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Thursday, August 27, 2009

Cantos de Revolución, de Nicolás Guillén. Presentadora: Nancy Morejón.


Viernes 28 de agosto. 5.00 p.m. PLAZA DE ARMAS.

Cantos de Revolución, de Nicolás Guillén. Presentadora: Nancy Morejón.

Editora: Eliana Dávila. Conductor: Edel Morales

(Plaza de Armas de La Habana Vieja, frente al Palacio del Segundo Cabo)

LA MURALLA



Para hacer esta muralla,


tráiganme todas las manos:

los negros, sus manos negras,

los blancos, sus blancas manos.

Ay,

una muralla que vaya

desde la playa hasta el monte,

desde el monte hasta la playa, bien,

allá sobre el horizonte.



—¡Tun, tun!

—¿Quién es?

—Una rosa y un clavel...

—¡Abre la muralla!

—¡Tun, tun!

—¿Quién es?

—El sable del coronel...

—¡Cierra la muralla!

—¡Tun, tun!

—¿Quién es?

—La paloma y el laurel...

—¡Abre la muralla!

—¡Tun, tun!

—¿Quién es?

—El alacrán y el ciempiés...

—¡Cierra la muralla!



Al corazón del amigo,

abre la muralla;

al veneno y al puñal,

cierra la muralla;

al mirto y la yerbabuena,

abre la muralla;

al diente de la serpiente,

cierra la muralla;

al ruiseñor en la flor,

abre la muralla...

Alcemos una muralla

juntando todas las manos;

los negros, sus manos negras,

los blancos, sus blancas manos.

Una muralla que vaya

desde la playa hasta el monte,

desde el monte hasta la playa, bien,

allá sobre el horizonte...





LECTURA DE DOMINGO



He leído acostado

todo un blando domingo.

Yo en mi lecho tranquilo,

mi suave cabezal,

mi cobertor bien limpio,

tocando piedra, lodo, sangre,

garrapata, sed,

orines, asma:

indios callados que no entienden,

soldados que no entienden,

señores teorizantes que no entienden,

obreros, campesinos que no entienden.



Terminas de leer,

quedan tus ojos fijos

¿en qué sitio del viento?

El libro ardió en mis manos,

lo he puesto luego abierto,

como una brasa pura,

sobre mi pecho.

Siento

las últimas palabras

subir desde un gran hoyo negro.



Inti, Pablito, el Chino y Aniceto.

El cinturón del cerco.

La radio del ejército

mintiendo.

Aquella luna pequeñita

colgando suspendida

a una legua de Higueras

y dos de Pucará.

Después silencio.

No hay más páginas.

Esto se pone serio.

Esto se acaba pronto.

Termina.

Va a encenderse.

Se apaga.

Va a nacer.

Wednesday, August 26, 2009

IX ENCUENTRO DE POETAS DEL CAMF. TE INVITAN A PARTICIPAR.



Hola a todos!


Como cada año nuestros amig@s del CAMF nos invitan a participar en su IX Encuentro de Poetas del CAMF.

EL GRAN DIA. El Encuentro de poetas en el CAMF consta de una jornada completa en el Centro de Atención a Minusválidos Físicos, en el que previamente se han "empapelado" las paredes con todos los poemas, escritos, cartas, dibujos... que la gente nos envía para este día. Se mantienen en las paredes durante 15 días para que los habitantes del Centro puedan disfrutar de ellos.


Este año nuestro amigo Savinien se encargará de recoger los poemas, dibujos, cartas, pueden enviarlos a este correo s6729bvh@hotmail.com

¿No es maravilloso ver un lugar repleto de magia? Vamos a hacerlo realidad.

Les dejo algunas páginas relacionadas con el CAMF y el grupo de teatro que les pueden se útiles

http://latorreteatro.blogspot.com/
http://latorre31.spaces.live.com/default.aspx?sa=872374296
http://picasaweb.google.com/latorre31/VIIIEncuentroDePoetas#


Podéis enviar vuestros poemas, cuentos, relatos, fotos, dibujos, etc.. para que sean
expuestos en los pasillos del Centro antes del día 31 de agosto.

Monday, August 24, 2009

Gabriela Tolentino





Gabriela Tolentino Nació en Gudalajara, Jalisco y ahí radica. Para comunicarse con ella en: tolentino077@hotmail.com

Friday, August 21, 2009

Gabriela Tolentino, Elia Casillas


Gabriela Tolentino, pintora Jalisciense

Sola, sin tu sombra
(fragmento)
Elia Casillas


Los cuervos celebran tus músculos clavados
saboreándose
pero tú estás ronca
desde el amor que te dejó aturdida
zapateas lutos en un jarabe largo
y el tequila se frota el sexo contigo
y quedas en el vaso que te bebe
sal limón agave
chupándote la vida
y a ti




Para no vivir con voluntad caída
barnizas tu asesino
con mano aguda que contempla
desde el silencio
y pateas
y escupes la guadaña
que cada tanto manda premisas
de epitafio
De frente
copias siete vueltas seguidas
a la desgracia
que rebasó tus pesadillas
con cautela



Hay un dolor que te define y niega
moldeas el universo con tres ojos
y las manos se lo comen
En el vestido crece una noche
y dos estrellas
pero tú giras s o l a
s

o

l

a


S

O

L

A


sin tu sombra




Siempre con urna de colores
tercer ojo donde descansas
y flotas con la catástrofe
junto a los pinceles
que te cercenaron antes de entrar
al mausoleo


Retozas en el anochecer de tu faldón
y en la pintura que secciona tus fantasmas
desdoblas el cadáver que vive en la brocha
humedeciendo el corazón del sudario
con tu niña de cristal
hecha pedazos





Y cantas
cantas con púa que afloró en el cuello
cantas en medio del abismo encarnado
con un grito melancólico que te absorbe
y vomita
Cantas al sapo de la acuarela
y al príncipe de overol
cantas a los perros del blanco
y a la vida intensa del gris
cantas al violeta infiltrado
que te dejó un zapato amargo
sin pie
Y cantas
con manos enamoradas
aullándole al amor



Magdalena concebida en el motín
la revuelta marcó hecatombes y jolgorios
regalos de la providencia
que se jugó tu pies en los pantanos
Soberana del tiempo y sus encajes
adornaste tu Frida con acero
mientras agitabas costumbres
con tu niña de colores




Encapsulada
y sin ti
barres el universo
con tu escenario de testigo
Con el sueño azul que selló pesadillas
armas una leyenda surrealista
crudeza mágica
enganchada al segundero de la parca
que se refresca en tu corpiño



Vas en medio de la fatalidad
y despiertas con un cadáver en cada ojo
escarbas
y en el cabello rueda una noche de lobos
en la sangre huyen los espantos
y regresas del laberinto seco
con un dios despellejado
en las entrañas


Frida
¿Cuántas veces te has asesinado?

Preguntas por tu cuerpo
y sólo recoges fragmentos de silencio
dolencia de clavo
que no cesa de sufrir
y es vaivén ondulando
su desgracia en canal del infinito


Viajas
y viajas con puñalada fija
descalza
para no ensuciar tu alfombra
Te devuelves
y sólo eres una huésped más
de polvo



Aire cerúleo relámpago inverso noche electrocutada en jarrón del invierno
donde tus huellas respiran

F A
R D
I
VUELAS

vuelas con el lucero a tu planeta

A
D
I
R
F
S
A
L
E
U
V

V u e l a s
porque a tus pies
le sobran pájaros



Vives fallecimientos de un jalón
sin perder brío
no hay tolvanera para ti
ni ceniza
no hay mano para consumar despedidas
cumples la sentencia
que destila su horror vivo en la boca
lamento interminable en el embudo
encuentra la salida
y revive en el intento
contigo




Cadena lóbrega en tu pie cárdeno
donde estigmas vacían la figura
y una ráfaga de pájaros quemados
o
d
o
x
anuncia tu é



Tus hilos cumplen en hiel del espiral
donde respuestas nunca revelaron preguntas
tus palabras
un chorro de piedras añiles
cantan en la cuerda inerte
donde columpias tu hechura ebria
muñeca rota


Impregnas ilusión fúnebre en las paredes
serpiente multicolor cambiándose el ropaje
para sobrevivir
y con soledad renegrida
te burlas
te burlas del destino
que hizo un pozo en las entrañas
donde guardas el péndulo de tus soles
que resbala
p
o
c
o
a
p
o
c
0



El universo te multiplica
venado escrito con magia de los bosques
etérea
para no asustar lilas de la úlcera
peregrinas con tu niña azul
con tu niña de latón
capturada en sábanas tristes
Frida
corazón de cabuya
y caña
olla
donde hierves genios
el arca de tu guión sepia
y el dedo que abre el rebozo
de tu historia roja



Desnuda
y sin ti
los dedos elevan aflicción
y te diluyes en el lienzo
donde arrullas tu niña inmortal
Pruebas todos los escarpelos
ya es lo mismo detrás que al frente de tu musa
no hay hierba ni bálsamo alentador
tu hueso descalzo se derrite
en azófar solitario



Frida
hueso de dos caras en medio del acero
y tú
Apoltronada en el florín
con un lío de fandangos delirantes
alborotas la esperanza

y tu rosa
engarzadas en el sable sin diligencia
sujetas al árbol
de la damajuana

Anidas muslos en espuelas
se fragmenta una sabana amarilla
el sol aviva un vals rojo en las piernas
y acuna caderas en tu suelo vivo
pero a ti
te aman los cuchillos

Wednesday, August 19, 2009

Friday, August 14, 2009

Ignacio Martín



Luis Martín Sahagún Pintor



Edición de autor

(fragmentos)




Ignacio Martín

GRAMÁTICA

No puedo hablar de Lic,
perdón;
un güey, cabrón, un tío, quizá sí los respeto,
a veces,
y muy en confianza;
no son mías asere, pana o mec;
o buddy;
para nada.

Todo eso lo respeto,
incluso me enriquece,
pero no sería yo si lo dijera.

Es más, ni el apellido me es bastante.

Ni modo, leí a tiempo a Huidobro.

A mí, los nombres,
que todo lo demás son adjetivos.

Y si no dan vida, matan.

REDACCIÓN

Quiero darte un aquí y un ahora
y que por un instante
no existan más que adverbios...

ATLAS

Nada disfruto más que un viaje por etapas

y en ti


tu mente y cuerpo


CALIFICATIVOS

Para Gabriel, Pepe, Nanuk...

De izquierda y de derecha,
judíos y palestinos,
y gringos,
y cubanos...

Ricos,
pobres,
agnósticos,
ateos...
Y cristianos de base.

Me gusta que mis amigos sean eso:
amigos,
no etiquetas.

BOCETO

Para Laura, porque la imagen es suya


Es lo malo
de escribir sin pintar,
de pixelear imágenes
a base de palabras;
corremos el peligro,
ciertamente,
de mezclar churras con meninas.

ENHOJARSE

Para Pablo, la palabra es suya



Ha de ser enfadarse en primavera,
florecer y llenarse de hojas
con el ceño fruncido.

BERSOS

Son ósculos con mucha
rima
interna.



ALAGADA

Para Consuelo

Es aquella mujer
feliz
y satisfecha
que va que vuela...

...aunque no sepa adónde.

PALABRAZOS

¿No les pasa que a veces
hasta el cariño
y el amor ahogan?

ACLARACIÓN

¿Buscas ser sugerente en tu poesía?

¿O subgerente?

EXTRÉS

No quiero saber nada,
a partir de ya.

Déjenme en paz.

Tú,
ése de dentro,
también.

MANDALA
(CANON)

No.
¿Será?
La noche
se me oculta.
De golpe, el aleph
empieza a aparecer;
eclosiono, escudriño
la agonía unamuniana:
ahí estaba, faltaba descubrir
un futuro al que ya no renuncio.
La luz se hace tan fuerte que se escucha;
la trascendencia es nuestra, mía, de todos;
habremos de entender que no existe el retorno,
que si ya vi la luz y nunca es siempre, alfa y omega,
ya nada será igual después de haber sentido el sueño.

Retomar la distancia y saber que ya es nada, no existe.

Yo soy, y no, el punto mínimo, ese círculo infinito
que se sabe eclosión, que así se siente y se piensa;
yo soy sin ser, y por serlo soy más: uno y otros:
caleidoscopio a veces; otras, mandala
que sirve para unir, que escapa al tiempo,
que lo trasciende y abre, le da forma
a lo que no la tiene o tuvo;
tiempo, lejanía, espacio:
palabras, no conceptos
que nuestros son porque
les damos forma
y condición;
les damos
aire.
Sí.

TEMPO

Para Ylia

El futuro
construye el presente
recordando.



ARS AMANDI

Me gusta acariciarte el corazón.

En privado y en público.

No te preocupes.
Es desde dentro.


BUROCRATEZ

Cuando me ves así,
no te equivoques...

El traje y la corbata son disfraces.

Y yo soy poco,

nada,

pero bastante más que lo que llevo puesto.




MANIFIESTO

Para Lucía

Dedíquense a vivir
y luego escriben.

Por Dios, no sean poetas.

O bueno, sí,
pero no vayan de ello, por favor.

Sólo así serán algo:
llegarán
a transmitir el sueño.

TESTAMENTO

Que me convierta en polvo
y sea un buen polvo.

Que mi recuerdo sea más o menos yo.

Que no me duela a mí,
–que no les duela–
dividir mis cenizas:
allá en el Tormes
y acá en el Malecón
de Veracruz;
si no se puede, el Lago de Chapultepec.

Nada de cementerios, eso sí.

Que alguien recite la “Elegía”
y se escuche a Sinatra y su “My Way”.

Desde luego
y sobre todo,
que no ocurra mañana,
que pase mucho tiempo,
por favor.

Y que Sabina me le ponga música
si esto pudiera ser una canción.

Luis Martín Sahagún, pintor Sonorense

Edición de autor

(fragmentos)




Ignacio Martín

CONJUGACIÓN

Pasado perfecto
(aunque no exista).


Presente.


Futuro indefinido e imperfecto.


GRAMÁTICA

No puedo hablar de Lic,
perdón;
un güey, cabrón, un tío, quizá sí los espeto,
a veces,
y muy en confianza;
no son mías asere, pana o mec;
o buddy;
para nada.

Todo eso lo respeto,
incluso me enriquece,
pero no sería yo si lo dijera.

Es más, ni el apellido me es bastante.

Ni modo, leí a tiempo a Huidobro.

A mí, los nombres,
que todo lo demás son adjetivos.

Y si no dan vida, matan.

REDACCIÓN

Quiero darte un aquí y un ahora
y que por un instante
no existan más que adverbios...

ATLAS

Nada disfruto más que un viaje por etapas

y en ti


tu mente y cuerpo


CALIFICATIVOS

Para Gabriel, Pepe, Nanuk...

De izquierda y de derecha,
judíos y palestinos,
y gringos,
y cubanos...

Ricos,
pobres,
agnósticos,
ateos...
Y cristianos de base.

Me gusta que mis amigos sean eso:
amigos,
no etiquetas.

BOCETO

Para Laura, porque la imagen es suya


Es lo malo
de escribir sin pintar,
de pixelear imágenes
a base de palabras;
corremos el peligro,
ciertamente,
de mezclar churras con meninas.

ENHOJARSE

Para Pablo, la palabra es suya



Ha de ser enfadarse en primavera,
florecer y llenarse de hojas
con el ceño fruncido.

BERSOS

Son ósculos con mucha
rima
interna.



ALAGADA

Para Consuelo

Es aquella mujer
feliz
y satisfecha
que va que vuela...

...aunque no sepa adónde.

PALABRAZOS

¿No les pasa que a veces
hasta el cariño
y el amor ahogan?

ACLARACIÓN

¿Buscas ser sugerente en tu poesía?

¿O subgerente?

EXTRÉS

No quiero saber nada,
a partir de ya.

Déjenme en paz.

Tú,
ése de dentro,
también.

MANDALA
(CANON)

No.
¿Será?
La noche
se me oculta.
De golpe, el aleph
empieza a aparecer;
eclosiono, escudriño
la agonía unamuniana:
ahí estaba, faltaba descubrir
un futuro al que ya no renuncio.
La luz se hace tan fuerte que se escucha;
la trascendencia es nuestra, mía, de todos;
habremos de entender que no existe el retorno,
que si ya vi la luz y nunca es siempre, alfa y omega,
ya nada será igual después de haber sentido el sueño.

Retomar la distancia y saber que ya es nada, no existe.

Yo soy, y no, el punto mínimo, ese círculo infinito
que se sabe eclosión, que así se siente y se piensa;
yo soy sin ser, y por serlo soy más: uno y otros:
caleidoscopio a veces; otras, mandala
que sirve para unir, que escapa al tiempo,
que lo trasciende y abre, le da forma
a lo que no la tiene o tuvo;
tiempo, lejanía, espacio:
palabras, no conceptos
que nuestros son porque
les damos forma
y condición;
les damos
aire.
Sí.

TEMPO

Para Ylia

El futuro
construye el presente
recordando.




ARS AMANDI

Me gusta acariciarte el corazón.

En privado y en público.

No te preocupes.
Es desde dentro.


BUROCRATEZ

Cuando me ves así,
no te equivoques...

El traje y la corbata son disfraces.

Y yo soy poco,

nada,

pero bastante más que lo que llevo puesto.





MANIFIESTO

Para Lucía

Dedíquense a vivir
y luego escriben.

Por Dios, no sean poetas.

O bueno, sí,
pero no vayan de ello, por favor.

Sólo así serán algo:
llegarán
a transmitir el sueño.

TESTAMENTO

Que me convierta en polvo
y sea un buen polvo.

Que mi recuerdo sea más o menos yo.

Que no me duela a mí,
–que no les duela–
dividir mis cenizas:
allá en el Tormes
y acá en el Malecón
de Veracruz;
si no se puede, el Lago de Chapultepec.

Nada de cementerios, eso sí.

Que alguien recite la “Elegía”
y se escuche a Sinatra y su “My Way”.

Desde luego
y sobre todo,
que no ocurra mañana,
que pase mucho tiempo,
por favor.

Y que Sabina me le ponga música
si esto pudiera ser una canción.

Thursday, August 13, 2009

LO INVITAMOS AL CICLO DE LECTURAS DE LA PALABRETA.



ESTIMADOS AMIGOS Y COLEGAS:
LO INVITAMOS AL CICLO DE LECTURAS DE LA PALABRETA.
SI ALGUIEN QUIERE PARTICIPAR ADEMÁS DE ASISITIR, FAVOR DE ENIAR SU SOLICITUD A: tintanueva.ediciones@yahoo.com.mx
ESPERAMOS VERLOS POR ALLÁ. UN ABRAZO.
ATTE
FEDERICO CORRAL VALLEJO

Wednesday, August 12, 2009

Baudelio Camarillo


Adolfo Campos Merino, pintor.

En Memoria del reino



Río Guayalejo

(fragmentos)



Agua Materna



I



Arteria de estos campos.

La maldad crece lejos del brillo de sus aguas.

Es un río solitario en el pecho caliente de este trópico.

La luz que entra en sus aguas olvida pronto el cielo

y en el fondo las piedras son huevos de cierta ave

que no sabe volar

sino en el corazón.



II



Peces fuera del agua son nuestros corazones

lejos de esta corriente.

En el lecho del río dormitan los recuerdos.

Cada atardecer vuelan gritos de muchachas

sobre las tibias aguas de este sueño;

nadan en él, en él se bañan

y las aguas se endulzan con sus cuerpos.



Una de ellas,

la más hermosa ninfa que cruzó esta corriente,

me dio a beber el sol que atardecía en su boca

y no hay noche en mi cuerpo desde entonces.



III



Todos los días, por la angosta vereda

que nos dejaron los abuelos,

bajamos hasta el río

como bajan los pájaros al atrio de la iglesia.



Con gritos y canciones adornamos la luz

y el aire de verano que son nuestras estancias favoritas.

Somos aves buscando agua para beber,

para hundir nuestro asombro,

para dejarnos llevar por su corriente.



IV



Un enorme sabino con tres siglos de sombra

hunde sus largas ramas en el río.

Desde su copa el sol salta desnudo al agua.

Se sumerge y emerge y nada hasta la orilla

y nuevamente sube y se lanza.

Así es todos los días.

Cuando llegue el invierno

le haremos un lugar en nuestro patio

y él, que todo lo graba en su memoria,

nos hablará del tiempo en que la luz

andaba por la tierra sonando cascabeles.



V



El verde de estas aguas

no se marchita nunca en nuestros ojos.

Cuanto más contemplamos ese follaje intenso de sus olas

tienen más savia nuestros huesos.

Aquí nacimos. El barro que ahora somos

se amasó con esta agua

y el aliento de Dios

no pudo desprendernos de esta tierra.









Pesca nocturna



I



Entre el coro de ranas

desliza el río su cuerpo de serpiente.

Un agua pura y mansa en esta noche a oscuras

riega frente a nosotros una parte del cielo.

Hemos venido aquí para pescar:

sacaremos estrellas en nuestras viejas redes.

Pero mientras mi hermano termina de fumar

y yo contemplo el agua tranquila de la noche

en voz baja mojamos recuerdos en el río.



II



Ah, memoria que sólo con harapos

reconstruye aquella vestidura.

Qué desnudez tratamos de cubrir

evocando a retazos antiguas maravillas?



En voz baja vestimos nuevamente los días

que hace tiempo guardamos,

en voz baja otra vez caminamos descalzos,

en voz baja no hay muertos

ni lágrimas que aumenten el caudal de estas aguas.

En voz baja soñamos que volvemos

o volvemos soñando

a nuestra infancia.



III



Al igual que las piedras en el fondo del río

habitan nuestros ojos

años que la corriente de estas aguas no arrastran.

Más ancho y caudaloso en su mirada

mi hermano rememora sombras de antiguos sauces,

sabinos desgajados por la espada del rayo,

niños que ya no están.



¿En qué noche se pierden?

Es difícil saberlo.

Al igual que este río somos aguas que pasan

y el tiempo y el olvido

limitan

nuestro cauce.



IV



En sus partes más hondas y calladas

el río baña secretos que esta noche acechamos.

Peces grandes y hermosos

emergen con la red que la memoria tiende.



Hace veinte años estuvimos aquí;

en años sucesivos la corriente arrastró

río abajo nuestra infancia.

Y río abajo también tuvimos novia,

río abajo fuimos padres,

adultos,

gente seria y precisa.



Ahora, cargando nuestra red,

río abajo volvemos buscando nuevos peces

y así seguimos,

río abajo

hasta la muerte.









Cauce interior



I



Como todos los niños, hicimos barcos de papel

y nos subimos en ellos

y nos fuimos.

Después tuvimos uno verdadero,

una lancha pequeña,

y en ella recorrimos la misma trayectoria.



Hoy poseemos las dos cosas.

Cada mañana nos esperan.

Mas preferimos los barcos de papel

porque desde ellos el río se hace ancho

como el mar que nunca hemos conocido.









Arpegios

(fragmentos)



Una noche tus muslos se abrirán como un libro para mí.

Y como un libro te leeré,

como un poema con olor a deseo,

deleitando pausado las sílabas de luz

que guardas al vestirte.



Y una noche también conoceré la música que llevas,

el pentagrama de tu cuerpo

cuando te acerques vestida solamente del color de tu piel

y el deseo encienda un aire de orquesta entre tus pechos.



Y haremos el amor como boca y palabra,

como el violín y el arco iluminados por el genio,

como la ola y la arena

hasta dejar un cúmulo de espuma

caer en nuestros nombres.



Sí, una noche tus muslos o tu libro o tu música

se abrirán para mí.

Embestirás frenética mi destello unicorne,

sembrarás el silencio con gemidos dorados

y yo descansaré por fin sobre tu sueño

y arrojaré largas noches

al cesto de basura.



***



He despertado y oigo

el canto de los pájaros que anidan en tu sueño.

Una luz que abre puertas

y descorre cortinas nos encuentra desnudos.

Duermes aún.

La luz penetra en ti como en el agua,

tu piel llena de sol las paredes del cuarto.



No hay una nube que cruce por mi voz,

ningún rastro de niebla en mi garganta.

He despertado con la palabra clara;

de tu cuerpo sin sombra surge el día.

Quisiera despertarte con ramos de rosas

y de besos

y entrar por tu mirada hasta tocar el árbol

donde cantan los pájaros.



***



Más allá de tu nombre están las playas.

Eres agua que abrazo con los cinco sentidos.

Voy hacia todas partes,

bebo en todas tus luces,

te lleno de palabras

y gaviotas.



***



Nada pudo la noche.

Nada pudo el invierno ni la lluvia

contra el verano intenso de mi carne.



Ahora estamos desnudos.

Comenzaré a besar tu piel,

a ararte con mis manos,

a fecundarte toda,

hasta que broten flores en tu cuerpo.



***



Lo sé muy bien

y sé que lo presientes:

dondequiera que ponga en ti mis labios

estoy besando mi propio corazón.



***



Ella besó mi pecho

y floreció de pronto un campo de amapolas

en mi carne.

Una piedra podría dar flores hermosísimas

si labios como aquéllos la besaran;

cuánto más este cuerpo:

tierra húmeda

y fértil.



***









Escombros

(fragmentos)



I



Un dolor guía mi mano hasta tocar escombros.

Como una campana movida por el viento mi corazón repica.

Estoy solo en la noche,

solo con el escalofrío que me recorre

y el alarido en círculos llevado por mi sangre

y el peso que mi voz tiene en la sombra.



¿Por qué no estoy dormido?

¿Desde qué oscura sed tiembla mi boca?

En mis ojos estalla un tiempo negro,

en mi sangre el insomnio forma coágulos;

mi sombra es tan oscura

que deja manchadas las paredes.



II



Duele en la oscuridad tocar escombros.

Después de haber amado el cuerpo queda a oscuras.

Hay por ahí recuerdos,

astillas que fingen ser luz bajo los párpados,

vagos rastros de oro sobre la piel enferma.



Lo demás es la noche.

Lo demás es el viento de la noche.

Lo demás es el olor del viento de la noche

y uno anda en la noche

como por una ciudad

desconocida.



III



Limpio mi cuerpo, amada,

en el agua más pura que corre por mi sueño.

Lavo estas manos que te recorrieron

y este pecho sobre el cual floreciste.

Lavo las piernas que hasta ti me llevaron

y los brazos que en vilo

sostuvieron tu sueño.



Limpio mi cuerpo, amada,

de derecha a izquierda y de norte a sur

hasta borrar tu nombre.

Pero es sólo un momento:

al cabo de cien o doscientos latidos

la podredumbre vuelve a salir del corazón

como una espuma negra.



VII



Hay un viento en mi sueño que rompe ramas verdes,

arranca de raíz mis árboles frutales,

abre puertas de golpe,

quiebra espejos,

silba en las cuerdas de mis nervios como un endemoniado.

Después se va,

se vuelve un remolino de espuma en la garganta

mientras yo trato de ordenar mi sueño

y reconstruyo los espejos

para verte.









Lluvia de agosto



En el silencio que abre un hueco en la lluvia

mi única luz es la ventana rota.

Un sabor a ceniza persigue aun mi más ligero sueño.

Sólo el tambor escondido en mi pecho

marca el ritmo fugaz con el que danza

el aún más silencioso tiempo de mi sangre.



¿Hace falta decir que es de noche para situarme

de una vez por todas en el envés del mundo?

Es agosto. Llueve.

Y esta lluvia sobre el ajedrez espejeante de los techos,

sobre los árboles que miden el peso

que por la escala del aire precipita su fragmentada sombra,

sobre las calles, sobre la alfombra espesa de la grama;

y esta lluvia, repito, bien puede ser el mar:

el silencioso mar que de pronto despierta,

casca su orbe de sueños

y deja caer su albúmina oxidada por el aire.



¿Dónde estará su cuerpo? ¿Dónde su sombra?

Dónde su corazón que solamente escucho retumbar en el cuarto?

Ah, un relámpago hiere el cristal de mis ojos

y estrella en mi memoria el sitio exacto

donde estuvo su piel.



Ella reía con húmeda nostalgia.

Su risa (espíritu del agua danzando sobre cuerdas)

nacía transparente

y por ahí yo entraba hasta tocarle el alma:

estanque claro, cielo de pronto desligado del aire

como a veces sujeto a la firme caricia del silencio.



Y yo reía también. Reía soleadas fuentes,

reía arcoiris de preciosas piedras,

arroyos de amapolas, cascabeles de luz

y cristales de sol más allá de la lluvia.



¿Qué fuego hace saltar sobre mi piel

esta ámpula de luz?

Duelen mis dedos al tocarla,

pero más que mi piel, mi memoria es la que arde.


La poesía de Baudelio Camarillo es una de las más atractivas de México. Su dulce lirismo, su voz media, su renuncia al estruendo pero su confianza en aprehender la esencia de las cosas, objetivar lo subjetivo, aproximan sus mejores poemas a la exquisitez. A continuación presentamos un recorrido por su obra.

http://circulodepoesia.com/nueva/2009/08/foja-de-poesia-no-60-baudelio-camarillo/

Saturday, August 08, 2009

CONCURSO DE CUENTO: "El cuento de la Guitarra"

Guitarras: Luis Martín Sahagún, pintor Navojoense.


CONCURSO DE CUENTO: "El cuento de la Guitarra"....

Premio Una guitarra de estudio y pases para
asistir a todos los eventos del Festival Internacional de Guitarra de Sonora en Hermosillo.


Amigos: Con motivo del Festival Internacional de Guitarra de Sonora, a celebrarse la segunda quincena de octubnre, nuestro amigo y organizador del evento Igor Ávila envía la convocatoria al concurso de cuento con el tema de la guitarra. Hay dos categorías, jóvenes y adultos. Vale la pena.

Recordarán que el año pasado, en el marco del Festival de Guitarra, se estrenó el Concierto de Aranjuez con la Filarmónica de Sonora y el guitarrista argentino Víctos Pellegrini.

La información está en este link:

http://www.asociacioninternacionaldelasartes.com/convocatorias/c3.pdf

Por favor reenvíen este mail a sus compañeros, colegas, aprendices, escritores maduros, estudiantes, aspirantes a escritores, talleristas, cronistas, etcétera...

Escritores de Sonora, A. C. es uno de los patrocinadores del Concurso...

Saludos... Ignacio Mondaca Romero.

Friday, August 07, 2009

Elia Casillas

Candelaria Carrillo

Elia Casillas


Mi abuela me regañaba porque vivía en el sobresalto
de sus reglas
le asustaba que mis palabras fueran más altas
que el árbol
que volaran
que anduvieran en avenidas con pancarta
atacando con altavoz al mar
al gobierno
a los pájaros del mercado
y a mi madre
que nunca entendió su vientre
ni mis zapatos


El eco de sus días nunca fue igual
desde que asaltaba las colinas con mis gritos
porque mi voz no es como la del mundo
(ella decía)
lo presintió cuando di el primer paso
fuera de la esfera


Estoy en el columpio recordando sus olores
su risa apergaminada
sus ojos traspasando la cueva de mis escondidas
sus manos llenas de tiempo
hinchando sobrecamas con historias
agarrada del hilo
donde tejió dolores con disciplina
y aire dulce


Caminaba en la autopista de la noche
como en los baches del mediodía
sin quejarse de su bandera
ni de sus faldones
y en la espalda cargó a su familia
con un sólo rebozo



La muerte se hizo chiquita cuando vino por ella
le habló bonito
y su arrullo la dejó dormida
soñando con Dios

Yo no supe
su epitafio me llegó de oído
de a poco
para no arrancarle al cielo un por qué
cerré los ojos
el dolor me lo comí de un jalón
y así
barrí del calendario su partida


No conocí sus novenarios
ni su puño de tierra
no vi su mandil frío
ni su descanso en la caja
ni su cuerpo de piedra
vacío callado

Ignoro si le habló a la Parca de mí
si me recomendó con ella
como con los maestros
si la previno de mi bisutería
y pies de tren
de mi lealtad de santo
y muslos cálidos
No sé no supe no quiero saber.

Sola voy con mi cementerio
porque ella me presentó la soledad
y silencios
enseñándome a escalar el insomnio
con bravura
y a defender la pasión de mis costillas
aunque el amor estuviera empañado

Me dio alas
y el universo
cuando supo era alondra
y alumbró mi frente con una estrella
que le dieron los reyes magos
Bueno igual y era papel
pero yo
le di crédito a sus manos
creí en su saliva
cuando iluminó mi entrecejo
su rayo

En despoblado llevo mi velorio
y su esqueleto de ocho décadas
mi vestuario herido por la negrura
que sólo yo veo
y no hay lágrima suficiente para un entierro
porque hay mujeres que no caben en una tumba
ni en el olvido

Agosto 4 de 2009. Chihuahua, Chihuahua.

Thursday, August 06, 2009

Juan Marcelino Ruíz

El retorno: Luis Martín Sahagún, pintor Sonorense






Génesis


Recuerdo
el violeta oscuro
del útero materno,
el acompasado golpear de olas de sangre
tiñendo de calma mi placenta.
En posición sedente
succionaba el pulgar,
le pedía a un cielo imaginado
que mi madre pariera un buen poeta.
En lugar de eso,
he nacido simplemente pelirrojo





Los tigres se cuelan a mi jaula

Yo,
nacido un martes al norte del estado
el que no conoce más allá de Zacatecas,
me idiotizo ante un televisor
“Made in Japan”
con un control remoto
fabricado en Singapur.
Me traslado por el mundo
sobre mis cansados tenis
que presumen una etiqueta de Korea.
Escribo mis poemas
gracias a la alta tecnología
de un lápiz amarillo
traído obviamente desde China,
mientras me molestan mis hijos
con un ruidoso juguete de Tailandia.
Descubro al fin mis raíces orientales



Martha


Martha
jamás necesitó de un ritmo de palmeras
le bastaron las calles polvorientas
de mi pueblo dibujado en el desierto.
Todas las tardes cruzaba por la plaza
como un alfil blanco
rozando apenas el tablero.
Rubio deseo compartido
por más de treinta adolescentes.
Algunos, los más grandes
juraban haberla disfrutado
en las tapias de lo que fue el correo
los otros, tan sólo queríamos crecer por ella.
Las calles de pronto parecieron muy estrechas
para el crecimiento anormal de sus caderas,
nos dejó con las ganas de crecer
y con la cálida humedad de la vergüenza
corriendo entre los dedos.



Amor de Pobre
Ah, si fueras mía,
si un día nuestros destinos se enhebraran;
se que tú, no te burlarías de mis versos
alimentando con ellos el cesto de basura.
He soñado con esto tantas veces:
que guardas mis poemas en tu seno,
que los cuidas
los ordenas,
los prendes uno a uno en tu memoria.
Pero el destino
siembra lejanías entre nosotros,
nos separan
tres devaluaciones distintas
y una sola crisis verdadera
Mira…
que si fueras mía,
te lo juro por las trenzas de mi madre
serías tú
la computadora más amada.



Presagio
El tiempo,
no tiene prejuicios ecológicos
de años para acá
practica la tala inmoderada
sobre la zona frontal de mi cabeza;
la selva roja
antes lozana, agreste, orgullosa
se ha ido mermando en forma paulatina
para dejar pasar la luz que pisa
sobre el futuro desierto
que extenderá su geografía
de oreja a oreja.



En Re menor

(Con perdón de J. S. Bach)

Te pensé,
como se piensa en un violín “stradivarius”
redactando las notas de un concierto
para pintar de rojo
la noche de tu alcoba.
Tenso el arco,
deletreando la gracia de tus cuerdas;
recorriendo la escala sin censuras
al compás de un tiempo suspendido.
Luego inventamos
un gemido escrito en ocho notas
jugando en la armonía, el contrapunto;
afinar un poco, comenzar de nuevo
leyendo al cangrejo el pentagrama.
Un ruido fracturó la melodía
fuera de ritmo tus padres golpearon a la puerta
Aquel concierto
previsto para más de cuatro movimientos
quedó tan sólo en vil “Tocata y Fuga”.
He de calmar mi instinto musical
(como otras veces)
con un solo de flauta.



De Luto
Nada me pesa más
que una gorda en una funeraria:
redonda, oscura;
contraste exacto con la pálida silueta de los cirios.
Al dar el pésame
lleva un dolor sincero el tosco manotazo,
y sus mejillas…
¡Cuanta sal pueden soportar esas mejillas!
Llora, tiembla,
estremece la capilla entre sollozos.
Falta de oxígeno y amores
como un higo maduro se derrumba;
entonces, es urgente
un mínimo de cuatro caballeros
para recobrar el suelo arrebatado,
en tres minutos más la cafetera
sufrirá el rigor de su retorno.
Torre de David…
(ruega por nosotros)
Torre de Marfil…
(ruega por nosotros).



75 Wats Descanse en Paz

No se le vio pálido o enfermo
y sin embargo murió junto a la tarde
un fuerte destello
azul profundo
como si quisiera dejar en ese intento
su recuerdo gravado en las retinas
un gemido
apenas mayor que sus silencios
su filamento
cordón de vida que le diera la General Electric
se partió irremediablemente en dos.
Traté de reanimarlo
golpeando suave
sobre su fina, perfecta y transparente piel
la mancha oscura del desahucio
me convenció
de que su ciclo vital se había cumplido.
Como no recordarlo con cariño
si tantas noches acarició discreto
el sagrado ritual de tus desnudos
si nos iluminó mientras leímos abrazados
el erotismo sabio del Cantar de los Cantares
y los cien sonetos de Neruda
mucho,
demasiado diría yo
para un amigo cotizado tan sólo en cuatro pesos.
Sólo por esta noche
y en señal de duelo
haremos el amor completamente a oscuras



Venganza Perra
Esta noche,
meteremos los perros a la alcoba,
les prestaremos
las sábanas, la almohada,
la lámpara de tenue luz
y el pudor tejido en los prejuicios.
Mientras pretenden dormir como la gente
tú y yo tomaremos el patio por asalto:
ladridos al gato del vecino,
a la luna
y a la titilación absurda de los grillos.
Con los dientes
romperemos la cuerda que ata los instintos:
no ser hombre y mujer:
ser hembra y macho;
antes y después de amarnos
moveremos el rabo
para espantar lo que quede en la cordura.
Y después, ya satisfechos
dormir el uno junto al otro
lamiendo agradecido tus orejas,
y cuando el sol dibuje nuestras sombras
ir a rascar la puerta en la cocina:
algún buen hueso quedaría en la cena.



The End
En la cómoda seguridad de su butaca
un hombre
decide enfrentarse a la pantalla.
Se agazapa en la penumbra artificial
mientras la luz
va danzando en formas y colores
al ritmo escandaloso que le dicta
una guerra imaginaria entre planetas.
Por la sala,
se multiplican los ruidos clandestinos:
eructos que pretenden ser sutiles,
tacones dando tumbos en lo oscuro
y la casta bofetada que restringe
los límites de una mano indagadora.
Al amparo de la castrada libertad
que le ofrece la tarde de domingo
el hombre
por fin duerme
con la cabal certeza que en la trama
por enésima vez nuestra fortuna
es custodiada
por la tierra del dólar, sus misiles
y sus héroes de plástico irrompible.




Cervantino

Voy convertido
en caballero andante a tu medida
desenvainada la espada,
lanza en ristre.
Con la sola armadura de la piel despierta
recorro la llanura de tu vientre
para desfacer el entuerto de los días.
He sometido
al par de altivos leones que te habitan
tan sólo con el brío de mis argucias
exijo la historia me recuerde
como el audaz caballero de tus pechos.
Algunas veces,
me derrumba el molino de tu ausencia
y mi triste figura
recurre a pócimas de marca registrada
que embrutecen los pies y la cabeza.
Es luna llena…
sálveme Dios
del Mago Frestón y sus hechizos
sirvan mejor los polvos de su magia
para convertir los pilares de tus muslos
en alcatraces morenos que florecen,
mientras llego al máximo esplendor de mi locura
en el íntimo lugar de aquella mancha
de cuyo nombre
no puedo olvidarme.




Números Negros

Uno

La oscuridad
rompe en astillas su equilibrio;
un parpadeo de la noche insomne
recorta el tímido perfil del sauco
-torcido esqueleto
resistiendo la alquimia de la tinta-
Al tacto de dioses vagabundos:
germina el trueno;
tiemblan la calma y los cristales
aborta una maldición entre los labios.
De nuevo a oscuras.
Silencio agazapado
Fúnebre murmullo…




Dos
Llueve
del techo se descuelgan
gota a gota retazos del insomnio
se van empapando el piso y la hora once.
Mi ángel guardián
sacude sus plumas enfadado,
derrama la tinta y la impaciencia,
lo arrojo
tres palmos más allá de la ventana;
busca refugio
escupe unas palabras sucias.
Las manecillas
se vuelven una sola
en el punto más alto de la esfera




Tres
Es medianoche
se enciende el barítono reclamo de los sapos
hay en su canto
una nostalgia por el dios menguante.
Interrogo de nuevo a la ventana:
Un viejo fantasma percudido
dejó su piel untada al tendedero:
escurre…
cansancio,
soledad ganada a golpe de idioteces.
El sueño:
una consigna que levanta los párpados.
Lluvia,
trova de sapos,
acompasado ladrar de perros remojados;
el quejido de un rayo moribundo,
y en el fondo
silencio…




Cuatro
Con el sentido absurdo
del zángano que ha sido rechazado,
el pensamiento vuela
estrellándose
entre palabras y ritmos incompletos;
se posa en la humedad hiriente
de los pétalos negros de tu orquídea.
Para esta hora los recuerdos
despeinan más que el líquido cristal del viento
¿Cómo saldar el trozo de vigilia que me acecha?
un cigarrillo más sería pecado.




Cinco
A paso torpe se encamina el alba,
semeja el rostro de una prostituta aún sin maquillarse.
De nuevo,
masticar el viento vulgar de un día cualquiera,
soportar el roce de un orbe que aniquila
cantar la muerte del otoño
golpear las sienes
tragarse las uñas y las horas.
Será esta la última noche en que no muero.





Datos vitales
Juan Marcelino Ruiz nació hace varios años de causas naturales en Cd. Juárez, desde hace 20 radica en Cd. Cuauhtémoc, Chih., tierra de el queso y la manzana. Profesor de educación primaria, de cuando en cuando aporrea el teclado de una vieja computadora para exorcizar los insomnios que producen la crisis y las reumas. Ha publicado en algunas revistas del norte del país cuento y poesía, el poemario Derrepentes por la UACH (1998) y en coautoría Quinteto para un pretérito ICHICULT 2000. En preparación está el libro de cuentos Sin vela en el entierro.

Círculo de Poesía - Revista electrónica de literatura








Tuesday, August 04, 2009

Salas de Lectura


Apreciables promotores de lectura: Por este medio hago de su conocimiento que han sido inscritos para participar en el curso para mediadores de lectura, dentro del programa salas de lectura, a realizarse del 13 al 15 de agosto del año en curso en las instalaciones de Biblioteca Pública Central Estatal, cito en calle Gastón Madrid s/n y Guerrero, Col. Centro en Hermosillo, Sonora; en horario de 9:00 a 14:00 y 16:00 a 19:00 hrs los días jueves y viernes y el sábado de 9:00 a 13:00 hrs. Adjunto al presente el formato de solicitud, mismo que puede ser enviado por este medio y/o entregar al instructor el día del inicio de las actividades. De igual manera asistir con 2 revistas de interés que lean y que puedan ser recortadas.Un objeto pequeño y barato para intercambiar, que hable de su comunidad( un dulce, artesania, llavero etc.) 3 fotografías de su acervo personal Es importante señalar que el cupo se ha completado, si alguien no podra asistir les ruego lo hagan de nuestro conocimiento, así mismo les recuerdo que se contara con los servicios de hospedaje y alimentación para el personal foráneo y en el caso de los asistentes de Hermosillo, la comida al medío día. Sin otro particular de momento, les expreso mi agradecimiento por si interés mostrado. Reciban un cordial saludo. atte Ing. J. Federico Castillo Duarte
Coordinador de Bibliotecas y Salas de Lectura

Ma Teresa Irazaba González





Encima de su cama

A: Bimbi

-I-

Encima de su cama

coloco

en un pequeño tocador

Los prendedores que no sirven de nada

ante los milímetros de su cabello

que poco a poco

crece

Con esmalte instantáneo

le pinto las uñas

en mi fantasía

por un instante es mujer

Ella no hace huelga de hambre ni de risa

sus juguetes

no saben

que ella también entristece

Las enfermeras

rocían

las plantas con esperanza

saben que las flores

no siempre nacen

Las quimioterapias debilitan

su alegría

Es un sueño tocar

al día siguiente

las manos de otros niños

Teresa Irazaba

-II-

Sólo por momentos

cuido de su perro

lo paseo de una esquina a otra

Le guardo cuidado

A veces saltaen los restos

que aun quedan de la casa de enfrente

y me digo

que esa huella pasajera

es el mejor derrumbe

Nuestro hogar únicamente perdura

y como medida terminal

el dolor la desalojo

Para mi niña escondo

algodón de azúcar

Esa felicidad se desintegra

Deseo que de ella me asilen

más todos los días

para decir la palabra exacta

me ajusto un cubre-bocas

y uso guantes de látex

para acariciar a quien ya me infecto

Hacia la luz del sol

nunca la puedo mover

Las camas de la muerte

siempre están fijas


Ma Teresa Irazaba González. : México, Distrito Federal

No de registro ante derechos de autor 03-2005-05133160600-14
Publicado por Literalia Editores