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Sunday, May 17, 2009

Mario Benedetti

Viaje al Infinito: Pintura de Luis Martín Sahagún


Poeta y novelista uruguayo nacido en 1920 en Paso de Los Toros.Recibió la formación primaria y secundaria en Montevideo y a los dieciocho años se trasladó a Buenos Aires donde residió por varios años. En 1945 formó parte del famoso semanario «Marcha» donde se formó como periodista, colaborando allí hasta 1974.Ocupó el cargo de director del Departamento de Literatura Hispanoamericana en la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Universidad de Montevideo. Desde 1983 se radicó en España donde permanece la mayor parte del año. Obtuvo el VIII Premio Reina Sofía de Poesía y recibió el título de Doctor Honoris Causa por la Universidad de Alicante.Su vasta producción literaria abarca todos los géneros, incluyendo famosas letras de canciones, cuentos y ensayos, traducidos en su mayoría a varios idiomas.De su extensa obra se encuentran entre otros, la novela «Gracias por el fuego», «El olvido está lleno de memoria», y los poemarios, «Inventario Uno» e «Inventario Dos».

Falleció en Montevideo el 17 de mayo de 2009.


A TIENTAS


Se retrocede con seguridad

pero se avanza a tientas

uno adelanta manos como un ciego

ciego imprudente por añadidura

pero lo absurdo es que no es ciego

y distingue el relámpago la lluvia

los rostros insepultos la ceniza

la sonrisa del necio las afrentas

un barrunto de pena en el espejo

la baranda oxidada con sus pájaros

la opaca incertidumbre de los otros

enfrentada a la propia incertidumbre

se avanza a tientas / lentamente

por lo común a contramano

de los convictos y confesos

en búsqueda tal vez

de amores residuales

que sirvan de consuelo y recompensa

o iluminen un pozo de nostalgias

se avanza a tientas/ vacilante

no importan la distancia ni el horario

ni que el futuro sea una vislumbre

o una pasión deshabitada

a tientas hasta que una noche

se queda uno sin cómplices ni tacto

y a ciegas otra vez y para siempre

se introduce en un túnel o destino

que no se sabe dónde acaba.


ASUNCIÓN DE TI



1Quién hubiera creído que se hallaba

sola en el aire, oculta,

tu mirada.

Quién hubiera creído esa terrible

ocasión de nacer puesta al alcance

de mi suerte y mis ojos,

y que tú y yo iríamos, despojados

de todo bien, de todo mal, de todo,

a aherrojarnos en el mismo silencio,

a inclinarnos sobre la misma fuente

para vernos y vernos

mutuamente espiados en el fondo,

temblando desde el agua,

descubriendo, pretendiendo alcanzar

quién eras tú detrás de esa cortina,

quién era yo detrás de mí.

Y todavía no hemos visto nada.

Espero que alguien venga, inexorable,

siempre temo y espero,

y acabe por nombrarnos en un signo,

por situarnos en alguna estación

por dejarnos allí, como dos gritos

de asombro.

Pero nunca será. Tú no eres ésa,

yo no soy ése, ésos, los que fuimos

antes de ser nosotros.
Eras sí pero ahora

suenas un poco a mí.

Era sí pero ahora

vengo un poco de ti.

No demasiado, solamente un toque,

acaso un leve riesgo familiar,

pero que fuerce a todos a abarcarnos

a ti y a mí cuando nos piensen solos.
2

Hemos llegado al crepúsculo neutro

donde el día y la noche se funden y se igualan.

Nadie podrá olvidar este descanso.

Pasa sobre mis párpados el cielo fácil

a dejarme los ojos vacíos de ciudad.

No pienses ahora en el tiempo de agujas,

en el tiempo de pobres desesperaciones.

Ahora sólo existe el anhelo desnudo,

el sol que se desprende de sus nubes de llanto,

tu rostro que se interna noche adentro

hasta sólo ser voz y rumor de sonrisa.
3

Puedes querer el alba

cuando ames.

Puedesvenir a reclamarte como eres.

He conservado intacto tu paisaje.

Lo dejaré en tus manos

cuando éstas lleguen, como siempre,

anunciándote.

Puedes

venir a reclamarte como eras.

Aunque ya no seas tú.

Aunque mi voz te espere

sola en su azar

quemando

y tu sueño sea eso y mucho más.

Puedes amar el alba

cuando quieras.

Mi soledad ha aprendido a ostentarte.

Esta noche, otra noche

tú estarás

y volverá a gemir el tiempo giratorio

y los labios dirán

esta paz ahora, esta paz ahora.

Ahora puede venir a reclamarte,

penetrar en tus sábanas de alegre angustia,

reconocer tu tibio corazón sin excusas,

los cuadros persuadidos,

saberte aquí.

Habrá para vivir cualquier huida

y el momento de la espuma y el sol

que aquí permanecieron.

Habrá para aprender otra piedad

y el momento del sueño y el amor

que aquí permanecieron.

Esta noche, otra noche tú estarás,

tibia estarás al alcance de mis ojos,

lejos ya de la ausencia que no nos pertenece.

He conservado intacto tu paisaje

pero no sé hasta dónde esté intacto sin ti,

sin que tú le prometas horizontes de niebla,

sin que tú le reclames su ventana de arena.

Puedes querer el alba cuando ames.

Debes venir a reclamarte como eras.

Aunque ya no seas tú,

aunque contigo traigas

dolor y otros milagros.

Aunque seas otro rostro de tu cielo hasta mí.



COMO ÁRBOLES


Quién hubiera dicho

que estos poemas de otros

iban a ser míos

después de todo hay hombres que no fui

y sin embargo quise ser

sino por una vida al menos por un rato

o por un parpadeo

en cambio hay hombres que fui

y ya no soy ni puedo ser

y esto no siempre es un avance

a veces es una tristeza

hay deseos profundos y nonatos

que prolongué como coordenadas

hay fantasías que me prometí

y desgraciadamente no he cumplido

y otras que me cumplí sin prometérmelas

hay rostros de verdad

que alumbraron mis fábulas

rostros que no vi más pero siguieron

vigilándome desde

la letra en que los puse

hay fantasmas de carne otros de hueso

también los hay de lumbre y corazón

o sea cuerpos en pena almas en júbilo

que vi o toqué o simplemente puse

a secar a vivir a gozar a morirse

pero además está lo que advertí de lejos

yo también escuché una paloma

que era de otros diluvios

yo también destrocé un paraíso

que era de otras infancias

yo también gemí un sueño

que era de otros amores

así puesdes

de este misterioso confín de la existencia

los otros me ampararon como árboles

con nidos o sin nidos

poco importan

o me dieron envidia sino frutos

esos otros están

aquí

sus poemas

son mentiras de a puño

son verdades piadosas

están aquí rodeándome

juzgándome

con las pobres palabras que les di

hombres que miran tierra y cielo

y a través de la niebla

o sin sus anteojos

también a mí me miran

con la pobre mirada que les di

son otros que están fuera de mi reino

claro pero además estoy en ellos

a veces tienen lo que nunca tuve

a veces aman lo que quise amar

a veces odian lo que estoy odiando

de pronto me parecen lejanos

tan remotosque me dan vértigo y melancolía

y los veo minados por un duelo sin llanto

y otras veces en cambio

los presiento tan cercaque miro por sus ojos

y toco por sus manos

y cuando odian me agrego a su rencor

y cuando aman me arrimo a su alegría

quién hubiera dicho

que estos poemas míos

iban a ser

de otros.


CONFIDENCIAL



Fueron jóvenes los viejos

pero la vida se ha ido

desgranando en el espejo

y serán viejos los jóvenes

pero no lo divulguemos

que hasta las paredes oyen

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