, Instituto Libertad (Primaria)
Abuelo Cuentacuentos
Daniel Camacho Higuera

[11:30 horas] Presentación del Libro, Reservado Casa-Club ITSON
Sho-shan y la Dama Oscura, de Eve Gil.
Manuel Parra Aguilar, Javier Munguia y la Autora.

Sede Auditorio “Ana María Olea”
Biblioteca Pública “Jesús Corral Ruiz”

[10:00 – 10:50 horas] Mesa #1
Emilia Buitimea (Cajeme)
Sandra Mortis (Cajeme)
Rosario Urías (Cajeme)
David Cibrián (Cajeme)
Abdul Machi (Cajeme)

[11:00 horas] Exposición:
“Formaciones Vespertinas, Fotografía Digital”
de Paula Martins
Lobby de la Biblioteca Pública


[11:10 – 12:00 horas] Mesa #2
Aldo León (Cajeme)
Francisco Espinoza (Cajeme)
Vilma Edith Pérez (Cajeme)
Maria de la Luz Buitimea (Cajeme)
Bruno Hernández (Guaymas)


[12:00 – 12:50 horas] Mesa #3
Cristina Murrieta (Hermosillo)
Juan Diego González (Hermosillo)
Bruno Ríos Martínez de Castro (DF)
Josefina Saucedo (Guaymas)
Sylvia Manríquez (Hermosillo)


[13:00 – 13:50 horas] Mesa #4
Francisco Morales (Baja California Norte)
Pablo Aldaco (DF)
Alba Brenda Méndez (Hermosillo)
Laura Delia Quintero (Hermosillo)
Lilvia Soto (Chihuahua)

Receso – Comida

[16:00 – 16:50 horas] Mesa #5
Emilio Robles (Hermosillo)
Ignacio Mondaca (Hermosillo)
Inés Martines de Castro (Hermosillo)
Carlos Moncada (Hermosillo)
Margarita Oropeza (Hermosillo)

[17:00 horas] Ceremonia de Inauguración

[17:15 – 18:00 horas] Presentación de la Antología
40 barcos de guerra. Antología de poesía y sus editoriales
Antologador Verso Destierro
Juan Manz
Laura Delia Quintero
Alba Brenda Méndez
Emilio Robles

Convivio – Hotel Sede

Sábado 14 de noviembre
[9:00 – 12:00 horas] Taller de Fomento a la Lectura y
a la Imaginación, Biblioteca Pública “Jesús Corral Ruiz”
En busca del Tesoro Perdido
Mtro. Juan Diego González

Sede Dirección de Cultura

[10:00 – 10:50 horas] Mesa #6
Mara Abdala Torres (Hermosillo)
Daniel Camacho (Hermosillo)
Edmundo Lizardi (Baja California Sur)
Gloria Barragán (Hermosillo)
Irma Arana (Cajeme)

[11:00 – 11:50 horas] Presentación de la Antología
21 Balas
Antonio Orihuela (España)
Omar Pimienta (Baja California Norte)
Mara Romero (Cajeme)
Jorge Souza (Jalisco)
Juan Manz (Cajeme)

[12:00 – 12:20 horas] Conferencia Magistral
Con el Aullido de Allen Gingsberg
Ruth Levy


[12:30 – 13:20 horas] Mesa #7
Fidelia Caballero (Hermosillo)
Karina V. Balderrábano (Baja California Norte)
Manuel Murrieta (USA)
Carlos Sánchez (Hermosillo)
José Terán (Hermosillo)

[13:30 – 14:00 horas] Presentación de la Revista
La Otra
José Ángel Leyva
Receso – Comida

[16:00 – 16:50 horas] Mesa #8
Miguel Ángel Aviles (Hermosillo)
Manuel Parra Aguilar (Hermosillo)
Melissa Rivas (Hermosillo)
Elia Casillas (Navojoa)
Esteban Domínguez (Hermosillo)

[17:00 – 17:30 horas] Conferencia Magistral
El Guardián del Silencio
Antonio Deltoro

[17:40 – 18:30 horas] Mesa #9
Francisco Prieto (DF)
Ruth Levy (Jalisco)
Fernando Balseca (Ecuador)
Antonio del Toro (DF)
José Guillermo Vargas (Perú)

[18:40 horas] Performance
El paso de las horas
Armando Garval García


Convivio


Domingo 15 de noviembre
Sede Museo de los Yaquis

[10:00 – 10:50 horas] Mesa #10
Silvia Rousseau (Cajeme)
Carlos Valenzuela (Hermosillo)
Rubén Meneses (San Luís Río Colorado)
Roberto Reséndiz (Michoacán)
Gerardo del Real (Cajeme)

[11:00 – 11:30 horas] Presentación del Libro
Tardaras un rato en morir
Imanol Caneyada

[11:40 – 12:30 horas] Mesa #11
José Ángel Leyva (DF)
Ismael Serna (Cajeme)
Rafael del Castillo (Colombia)
Alejandro Campos (Morelia)
José Antonio Durand (DF)

[12:40 – 13:00 horas] Conferencia Magistral
Charla Poética
José Guillermo Vargas Rodríguez (Perú)

[13:10 – 14:00 horas] Mesa #12
Jorge Souza (Jalisco)
Lina Zerón (DF)
Claudia Reina (Hermosillo)
Eve Gil (DF)

Receso – Convivio

[16:00 – 16:50 horas] Mesa #13
Miguel Méndez (USA)
Federico Corral Vallejo (DF)
Imanol Caneyada (Hermosillo)
Clara Luz Montoya (Hermosillo)
Roberto Arizmendi (DF)

[17:00 – 17:50 horas] Recorrido por las
instalaciones del Museo del los Yaquis.

[18:00 – 18:50 horas] Performance
La historia que nadie quiere contar: Camille Claudel
Mara Romero


Convivio – Clausura

Tuesday, November 03, 2009