Translate

Tuesday, June 19, 2018

Los siete locos, Cap. 3, La farsa

 
                                      43

Ustedes saben mejor que yo que para ser diputado hay que haber tenido una carrera de mentiras, comenzando como vago de comité; transando y haciendo vida común con perdularios de todas las calañas, en fin, una vida al margen del código y de la verdad. No sé si esto ocurre en países más civilizados que los nuestros, pero aquí es así. En nuestra cámara de diputados y de senadores, hay sujetos acusados de usura y homicidio, bandidos vendidos a empresas extranjeras, individuos de una ignorancia tan crasa, que el parlamentarismo resulta aquí la comedia más grotesca que haya podido envilecer a un país. Las elecciones presidenciales se hacen con capitales norteamericanos, previa promesa de otorgar concesiones a una empresa interesada en explotar nuestras riquezas nacionales. No exagero cuando digo que la lucha de los partidos políticos en nuestra patria no es nada más que una riña entre comerciantes que quieren vender el país al mejor postor.

Los siete locos, Cap. 3, La farsa

Monday, June 18, 2018

Alfredo Jalife: La Privatización del AGUA en México

Elia Casillas: México 1, Alemania 0


Dicen que no escribí mi crónica a cerca de la victoria de la selección de fútbol mexicana. Es cierto. Llegué de la calle con hambre, el espíritu tranquilo, fui directo a la televisión, Argentina me intrigaba por Messi. De pasada prendí mi computadora  de escritorio. Saqué el pollo con almendras y el espagueti. Supe que México jugaba a las ocho de la mañana, hora del pacífico. Dios mío, Dios Santo, Dios de los desvelados, ocho de la mañana. ¿Será que despierte? Ocho de la mañana. Ayer fui a escuchar a la gran banda de Javier Soto, una banda con once elementos, todos buenos, él, Javier, fue alumno del profesor Romeo Aguilar, imagino que muchos de los que ahí tocan también fueron sus pupilos. Pocos maestros como él. ¿Y la selección mexicana? Para empezar, sólo recuerdo a Guillermo Ochoa, a Rafa Márquez, al Chicharito Hernández, Guardado y... Me faltó uno. Aún así, iba a jugar la selección mexicana, y como quiera, siempre queremos que ganen, aunque sean unos perdedores, tal vez, nos proyectamos en ellos. No es que no ganen, les perdí la pista, un día me harté y dejé las migajas para que lo pájaros las desaparecieran. Cuando ellos jugaban (en otros tiempos), mis hijos y yo frente a la televisión   casi con la bandera en la mano, fritanga y refrescos, días, noches felices, gritando a la selección, ganaran o perdieran, nadie puedo quitarnos el ánimo.  Ahora estoy nada más con mi sombra y a veces, ni sombra hago. Pero es la selección, Tata, que no me vaya a quedar dormida, si apenas a las ocho de la mañana estoy en el primer sueño. Ocho de la mañana en punto, ocho de la mañana y abro un ojo. Vi el reloj de la televisión: 8:00 ¡Desperté! Me fui a los canales de ESPN, de FOX y tal vez era mi desesperación por encontrarlos que hasta dudé del día. Di clic al número 1 del control y entré a los canales de TV Azteca y escuché los gritos de Martinoli, García y Campos, canal 7. Ahí me quedé, me encantan ellos, son comentaristas divertidos, por lo menos hacen que el sufrimiento aligere.  El partido era para penar, pero en el medio tiempo los nuestros dominaban la cancha, el equipo alemán estaba desorientado, no esperaban la bravura, el empuje, el agarre, el tú por tú con los nuestros. Hubo una descolgada y no pasó a mayores, pero ellos insistían,  Javier, el Chicharito era el chile de todos los moles buscando una oportunidad, en eso dio un pase a Lozano y ya nadie lo detuvo, ahí, frente al portero germano, el balón solo, solo el balón tomó vuelo y se fue al fondo de la red.   Era gol, y aún así, esperé el grito de los Martinolis, de García y sus justicieros. Era gol. Era gol, increíble, era un gol de la selección mexicana. Luego, Guardado tuvo otra descolgada, y se le fue, casi era el segundo tanto, pero de tanto en tanto, nos quedamos con el grito.  En ese medio tiempo, las dos selecciones vendieron su alma. Aunque para el segundo,  Alemania sacó sus mejores bisteces, los mexicanos ya habían hecho la machaca. ¡Ay Dios Santo! Aquello era un merequetengue en la portería de Memo, ay ese Ochoa sí que estuvo con mucho trabajo, ya iba, venía, volaba, se caía, pero nunca dejó que la pelota nos agujerara el marcador. Hablamos del gol de Hirving, pero Memo Ochoa se cuece aparte. Los tres minutos que dio el árbitro fueron mi gran sufrir, ¿por qué no dio uno, por qué tres? Rafa Márquez ya estaba ahí, y me sentí tranquila, pero son los alemanes y no se dieron por vencidos, pero ya la diosa suerte, jugaba con los nuestros. Al fin sonó el silbato, al fin, al fin, una victoria contra los teutones, Marimar Franco K. Al fin. Me levanté, cociné unos huevos con chorizo y mi taza de café. ¿Por qué sentimos esa felicidad cuando gana la selección mexicana de fútbol? No lo sé, pero hoy, no me cambio por nadie. Aunque ya no ganen, este partido para mí, fue lo mejor de los muchachos, ojalá tengan más sorpresas, eso, sólo Dios lo sabe. ¿No cree usted?





Sunday, June 17, 2018

Saturday, June 16, 2018

Thursday, June 14, 2018

Elia Casillas: Sola, sin tu sombra


Marisa Monte, Cesaria Evora & Dulce Pontes - Sodade (Expo Lisboa '98)

José Angel Leyva: Restauración.




Restauración.
El voto en favor de López Obrador garantiza básicamente una cosa, no muchas más: restauración. Este concepto se emplea en las computadoras para recuperar el buen funcionamiento en un punto donde un proceso maligno comenzó a tener lugar en el sistema operativo.
López Obrador no es un revolucionario ni un izquierdista radical, es un político formado en el viejo PRI y en las nuevas luchas por la democracia mexicana. Dirigente del PRD y fundador de su propio partido: MORENA. Jefe de Gobierno de la ciudad más grande y la capital del país. Con una administración aceptable. Audaz y temerario en su proyecto de desarrollo urbano, que privilegió a los autos antes que a los peatones, pero impuso políticas sociales que le redituaron muchos votos entre las personas de la tercera edad y otros sectores vulnerables. La ciudad no sólo no se empobreció sino que mejoró mucho en seguridad y en ciudadanía. Otros han imitado sus acciones, buenas o malas, pero las han replicado.
Un hombre que ha luchado durante muchos años por la presidencia de la República, con la idea de recuperar lo perdido. Ese es su objetivo central, y no es poco. El país se ha empobrecido, ha sufrido una decadencia profunda en lo moral y en sus instituciones, la corrupción es asfixiante, el tejido social y cultural está podrido, el miedo crece y crece, la desconfianza sustituye al ánimo de construcción y de solidaridad, el saqueo no tiene parámetros, la política es un gran negocio y muchos ciudadanos ven en esa oportunidad, la de ejercer un cargo público o administrativo, un momento para enriquecerse porque confían en la impunidad. Y esta, la impunidad, es a todas luces el músculo más fuerte de los delincuentes y de los políticos, que ven un campo libre para la rapacidad y la violencia. La pobreza, el analfabetismo, la delincuencia, el desfalco de la nación, la destrucción de los recursos naturales, la pérdida de soberanía, son elementos corrosivos que afectan pilares centrales de la nación a punto del colapso.
López Obrador no sólo no es un peligro, no es tampoco un revolucionario, ni un comunista, ni un anarquista, ni un militar, es un reformador, un nacionalista católico, un ex priista que anhela retomar ese punto donde comenzó a desmoronarse la vida institucional de este país. Sólo eso. Pero hay decirlo, es mucho, es una acción de gran calado en una sociedad y una nación en decadencia.
Como en las computadoras, su gestión sería ese punto de restauración del sistema para funcionar de nuevo sin sobresaltos. Pero es cierto que desde ya debemos pensar en que seremos una masa crítica, una conciencia popular que demande ser parte de la toma de decisiones. Porque MORENA no está exenta de esos políticos que ven su oportunidad de servirse y no servir.






Elia Casillas: y en mí