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Wednesday, September 30, 2009

Reyes y Ases del Béisbol, Elia Casillas. Libro de cuentos sobre jugadores del Rey de Reyes

Reyes y Ases del Béisbol, Elia Casillas

Reyes y Ases del Béisbol, Elia Casillas. Libro de cuentos sobre jugadores del Rey de Reyes

Enriqueta Ochoa



Desde hace años, Jesús,
el corazón me rebota loco entre las sienes
y ando por los rincones escondiendo al sollozo.
Estreno una sonrisa cada mañana
y pido limosna en todas las esquinas,
porque ¿quién va a prestarme su vida,
su amor, o su Dios?
Tengo que comprármelos yo misma, y no me alcanza.
Y todo esto que escondo y espero y que no llega,
es la razón que me desangra dentro.
A veces ocurre que de tan hambrientos
inventamos el sueño, la esperanza…
y mortalmente heridos, agonizamos por todos los hijos
que se nos quedaron dentro,
y por las palabras desquebrajadas,

presas entre los molares apretados del miedo;
las que luchan por sobrevivir
y a veces se nos caen de la boca
como un aborto ciego y doloroso.
Algo se rompe acá dentro y pienso,
me estoy vaciando viva.
Todos los adioses se agolpan y me miran
a mitad de la noche.
Tomo mi cobija de silencio, entonces,
y camino arrastrándola por los pasillos de la locura
y no me muero, Jesús,
y me siento a la orilla,
pidiendo se me ayude a balancear mi vida,
antes de irme
y tiemblo y nadie escucha, huyen con espanto,
mientras yo juego a la pelota con la muerte,
lanzándola como pequeña brasa de una mano a otra.
Y no me muero, Jesús, y no se muere una,
hace sólo el ridículo con su pequeña muerte
que es sólo una niña azorada,
llorando por todos los que de veras mueren sin
derecho.

Bajo el oro pequeño de los trigos



Si me voy este otoño
entiérrame bajo el oro pequeño de los trigos,
en el campo,
para seguir cantando a la interperie.
No amortajes mi cuerpo.
No me escondas en tumbas de granito.

Mi alma ha sido un golpe de tempestad,
un grito abierto en canal,
un magnífico semental
que embarazó a la palabra con los ecos de dios,
y no quiero rondar, tiritando,
mi futuro hogar,
mientras la nieve acumula
con además piadoso
sus copos a mis pies.
Yo quiero que la boca del agua
me exorcise el espíritu,
que me bautice el viento,
que me envuelva en su sábana cálida la tierra
si me voy este otoño.

Bajo el oro pequeño de los trigos



Si me voy este otoño
entiérrame bajo el oro pequeño de los trigos,
en el campo,
para seguir cantando a la interperie.
No amortajes mi cuerpo.
No me escondas en tumbas de granito.

Mi alma ha sido un golpe de tempestad,
un grito abierto en canal,
un magnífico semental
que embarazó a la palabra con los ecos de dios,
y no quiero rondar, tiritando,
mi futuro hogar,
mientras la nieve acumula
con además piadoso
sus copos a mis pies.
Yo quiero que la boca del agua
me exorcise el espíritu,
que me bautice el viento,
que me envuelva en su sábana cálida la tierra
si me voy este otoño.

El lomo de la vida



Tras la reclusión vino de improviso la luz.
Deslumbrada,
llegué al núcleo de un violento avispero.
Ajena a la concesión estudiada,
inoportuna,
con la simplicidad del que ignora
el aguijón de la insidia,
pasé la mano, sin malicia, por el lomo de la vida.
Dios mío, qué brutal quemadura.

El lomo de la vida



Tras la reclusión vino de improviso la luz.
Deslumbrada,
llegué al núcleo de un violento avispero.
Ajena a la concesión estudiada,
inoportuna,
con la simplicidad del que ignora
el aguijón de la insidia,
pasé la mano, sin malicia, por el lomo de la vida.
Dios mío, qué brutal quemadura.

El lomo de la vida



Tras la reclusión vino de improviso la luz.
Deslumbrada,
llegué al núcleo de un violento avispero.
Ajena a la concesión estudiada,
inoportuna,
con la simplicidad del que ignora
el aguijón de la insidia,
pasé la mano, sin malicia, por el lomo de la vida.
Dios mío, qué brutal quemadura.

Hacia el cristal secreto de los frutos



Dios mío,
de tus labios bajan ríos de luz
hacia el cristal secreto de los frutos
y amanecen maduros.
Muchos hombres vienen al mundo
a buscarse un lugar.
Yo he venido en éxtasis desde el alba,
atraída al aroma que escapa de tus cestos,
pidiendo dormir entre tus frutos esta noche
para que mi corazón madure.


Las Vírgenes terrestres



Para Marianne, mi hija

En vano envejecerás doblado en los archivos:
no encontrarás mi nombre.
En vano medirás los surcos sementados
queriendo hallar mis propiedades.
No tengo posesiones.
En cambio,
es mío el sueño de los valles arrobados
y mío el subterráneo rumor de la semilla.
Si me extraviara a tientas en la oscuridad,
¿cómo podrían llamarme y entenderles?
Llámenme con el nombre
del único incoloro vestido que he llevado:
el de virgen terrestre.

I

Duele la tierra henchida de vigores
sollamando la frente,
quemando las entrañas…
Todo mi nombre dentro se me rompe de odio.
Odio a la puerta en mí siempre llamada,
odio al jardín de afanes desgajados
entre el sol y la muerte.
Por encima de las colinas arde la luz.
El tiempo se deshoja
y yo envejezco aquí traspasada de urgencias
frente a la puerta hermética.
Soy la virgen terrestre espesa de amargura,
desolada corriendo
del reguero de impactos en mi pulso.
Ya no me soporto en las grietas de la espera
ni el sopor del silencio.

II

¡Mentira que somos frescas quiebras cintilando en el agua!,
que un temblor de castidad serena
nos albea la frente;
que los luceros se exprimen en los ojos
y nos embriagan de paz.
¡Mentira!
Hay una corriente oscura disuelta en las entrañas
que nos veda pisar sin ser oídas
y sostener equilibrio de rodillas
con un racimo de luces extasiadas
en el pecho.

III

Dicen que una debe
morderse todas las palabras
y caminar de puntas, con sigilo, cubriendo las rendijas,
acallando al instinto desatado,
y poblando de estrellas las pupilas para ahogar
el violento delirio del deseo.
Pero es que si el cuerpo
pide su eternidad limpio y derecho,
es un mordiente enojo andarle huyendo;
dejar su temblorosa mies ardiendo a solas
sin el olor oscuro de los pinos.
Siempre cerrada, ignorando cómo se desgaja
el surco dorado ante la siembra;
de tumbo en tumbo,
cerrados los sentidos
y alumbrándose a medias.

IV

Viejas causas, cánones hostiles,
fervorosos principios maniatándome.
¿Sobre qué ejes giran que me doblan
a beberme la muerte en la conciencia?
Yo me miro y no soy sino una cripta en llamas,
una existencia informe, sonámbula,
cargada de fatiga.
¿Es lícito permitir que se extinga
en servidumbre enferma
el bárbaro reclamo que nos sube
de abordar a la tierra por la tierra?

V

En esta brava inmensidad
no logran retenerme los desvaríos blandos
o el ímpetu del sueño.
La tierra es ruda, trémula, ardorosa,
y se me expande dentro.
El vértigo sanguíneo esplende
arrebatando al canto
y ni le puedo contener el paso
ni sustraerme a los labios
que me caen al papel como dos brasas.

VI

Pienso en las abastecidas, las satisfechas,
las del ancho mar;
las que reciben el regocijo vital de las corrientes
—cauces donde la vida vibra y eterniza.
Pienso en las abastecidas
y me irrita el despecho
de mi roja marea sofocada;
de no encontrar la presencia de Dios
por ningún ángulo
y andar de pueblo en pueblo emblanquecida de miedo,
de pasión y de tedio,
sepulto el corazón bajo el hollín
de todos los recelos.

VII

Te rindo y te maldigo gran olor de la tierra,
tempestad original,
relámpago dulcísimo de muerte.
Te maldice el temor
de ver que Dios no acierte a descifrar mi nombre:
porque yo, la que soy,
no asisto ni en el monte Tabor
para el desposamiento en brillos
ni escalo
por los peldaños de la sangre al sol.
Dije que era un vaivén de ola sombría:
la ola de las vírgenes terrestres,
las que no recibimos más nombre
que el que nos dieron niñas en la pila;
y cuando Dios nos llame
no podrá encontrarnos.
Dirá: las innombradas,
los desvaídos soplos, los desplomes silentes,
las estepas perdidas bajo esfumino duro.
Y nosotras, cubiertas de humo en las honduras
de un país olvidado,
vocearemos respuestas en remolino cálido,
arderemos los montes,
alzaremos los brazos con furia atropellada,
y todas en un grito hendiendo los contornos
serpentearemos secas, deshechas de agonía.
Pero inútil, inútil,
porque a la tierra estéril
no se le oyen los labios.

Café Literario AIRE DE LUZ: Invitación

Monday, September 28, 2009

Yehuda Amichai, Gabriela Tolentino, pintora


Gabriela TolentinoESTAS PALABRAS



Estas palabras, como montón de plumas

al borde de Jerusalem, sobre el Valle de la Cruz.

Allá en mi niñez, se sentaban las mujeres

despescuezando pollos.

Estas palabras vuelan ahora sobre el mundo.

El resto son masacradas, comidas, digeridas

decaen y se olvidan.

El tiempo hermafrodita

que no es día ni noche

ha arrasado este valle

de verdes y bien cuidados jardines.

Los expertos en el amor solían venir aquí

para mostrar sus talentos

en el pasto seco de las noches de verano.



Así empezó.

Desde entonces –muchas palabras, muchos amores

muchas flores

se compraron para ser sostenidas

por tibias manos o decorar tumbas.



Así comenzó

y no se cómo va a terminar.

Pero aún así, allende el valle

el dolor y la distancia

debemos ir diciéndonos siempre

unos a otros: “cambiaremos”







EL PARQUECITO PLANTADO



El parquecito plantado en memoria del muchacho

caído en la guerra

comienza a parecerse

a él cuando tenía veintinueve años

Año tras año se parecen cada vez más

sus padres viejos vienen casi a diario

a sentarse en una banca

y mirarlo



Y cada la noche la memoria en el jardín

zumba como un motorcito:

En el día no le puedes oír.







JERUSALÉN ES UNA CUNA



Jerusalén es un ciudad cuna que me mece

Cuando despierto extrañas cosas me suceden

a mitad del día, como a alguien

que baja las escaleras de la casa de su amor

por última vez, con ojos cerrados todavía.

Pero mis días me fuerzan a abrir los ojos y

recordar a los que me pasan: quizá

él me amará, quizá él ha puesto una bomba

en una linda envoltura, como un regalo de amor.

Veo todos los puntos débiles en esta casa de piedra,

la grieta por donde la electricidad entra

el agujero hecho para los grifos

la rajada para que penetren los alambres del teléfono

y las bocas de suspiros.



Soy un jerusalenita. Las albercas con sus voces

y sus ruidos no son parte de mi alma

El polvo es mi consciente, la piedra mi subconsciente

y todos mis recuerdos son patios cerrados

en la luna alta del verano.





EN UN SITIO ARQUEOLOGICO



En un sitio arqueológico

vi fragmentos de preciosos navíos, limpios

y bien carenados, aceitados y relucientes

Y junto a él vi un montón de polvo descartado

que no servía siquiera para cultivar

cardos ni espinas



Y pregunté: ¿Qué es éste polvo gris

que ha sido rempujado y esparcido

y torturado y arrojado luego?



Respondo en mi corazón: este polvo

es gente como nosotros, quien durante su vida

vivió separada de las piedras

de cobre, oro y mármol

y todas las cosas preciosas-

y siguen así en la muerte

Somos este montón de polvo, nuestros

cuerpos, nuestras almas, todas las palabras

en nuestra boca, toda la esperanza.







EN ESTE VALLE



En este valle, formado por muchas aguas

en incontables años para que la brisa ligera

pueda atravesarlo hoy y refrescar mi frente,

Pienso en ti. De las colinas escucho

voces de hombres y máquinas, derrumbando y construyendo.



Y hay amores que no pueden

moverse de un lado a otro.

Deben morir en su lugar y su tiempo

como un mueble ruinoso

destruído junto a la casa que lo alberga.



Pero este valle es una esperanza

de comenzar de nuevo sin tener primero que morir

de amar sin olvidar el otro amor,

o ser como la brisa

que ahora lo atraviesa

sin pertenecerle.



DE LAMENTOS POR LOS CAÍDOS EN LA GUERRA



1.



El Señor Beringer, cuyo hijo

cayó en ese canal que fue

cavado por extraños

para que los barcos atravesaran el desierto

pasa frente a mí en la puerta de Jaffa:



Ha adelgazado muchísimo; ha perdido

el peso de su hijo.

Y por eso flota ligero

por entre las callejas

entremezclándose con mi corazón

como despojos







Y ASÍ TE ENCUENTRAS



Y así te encuentras siempre

Entre el muy alabado paisaje

Y el que lo alaba y explica

A aquellos que lo rodean en un cautivado círculo



Ya no interfieres

Y palabras que no son para ti

Son divididos de nuevo por tu cuerpo,

Como viento, como agua peinada

Y cerrado de nuevo más allá de ti.



El dulce ateísmo aún florece

Aquí entre las rocas

Con un olor, desesperado y solitario, como

El florecer de la primera creencia en Dios.



Las laderas de las montañas cortadas con hierro

Estarán de nuevo amarillas y bronceadas en el verano

Y cubiertas con pasto en primavera

Como cualquier montaña en primavera



Como mi ladera, de la cual fuiste tajada

Hace ya algunos años.





ESTA ES LA CASA DE MI MADRE



Esta es la casa de mi madre. La planta

que comenzó a treparla en mi niñez

ha crecido desde entonces y cuelga de sus muros.

Pero yo fui arrancado ya hace tiempo.



Madre, me pariste en medio del dolor,

Y en medio del dolor vive tu hijo.

Su tristeza está peinada, acicalada,

su felicidad bien vestida.

Con su sueño se gana el pan

y con su pan, su sueño.

La precipitación promedio anual no lo toca

y los grados de temperatura pasan junto a él

como una sombra llorosa.



O madre mía, te presentaste ante mí

con un primer trago de bienvenida

y estas palabras: ¡L’haim, l’haim[2]

hijo mío!

No he olvidado nada, pero mi vida

se ha vuelto apacible y profunda

como un segundo estrago en la garganta,

no como el primero, con labios ruidosos

chupadores y felices.



Tus pasos en la escalera

Han quedado siempre en mí

Nunca se acercan y nunca se alejan

Como latidos





CARTA DE RECOMENDACIÓN



En las noches de verano duermo desnudo

en mi cama en Jerusalén

la cual queda al borde

de un hondo valle

sin despeñarse sobre él.



Durante el día doy caminatas

con los Diez Mandamientos en mis labios

como una vieja canción que uno se tararea a sí mismo.



O tócame, tócame tú, buena mujer

No es una cicatriz esto que sientes bajo mi camisa.

Es una carta de recomendación, plegada

de mi padre:

“Es un buen muchacho todavía y lleno de amor”.



Recuerdo a mi padre despertándome

para las oraciones tempranas. Lo hacía

acariciando mi frente, no jalándome las sábanas.



Desde entonces lo amo aún más

Y sólo por eso

dejad que le despierten

con amor y delicadeza

en el Día de la Resurrección









COMO EL MURO INTERIOR DE UNA CASA



Me encuentro

De repente y demasiado pronto en mi vida

Como el muro interior de una casa

Que se ha convertido en muro exterior luego de guerras y devastaciones

Casi olvido ya

Lo que es estar dentro. Sin dolor,

Sin amor. Con lo Cerca y lo Lejos

a la misma distancia de mí

e iguales.



Nunca imaginé qué pasa con los colores

Su destino es el destino del hombre: el azul claro aún sueña

En la memoria del azul oscuro y de la noche. La palidez

Es el suspiro de una vigilia púrpura. Un viento acarrea

Un olor de lejanía

Y en sí no tiene olor alguno

Y las hojas de las hatzav[3] mueren

Mucho antes que sus flores blancas

Las cuales no saben nunca

Sobre el verdor de la primavera y el oscuro amor



Alzo mis ojos a las montañas. Ahora entiendo

Lo que significa alzar ojos, ¡qué pesada carga!

Pero esa dura nostalgia

¡Esa pena-de-nunca-volver-a estar-de-nuevo-dentro!







De Canciones de Zion, La Bella



16



Una canción de amantes en Jerusalén: estamos

incluidos en la mayoría de las profecías de ira

y en casi todos los buenos mensajes.



Nos encontrarán en las postales

de nuestra ciudad. Quizá no puedan vernos

porque estábamos sentados dentro de una casa

o éramos demasiado pequeños;

la foto fue tomada

desde un avión que pasaba.



33



Una canción de mi patria: el conocimiento

De sus aguas comienza con lágrimas.



A veces amo el agua, a veces la piedra.

Estos días estoy a favor de las piedras.

Pero eso podría cambiar.



36



Por las noches Dios saca la reluciente

mercancía de su estuche –carruajes santos,

tablas de leyes, primorosas cuentas, cruces y campanas-

y las guarda de nuevo dentro en cajas oscuras ,

cerrando el postigo: “otra vez, ningún profeta vino a comprar”





CANCIONES DE CONTINUIDAD





Canciones de continuidad, minas terrestres y tumbas.

Puestas boca arriba cuando construyes una casa o un camino:

Y luego llegan la gente cuervos negros de Meah Sh’earim[4]

graznando amargamente “muerte, muerte”. Y llegan luego

soldados jóvenes y con manos aún desnudas de anoche

desmantelan el hierro y descifran la muerte.



Venid entonces, ¡no construyamos casa ni pavimentemos camino alguno!

Hagamos una casa plegada en el corazón

Y un camino enrollado en un rizo del alma, dentro,

y así no moriremos por siempre.



La gente aquí vive dentro de profecías que resultaron verdaderas

como dentro de una gruesa nube tras una explosión

que no se dispersa.

Y así en su solitaria ceguera se tocan

unos a otros entre las piernas, al atardecer,

pues no tienen otra ocasión ni otro lugar,

y los profetas murieron hace mucho tiempo.



[1] Los Selected Poems publicados por Faber & Faber en el 2000, a la muerte de Amichai, fue editada por Ted Hughes, pero no traducida.

[2] L’haim-“A tu salud”, en hebreo

[3] Hatzav- Una flor silvestre cuyas hojas crecen y mueren en primavera, y cuya blanca flor crece sólo en otoño.

[4] Meah Sh’earim – Barrio de los ultra-ortodoxos en Jerusalén

Círculo de Poesía - Revista electrónica de
literatura

Sunday, September 27, 2009

Elia Casillas






Piltriquitron


Elia Casillas



My expression shone at the moment which you took the hand, and taking me by the world, I fell in the magic of your goblin. Your eyes alternated the dye in each valley, your shady form, and I in your mantle. Protected in a sky that was not mine, the Blue River to the bottom, envied our connection... The bonfire struck our duel; we knew that the last stage came. I could not say I love you and although you tightened to me, I felt your distance finding me with silence. Impossible to open my lips, I contemplated your chest feeling to me hurt by absences that cracked my flank. I kept the moment, in which a flame came to illuminate your bohemian face, bottling it in my enigmas, closed the heart. Today I know that I take to you, is only to look for in the deep thing for to love you next to rain, near the clouds that cover the feet with the mountain, there where we knew ourselves, protected in you, without affecting nothing to us. In my fantasy, radiating arose in your stories went of surprise in surprise; suddenly, in fight with a wild boar or gallery of art defending your clothes of vague. I have a cold face to walk my courses you said on which they do not understand the difference to belong to another community. We took a madness signal, impossible for the ordinary. Only you can contemplate my spirit, who is like you. Prey in your words, joked in short whiles, the time diminished and good bye in watching cruel prepared the hand. Then, the cold came; obstinate to you I did not want to go to the suitcases, nor to the train of my reality. I closed the eyes. I could not emigrate; disentanglement I left you marched along.







Navojoa Sonora. Julio 5 of 2001.

.

Friday, September 25, 2009

Elia Casillas


Jujuy

I don’t want tequila for my mourning
the extensive sea is small
when its finger comes to reproach me
What this sore does not have hardship
the scar will come
the time gave its promise of man just
And what beat so inside
and we is no inkpot
nor clean leaf
I am dying to me followed
the neck I raise
but the will does not touch the face
Today what
This fall does not have bottom
its love came and was
It left to candy the thighs
and a good bye dateless
In the mailbox of my live
Destiny now I do not offer
they see with your sword
and acquittal this cross of the hand to believe
that forgetfulness is not aim
that the heart lost the last shield
and still it breathes
I think I am here
and in another foot
I look for the following step
in prong that expands wounded
Then what drinks
if the body is drunk
and it does not walk

Sonorous Navojoa, October 3 of the 2005

Ushuaia

If it watches east body silence,
only taken root silence.
As if a taciturn river,
it lived in my thoughts.
And that suddenly endless hollow footpath,
with its nomadic figure without you,
And I With take customary to the sighs.
In the Earth passion I gather tracks,
in order to follow here.
Their tracks are mine,
like the solitude that left in my nest.
Because you planted each word
with humour and comma,
it brought wings and a cloud in the hands,
so that it flew resting to me in the moon.
Crossing at night,
walked the sundown with escort of ghosts,
looking for its word between birds,
where the dream falls and in the ardour of the cats.
I discovered fire silver plated in the sky,
fire and salt in the skin,
you with me, me without you.
Faithful to its laughter with the body to the air,
fitting dawns goodbyes
powder and meat in you.
Destiny ¿why to worry farewell,
with what hand you wrote - good bye,
It was urgent to fill book of disliked,
or it was more of your jokes?
None counter sun and avenue
without you; I am naked woman without me

Sonorous Navojoa. September 25 of the 2005



Humboldt


I sent your name in hecatombs
underneath the branches
in isolation
and delirium
with emaciated sorcerer
in the sun
in viewpoints that armed lemurs
where sparing encumber its leaf of silver
I was with stars
and deranged times
cutting pride to the soul
In vain

Ally of the hawk
with nails in the belly I shouted
in all the forms in which that word exists
I was letter of the stream
ohhhh poem writing its failure
the acoustics returned without soul
the north by answer came with army of wolves
and in smoke dance
it opened to the winter the guitar of Sabina
a Christ and two candles
they encamped in my battered fear


Without your scent without wake
nor skin I formed into a ball
and in the apple tree bitterness grew
death behind bitterness
that night were no birds
the dismal crickets in march
they broke the fog of Joaquin
without letter nor astrolabe
the hands were woman
and it prorogues
book where the destiny left followed abbreviations
that they only read wizards

that did not accept suicidal
nor walker of border


Manual exact it alleviated a heart
lost in the keyboard
with biography in backward movement
it saw readings of the ocean meteorites
and the planets that were turned
when I opened the first shoe


Bah Who understands the hands
in the top my tears were opened
and the pain was disassembled
it sectioned the chest
and each chip ordered the task
Dirty
It was not necessary to question misery
or rouse
alive or extinguished
in each wound it brought forth a train
rails of you do not forget to me
Although you die





Navojoa, Sonant. February 9 of 2007

Invitación de Edel Morales Fuentes


El próximo jueves 1ero de octubre a partir de las cuatro de la tarde haré una lectura de poemas junto a la camagüeyana Legna Rodríguez en el espacio Aire de Luz, que conduce Basilia Papastamatiu en el Palacio del Segundo Cabo de la Plaza de Armas. Te invito a compartir ese momento especial.



[Alberto Edel Morales Fuentes]





Una forma de mirar en la ventana



Una forma de mirar en la ventana

el devenir de esa sustancia persistente,

en continua fuga hacia la Nada.

Una forma de escuchar en el silencio

la vibración de esa sustancia persistente,

en continua fuga hacia la Nada.

Una forma de tocar en lo impalpable

el espesor de esa sustancia persistente,

en continua fuga hacia la Nada.

Una forma de olfatear en lo visible

la emanación de esa sustancia persistente,

en continua fuga hacia la Nada.

Una forma de probar en lo inconcluso

el sabor de esa sustancia persistente,

en continua fuga hacia la Nada.

Un matiz, un retoque, un estilo,

un aroma, una huella, una duración,

una forma de mirar en la ventana.

Thursday, September 17, 2009

Culturador y Orbis Press, convocan a toda la comunidad a participar en el II Encuentro de Escritores Iberoamericanos en Estados Unidos/Homenaje a Mar




Con motivo de continuar promoviendo el trabajo creativo literario de todos los escritores Iberoamericanos que viven en los Estados Unidos de América, Chandler-Gilbert Community College, Arizona State University, YMCA (Young Men Christian Association), MACHE (Maricopa Association of Chicanos for Higher Education), Culturadoor y Orbis Press, convocan a toda la comunidad a participar en el II Encuentro de Escritores Iberoamericanos en Estados Unidos/Homenaje a María Amparo Escandón bajo las siguientes bases:



I. Podrán participar escritores de cualquier nacionalidad, con un texto creativo, poema, narrativa, cuento, ensayo etc., que hable sobre la experiencia de ser inmigrante en cualquier país del mundo tomando sobretodo en cuenta el significado de vivir en los Estados Unidos de América siendo inmigrante.



II. Los participantes deberán registrarse enviando por correo su texto completo a:

II Encuentro de Escritores Iberoamericanos en Estados Unidos

Atención: Dr. David Muñoz

2626 E. Pecos Road

Chandler, AZ 85225



O enviarlo por correo electrónico a la dirección:



dmunoz7@cox.net



Cualquier duda, aclaración o pregunta deberá hacerse a esta misma dirección.



Todo participante deberá incluir la cuota de $15.00 dólares por subscripción para poder participar en el evento. Esto garantiza certificado de participación, camiseta conmemorando el evento y la impresión del nombre del autor en el programa oficial.



III. Se solicita también una pequeña ficha biografía, que no deberá exceder la media página. También si pudieran incluir una fotografía digital del participante para motivos de publicidad.



IV. El evento tendrá lugar en la ciudad de Glendale, Arizona el viernes 20 de noviembre, 2009 principiando a las 4:00pm y estará en conjunto con actividades que principiarán un día anterior el jueves 19 en el colegio de Chandler-Gilbert.



V. Las presentaciones podrán hacerse en español, inglés, spanglish o cualquier idioma que el autor elija. Todos los participantes podrán exponer su obra publicada en el evento. La ponencia del autor no deberá exceder los 15 minutos.



VI. Los gastos de trasporte y alimentación deberán ser cubiertos por cada uno de los participantes. Estamos en negociaciones para lograr obtener un patrocinador permanente que ofrezca estos servicios.



Sin más por el momento les recordamos que el año anterior durante el homenaje a Miguel Méndez, tuvimos un muy buen nivel de participantes así como de asistentes. Esperamos la participación de todos ustedes.

Atentamente,

Peregrinos y sus letras

Saturday, September 12, 2009



"Estamos en un acto de justicia extraordinaria, reconociendo la labor de un hombre que, desinteresadamente y sin ningún propósito, ha trabajado para dejarle conocimientos y lugares únicos de gran valor a Navojoa, donde se mezclan el arte, la cultura y las tradiciones”.



Lo anterior lo afirmó el Presidente Municipal, Javier Barrón Torres, al develar una placa en el Museo Regional del Mayo, que llevará por nombre Lombardo Ríos Ramírez.



"Todos los presentes participamos aquí de un hecho histórico, dejándole con ello un legado extraordinario a Navojoa y un acto de justicia en plenitud, ya que el Museo Regional no podría llevar otro nombre más que el del profesor Ríos Ramírez, lo cual fue decisión de la ciudadanía y de los miembros del Cabildo, que aceptaron la propuesta de manera unánime”, dijo el Alcalde.





Barrón Torres, quien estuvo acompañado por funcionarios, regidores, así como por el Presidente Municipal electo, José Abraham Mendívil López, agregó que “gracias a Dios, Lombardo Ríos está aquí con nosotros, para que pueda disfrutar él y su familia este reconocimiento que se hace en vida de parte de toda la ciudadanía, que lo admiramos y respetamos por su trayectoria y labor realizada desde su juventud, pensando en la universalidad de las ideas, volando en sus pensamientos y yendo más allá de lo que el común de los mortales miramos”.

En el acto intervino Liuvia Zelena Ríos Ibarra, quien expresó su satisfacción y orgullo por el hecho de que uno de los tantos sueños de su padre, como es el Museo Regional del Mayo, haya sido bautizado con su nombre, lo cual refleja el reconocimiento de una vida de esfuerzo, entrega y dedicación.

Por su parte, el señor Roberto Sainz, miembro del grupo “Amigos del Museo”, agradeció al Alcalde Barrón Torres por ser el promotor de la iniciativa ante el Cabildo, con lo que se hace un justo reconocimiento a don Lombardo Ríos, quien “es una piedra de sangre y fuego, es una roca de amor, es una caverna con silueta de humano que va por el mundo sembrando el espíritu hermano”.







Al final, el profesor Ríos Ramírez agradeció a los presentes y a Navojoa en general el nombramiento que se le dio, subrayando que “hace mucho tiempo, cuando llegué a radicar a Navojoa, los habitantes de esta comunidad me extendieron la mano, y hoy en día, ya no me extienden la mano, ahora todos me abrazan para siempre”.

Ecos del Mayo.com

Thursday, September 10, 2009

Suplemento Quehacer Cultural: Edición # 800: ¡Felicidades!







Francisco Sánchez López

Suplemento Quehacer Cultural: Edición # 800: ¡Felicidades!


Bajo el clima canicular en el desierto de Sonora celebramos hoy la edición número 800 de este suplemento cultural --El mejor de Sonora--, por la calidad literaria de las y los colaboradores que cada domingo, en forma altruista, comparten con ustedes la pasión por narrar su visión existencial, el pasado familiar y barrial, cuentear fantásticas aventuras, escribir poesía y la historia de nuestra boterista ciudad: Desde el costumbrismo conservador sonorense bromista y simplista de la sierra y del Valle del Yaqui hasta el verso libre de la cultura liberal global que usted aprecia al sorbo de un café de talega.
Para que ustedes conozcan a -los verdaderos rostros de Cajeme-, muchos de nosotros con maestrias en la Universidad de Tetabampo, los invito a un recorrido emocional por la belleza de las palabras con este ensayo bianual de poesía, narrativa, cuentos, relatos históricos, testimonios humorísticos, crónicas y criticas de arte publicadas en casi cien suplementos.
Iniciemos, pues, esta aventura con nuestras apreciadas poetisas como Irma Palomares con los poemas: “Antes y Después”, “El Pasado”, “Renacer” y “La Paz”; Laura Dalia Quintero con sus: “Cartas sobre el Agua” y “Construyo tu cuerpo”; Mara Romero, nuestra doceava musa, con los versos: ”Monologo de un Vampiro” y “Ayer vino la Muerte”; Gloria del Yaqui con: ”Madre Música” y Elia Casillas con: “Sola sin tu Sombra”, magnífico poemario a Frida Kalho.
Sandra Mortiz me deleita con los poemas “Soy Verbo”, “Crespón de Octubre” y “Punto sin Retorno”; De María Guadalupe Moreno Robles, me agrada: “La Flor que he Soñado”: ¿Qué secretos esconden esos ojos bellos, misterio y tristeza? Y el relato: “Fantasma de Alabastro”; De María Teresa León: “El Día del Amor”; Marisa Trejo Sirvent me complace con “Puerto Arista”; Gioconda Belli con su “Metamorfosis”, así mismo, “Ironía” e “Índigos del Pasado” de Ana Lucia Terán Cornejo; Atenea con “Sutilmente Azul”; De María Buitimea “Soledad” y “A Destiempo”; Patricia Montoya Osuna: “A donde va el Ruiseñor”; De Karla Paola Valenzuela: “¡OH México! ; Dulce María Contreras con su póstuma obra: “Una Carta que no llegó” y “Cuando la Nada”; Bianca Cantú con: “Destinos”; Edna Pandura Truqui recuperando el poema “Este Volver a Vícam” de Cesáreo Pandura; me deleité con los poemas “Cenizas II y III” y “Mi Vida, Triste Jardín”, de Luz Elena Sifuente, y Anabel Encinas me sorprendió con su obra plástica y el poema “Identidad”.
De las narradoras destacan: América Pina Palacios con “La Flor del Cerezo”, relato de un anciano con una bailarina; Cristina Murrieta y su conmovedora obra: “Con el Corazón”; Silvia Rousseau con su “Crónica de Cama” y “Teorías del Embarazo”; La sencillez rural está en “Mi amada Abuela”, de Beatriz Vega López; y los recuerdos de Emma Clark en “Padre” y En el Seno de la Loca; Gocé del relato: “Cuatro Días con los Yaquis”, de Guadalupe Duarte Espinosa y de Vera Sandoval Leguízamo sus divertidos relatos del Video Club de la Biblioteca Pública; Rosario Urías Blanco con sus apuntes del Taller Integral de Arte y Silvia Arvizu con sus dramáticos testimonios de una “mula” del mercado negro de las drogas en “El Gato” y “Morir dos Veces”.
Del sector masculino, lo mejor son los artículos históricos del escritor Mayo Murrieta: “La Compañía Richardson y el Agua del Yaqui”, “Historia del Ferrocarril”, “El escritor Humberto Musacchio” y “Tocqueville y los Indios Americanos”: --Espíritu gringo de exterminio indígena aplicado medio siglo después en las llanuras de Huivulai contra la Tribu Yaqui--. Rogelio Guedea es mi favorito por su estilo para narrar: “Telefonía Celular”, “El Juego”, “Puentes” y “Chimeneas”; De Marco Antonio Campos, galardonado con la medalla Juan Manz, aprecio: “Discordia de Babel” y “El Hotel de la Soledad”; El escritor Ramón Iñiguez Franco nos transporta a Guadalajara con su anecdotario infantil: “Los Pantalones”, “Mi Ama tomaba PepsiCola”, “Claroscuro”, “Poema a Mara” y de lo mejor: “La Nalguita de Dios”, del cuál, de soslayo pensé que era la María Magdalena y al leerlo, ¡OH sorpresa!: Relataba una simple circuncisión. ja, ja.Ja. Aprendo mucho de sus entrevistas expresionistas.
Del amigo de la infancia, Armando Terán Ross, me deleitan sus crónicas urbanas en “Recuerdo de Alhambra” y de la ex plaza 18 de Marzo, llevándolo a ganar el premio del Libro Sonorense 2009; Me divierto con Fernando Tavares con sus experiencias en el cine con “Artistas Chilenos”, “Aventuras en el Cajeme de Ayer” y “Las Transformaciones de las Ciudades”, ¡Excelente! ; Al ensayista Jesús Carvajal Moncada lo leo poco por su temario, pero acepto: “Franz Kafka” y “En Álamos”; Lo mismo con Martín Casillas de Alba por sus artículos técnicos, Víctor Flint Flores Hernández por sus temas universitarios y Adolfo González Riande por sus historias del CIANO.
Me carcajeo con las puntadas humorísticas sonorenses de David Cibrian Santacruz: “Los Partos” y “Las Lavanderas”; así mismo, con Jesús Terán Morales por los sucesos de: “Si no Fuera por la Sotana”, “Voy por la Pistola”, “No Sirves para Nada” y “Lo que le pasó a Kennedy”. Me entristezco al recordar el último artículo del escritor sanrafaileño Abraham Montijo Monge, antes de morir: –Aquí le voy a mochar, los dolores de la chiripioca se sienten con más fuerza--, pero me extasío con “Murmullos del Ayer” y “Cajeme a Paso Redoblado”.
El pintor Enrique Rodríguez Zazueta me sorprendió con su “Historia de la Plástica” y “La Crítica Artística”; Roberto Ceceña Ceceña se lució con la entrevista a Ramón Iñiguez y con su artículo “Cuba”; Gerardo Cornejo con “Los Tres Bartolomes” (Delgado de León); Ramón Mata Torres con “La Ballena”; J. E. Noriega me hizo reí con sus anécdotas de “Los Tamales Torcidos y un Beso” y “El Ovillo Retorcido”, escritos con regionalismos locales; Francisco Vega Frías, con “Soto Luna y don Julio Soltero” y “Los Cambios de la Vida”; Juan Terán con “Letras y Tintas”; Enrique Moya y su ensayo “Reposando el Circulo de Juan Manz; Alejandro Mungarro Daniels con su “Luna Grande”; Raúl Márquez Picos, con “Coyotitlan” y Cajeme 1966; Alfonso Lara Martínez y su “Otro Rumbo”; Francisco Aranda Cadenas y sus “Siete Primaveras”; “Los Fantasmas”, cuentos de Gilberto Gutiérrez Quiroz; De Daniel Camacho Higueras: “Algo de mis Pasadas Glorias” y de Ramón Mata Torres: “El Niño estaba Triste” y finalmente, Francisco Sánchez López nos deleita con sus crónicas y criticas de arte, artículos históricos de Cajeme, de Cócorit y de la tribu yaqui.
De los poetas, lo mejor es el sentimentalismo intelectual de Jorge Souza en: “El Tenaz Amor” y “Si el Amor es un Árbol”; Gerardo Cornejo con “Estirpe” y “Últimamente”; De nuestro homenajeado y galardonado poeta Juan Manz: “Palabra”; Marco Antonio Flores con su: “Invocación”; Alí Sierra y su “Callada”; Jesús Grijalva Ayala con “Bolerías”; Gerardo del Real y sus poemas numéricos; De Sergio Lamarque Cano, gocé: “A la Soledad del Hombre” y “Hambre de Amar”.
No quiero concluir sin mencionar que estimé mucho la incursión de los autores ganadores de Los Juegos Tribales de Cajeme porque muchos de ellos sólo vienen por el dinero y no leen su obra triunfadora en la premiación oficial y la columna “El Invitado de la Semana” porque incrementamos nuestro conocimiento literario, ya que para ser buen escritor hay que ser buen lector.

Sunday, September 06, 2009

Juan Buitimea Valdés: ¡El último de los bohemios!







Francisco Sánchez López

Juan Buitimea Valdés: ¡El último de los bohemios!

La semana pasada viajé por la ruta ecológica de Cajeme-Cócorit- Estación Corral para visitar a doña Oralia Barragán y al pintor Juan Buitmea mis dos lectores del Club del Libro. Pero antes de ello, llegué al Museo de los Yaquis para ver la exposición de ilustraciones a la pintura aerosol opacada por la novedad de las osamentas de Cócorit; abandoné el recinto para ir al Huesario de los Bours titulado así por la pedacería de huesos humanos, cremaciones y basura enterrada encontrada y no por los “huesos” abandonados del pasado sexenio, en la ex Maderera Álvarez y su leyenda de “aparecidos que asustan en la noche” para cerciórame si era un sitio arqueológico de antigua cultura prehispánica.
Decepcionado, abordé el camión a “Corrales” o Estación Corral para fotografiar la bella arboleda del camino antiguo a Tajimaroa (que espero no los talen sin un estudio técnico y sensatez como a los álamos de La Alameda de Cócorit), los campos agrícolas y un magnifico arco iris sobre una laguna y charco en el cauce seco del río Yaqui: ¡Ecocidio cajemense! A pesar de que la ley federal de ecología ordena un mínimo escurrimiento de agua en todos los ríos mexicanos. Me bajé en el campo deportivo y riéndome, subí la loma de Corral hasta el domicilio de los arriba citados, degustar una taza con café negro, un sabroso burrito de frijoles con panela; platicar con ellos y terminar entrevistando al artista corraleño sobre su historia personal, su creatividad y obras plásticas.
Me reí del chusco incidente: “El cazador cazado con su propia arma”, porque hace unos treinta años, fui a cazar liebres con un arco y flechas de carrizo usados por los guerreros yaquis que me regaló mi amigo Felipe Espinosa (+), jefe de los Matachines de Vícam Pueblo en 1976, cuando les doné el proyecto de remodelación de su bello templo estilo neoclásico. Después de varios intentos fallidos porque saltaban detrás de los matorrales asustándome, no me percaté de una flecha astillada y al soltarla me fleché la palma de la mano izquierda. Aborté la cacería por el dolor sufrido y manejando mi “bochito” azul, llegué a la Cruz Roja para que me curaran la herida. ¡Democracia del monte! Porque sentí lo mismo que sienten las liebres. Ja, ja, ja.
-Juan, es grato saludarte de nuevo-, le comenté, al pintor costumbrista corraleño en la puerta del cerco de su chiname y preguntarle: ¿Quién es el pintor y cantante Juan Buitimea Valdés?. Después de ofrecerme un vaso con agua por el calorón y humedad en el ambiente, contestó: --Soy un pintor mestizo de yaqui nacido el 8 de febrero de 1945 en Estación Corral, mis padres ya finados fueron Diego Buitimea Valenzuela, yaqui puro de Cócorit y de María Luisa Valdés Valenzuela... El talento lo heredé de él, fue muy famoso por dibujar las sewas (flores) para los cuellos de las blusas de las inditas que ellas bordaban en colores rosa, rojo y azul. Fue chofer y peluquero y hacia sillas para montar. ¡Un mil usos de ahora!
Al observar de soslayo su interesante pobreza acomodada en una rudimentaria instalación de arte utilitario colgado entre matorrales e invitándome a sentarme bajo la sombra de un tapanco-cocina, le inquirí: ¿Cómo te iniciaste en la pintura? --De niño fui un “iluminado”, porque en el monte se me apareció una intensa luz blanca incandescente y se me cayó el mundo encima... Lloré, lloré mucho y al otro día me puse a dibujar con los dedos en la tierra, estudié dibujo, caricatura y pintura por correspondencia en una escuela de Los Ángeles, California--. Me contestó con cierta melancolía y místico encantamiento de la Yoreme Ania.
¿Qué opinas, de la cultura yoreme? Le solté la pregunta mientras sacaba sus cuadros para mostrármelos y criticárselos: --Vivo en casa de mis padres pero el terreno es propiedad de los yaquis, sólo soy espectador, me gusta ver a los Chapayecas en Semana Santa pero nunca he portado una mascara tradicional: ¡Con la cara que tengo es suficiente!”. Contestó riéndose.
¿Qué piensas de tu arte? Le aludí, al observar unas 15 pinturas de interesante temática vernácula en mediano y pequeño formato de paisajes de la presa El Oviachic, florales y Vírgenes. --A mis 64 años de edad estoy en pie de lucha, en una constante búsqueda de la belleza y no estoy conforme con el arte que hago--. Me indicó mientras yo observaba un cuadro volteado y recargado a un arbusto. Le escudriñé con curiosidad: ¿Qué estás pintando?
--“La Última Cena”, mi versión por su colorido y los judíos, señalando al cuadro; He terminado a “Cristo, escribiendo en la arena”, un “Jesús de Nazareno”, la “Virgen del Camino” y a la “Virgen de Guadalupe” porque la gente los ordena y les gusta--. Me indicó, al mostrarme cada uno de ellos para apreciar su dibujo antiguo de figuras y rostros ya desaparecido en la plástica moderna, heredado desde la época de las Misiones jesuitas del Yaqui y en los ex votos Novo españoles o mexicanos.
Juan, la vida bohemia de artista que llevas a pesar de la pobreza en que vives, tus remembranzas de la farándula con famosas artistas de los años ´60; bohemia del arte y de juergas nocturnas que sólo unos cuantos pintores sonorenses vivimos en la Ciudad de México: ¿Quiénes fueron tus musas? Curioseé, porque fue también conocido con el nombre artístico de Johny Valdés.
--La Rosi Mendoza es mi amiga querida, la pinté desnuda en sus mejores años de famosa vedette en un cuadro con fondo la sierra del Bacatete y un danzante venado... Ya quedó en el olvido. La otra fue María Félix porque me impactó su belleza ya que poseía una cara muy buena para retratar... En 1962, le regalé tres dibujos a lápiz de ella en traje de baño, de su rostro y una caricatura donde le da una nalgada a Silvia Pinal que fueron publicados en la revista Cinelandia y conservo el óleo en blanco y negro “La Mujer de todos” como recuerdo... Me respondió sonriente, evocando la bella época ya que no “cantaba mal las rancheras”: --Canté en el bar La Tenanpa cuando visitaba a la Rosi Mendoza, con mariachi en la plaza Garibaldi y rehusé cantar “La Flor del Capomo” con los Hermanos Molina de Pótam en el programa Magia y Encuentro de Raúl Velasco, en Cajeme grabé la canción “Morenita Mía” con Memo Urías--.
¿Dónde están tus obras? Le pregunté, debido a que es muy famoso fuera del estado de Sonora: --No sé, pero fíjate que al ex presidente Adolfo López Mateos lo pinté sentado en la silla presidencial y le regalé “la Muerte de Goliat” y “Los Jinetes de la Apocalipsis”; A su esposa, le entregué varios dibujos de murciélagos y me becó en el Internado La Cruz de Gálvez por medio de Jaime Torres Bodet; Lola Beltrán tiene “Mujeres Yaquis Desgranando Maíz”; Ofelia Medina un Matachín a la acuarela; Varias “Danzas del Venado” están en Estocolmo, Suiza y en Estados Unidos; “Viaje a la Luna y las Estrellas”, se lo pinté a la señora Sherry de Tucson; “Jesús, Mensajero de la Salud” la adquirió el doctor Enereo Alvarado García y “La Virgen del Labrador”, el ingeniero Gastélum de Hermosillo, pero en Cajeme no se vende nada. (Continuará).







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Friday, September 04, 2009

“Tiempo de Silencio Tiempo Benigno” y la recopilación documental “Pueblo Yaqui, Sonora. Alma Grande Espíritu Fuerte”, de Gloria Barragán Rosas.



LA BIBLIOTECA PÚBLICA MUNICIPAL
“JESUS CORRAL RUIZ” PRESENTARÁ DOS LIBROS
DE GLORIA DEL YAQUI

La Biblioteca Pública Municipal “Jesús Corral Ruiz”, presentará el próximo jueves 10 de septiembre, a las 19:00 horas, el poemario “Tiempo de Silencio Tiempo Benigno” y la recopilación documental “Pueblo Yaqui, Sonora. Alma Grande Espíritu Fuerte”, de Gloria Barragán Rosas.

Reyes y Ases del Béisbol


Si algo le sobraba al río, eran piedras, justo lo que él requería para sus batazos. Cuando un texto empieza así, uno sigue leyendo. Los buenos inicios son fundamentales para la literatura, que también sabe de mercadotecnia, desde antes de que la inventaran: hay que atrapar al lector. Y con un inicio así, a mí me atrapó Elia, no malinterpreten, mal pensados, y me atrapó aunque no tuviera idea de qué es un spike... Ya lo supe. Ignacio Martín

Wednesday, September 02, 2009