Translate

Tuesday, June 18, 2013

Isidoro Germán Medina





A MI PADRE

Isidoro Germán Medina


Aquella noche cenábamos en familia. El ambiente estaba impregnado de tristeza, y una gran nostalgia imperaba en las mentes y los corazones de nosotros tres en especial: mi padre, mi hermano Humberto y yo. A la mesa se encontraba, también, la mujer de mi papá y los hijos de ella (mis padres tenían seis años de separación). Vivíamos en una colonia del municipio de Ecatepec de Morelos, en el Estado de México. Yo tenía catorce años de edad y la fuerza incipiente, la rebeldía natural, la curiosidad y la inmadurez casi siempre insensata de la adolescencia.
Nuestro estado de ánimo se debía al luto por el reciente fallecimiento de mi abuelo Isidoro. Ese día, mi padre volvía de Sonora, después de ofrendar a su padre el último adiós y darle cristiana sepultura. Por encima de su hondo dolor, observaba una inquietud tan extraña en mi semblante, que en vez de esperar palabras de consuelo de parte mía, doblemente consternado, su preocupación por mí le hizo preguntarme: —¿Qué tienes, m’hijo? ¿Por qué estás así?— Con aquella referida insensatez, y una mala influencia, respondí, altanero: —¡Porque ya regresaste!—.
Yo mantenía evasiva la mirada, y una especie de sardónica sonrisa se mostraba con descaro en mi expresión; cuando le di mi respuesta, volteaba hacia el techo. Repentinamente, un intenso ardor en la mejilla izquierda me hizo bajar la vista y abandonar esa estúpida sonrisa. Mi padre me había dado, con toda justificación, una tremenda bofetada. Tarde reaccioné: ¿Qué soberano disparate había dicho?
Se levantó tambaleante y salió de la casa, intentando en vano reprimir el llanto. Al sopesar mi inexcusable falta, arrepentido y confundido, miré a mi hermano, quien, con la incredulidad pintada en el rostro, me preguntó, desconsolado: –Yoyito, ¿por qué le dijiste eso a mi papá? ¡No sé, Betito, no sé! ¡Ni lo siento así, de veritas!— le respondí, angustiado —¡Vamos con él!— dijo, poniendo una mano en mi hombro.
Al llegar a su lado, vimos cómo los sollozos lo agitaban fuertemente. ¡Qué duro es ver llorar a un hombre de verdad! Lo abracé, y, solidarios mi hermano y yo con él, con todas las fuerzas de mi alma y la sinceridad de mi corazón, le dije: —¡Papá, perdóname. No supe lo que decía! ¡Si estoy feliz de que hayas regresado! ¡Ya no llores, papá, por favor!— Con la voz entrecortada por la violencia de sus gemidos, me respondió: —Lo que menos esperaba era que me dijeras eso. Pero no le hace, m’hijo. Lo que me duele es la cachetada que te di; ¡yo no te quería pegar, m’hijo, de veras!— Su indudable nobleza me hizo estremecer. ¿Cómo era posible que después de haberlo lastimado en esa forma, estuviera sufriendo por el supuesto daño que me había causado? Todavía, entonces, no podía entenderlo. Sólo hasta hoy lo he logrado comprender: tengo tres bellas hijas… y un hijo de catorce años.
Recuerdo que un año después, aquella misma influencia me orilló a causarle una grave pena más, cuando, a mis quince años, hui de su casa sin razón alguna. No obstante, su actitud ha sido, invariablemente, la del perdón. Es por eso que deseo compartir, en este día, un pensamiento que alguna vez le dediqué a mi padre:

No existe respuesta con mayor certeza para esta interrogante: ¿De dónde vengo? Porque basta sencillamente con plantarme frente al espejo y verte a ti reflejado en mi pensamiento. Es evidente que vengo de aquel, cuyo ejemplo me inspiró a amar todo medio para obtener honestamente el sagrado sustento; de aquel que con palabras breves y sencillas me motivó a recobrar el ánimo para levantarme y empezar una vez más; quien con su noble silencio y una lágrima discretamente enjugada me hizo comprender que aquella ofensa, con el perdón quedaba en el olvido; vengo de quien aprendí lo fácil de aceptar a otros con sus cualidades y defectos, pues nadie existe que sea perfecto, empezando por mí mismo; y vengo de quien me mostró, con claros ejemplos, que es conveniente respetar de todos sus ideas, porque todos pensamos diferente… cada cabeza es un mundo.
Es invaluable, sin duda, todo esto que he aprendido de ti. He sabido que tuviste que enfrentar una vida plagada de penurias en tu niñez. Sin embargo, del difícil aprendizaje de tu infancia lograste rescatar lo bueno que algún día, a tu vez, habrías de transmitir a los que provenimos y formamos hoy parte de tu ser.
Pero, ¿sabes algo? Hay ciertas cosas que si hubieras decidido heredarme por tu propia cuenta y voluntad, sin el auxilio de la herencia genética no habrías podido lograrlo. Porque, claramente, mis ojos reflejan la fuerza de tu mirar profundo; muestro indudablemente en mis hombros la amplia talla de tu espalda; luzco en mi pecho aquel lunar que luce tu pecho también lampiño; en mis labios se dibuja inevitablemente tu sarcástica sonrisa y de mi boca, algo más grave, brota ufano el claro timbre de tu voz; suelo expresarme y conversar con mucho énfasis y gran pasión e involuntariamente estallo con facilidad, cuando me siento incomprendido.
Estoy plenamente convencido de que el ser dueño de una bien definida identidad, y saber que estoy en este mundo gracias a que alguien tan especial me ayudó a llegar aquí, me hace sentir infinitamente apreciado y seguro de mí mismo. Y no tienes que estar presente ni necesitas decir o demostrarme nada. Lo que la vida ha permitido que atesore yo de ti, es suficiente para mí.
¡Gracias, padre, sé que provengo de ti! ¡Soy tu hijo…!

¡Felicidades a todos los progenitores, en este día del Padre!

Sunday, June 16, 2013

Miguel Ángel Avilés Castro: MI PAPI ERA UN FANTASMA(y era mayor que yo)



   MI PAPI ERA UN  FANTASMA(y era mayor que yo)


Miguel Ángel Avilés.


Me acuerdo de ti como en segmentos, como en apariciones, como si jugaras a ser un fantasma y solo me dejaras verte a ratos: en esa orilla de la cama, sentado y con tus manos apoyadas hacia atrás para agarrar aliento porque ese corazón ya estaba muy maltrecho. Te veo también al frente de nosotros, entrando al internando de la normal urbana donde trabajabas (hasta la fecha el olor a pasto húmedo, como el que ahí había, me hace recordarte). Te veo borrosamente tomándome de la mano junto con mamá para llevarme a conocer ese parque que acaban de hacer a unas cuantas cuadras de la casa. Te veo conduciendo el taxi, llevándonos al rancho. De pronto ya no hay mas, acaso aquella vez cuando le dije a mi hermana que quería verte y ella, con un temblor de llanto en todo el cuerpo, me agarró en los brazos como pudo y me puso frente a ti, así, cara a cara, y tú estabas de traje y de corbata haciéndote el dormido para siempre. Lo demás de ti es un rompecabezas que no acabalo, por eso a lo mejor te invento como si te reconstruyera, como si te hubiera conocido lo suficiente hasta hacerte un viejo y apapacharte hoy todito el día. Pero no es posible lo imposible. Es entonces que recurro a la palabra para imaginar y volverte en mi memoria un patriarca verosímil. Escucha y te lo cuento:
Cuando a los taxis los identificabas por el sitio: del Salvatierra, del California, del Flecha Roja, del Triángulo Verde. Los taxis antes cobraban bien barato y dejaban subir a todos los pasajeros que quisieras. Te llevaban del centro comercial a tu casa y les pagabas bien poquito. Te llevaban de tu casa al hospital y era menos. Pero al hospital a mi casi no me llevaron porque no querían que lo viera; pero yo ya sabía lo que iba a pasar, me lo dijo diosito un día que me encontró solo y lo invité a desayunar. Platicamos mucho rato antes que llegara alguien para que no nos descubrieran. Con el pie cruzado y fumándose un cigarro me soltó la noticia; es hora que todavía no le creo. Por eso sigo yendo a buscar un taxi, el número 50 del sitio Salvatierra, para que su conductor me lleve a la playa, al circo, a los juegos mecánicos, al cine, a comprarme ropa, a ver un partido de futbol, a nadar, a las maquinitas, a las carreras de carros donde él y yo fuéramos unos bodrios: yo de piloto y el de copiloto. Él me diría cómo hacerle para triunfar para llegar primero a la meta. Pero busco el taxi y no está, lo busco a él y no está; entonces camino a pie; empiezo a creerme, resignado, la noticia que me dio mi amigo el fumador; pero de pronto siento un vientecito que pasa por mi lado: es un carro que se para más adelante. El chofer se baja, me dice que vaya, que viajemos juntos y, cuando ya estoy por subirme de copiloto, él me hace una seña, me ordena con el dedo que me ponga frente al volante. Conduce tú, me indica, yo te enseño. Aplasto el acelerador bien fuerte, como cualquier principiante. Él me pide calma, me dice que el camino de la vida hay que andarlo paso a paso. Cuando volteo no hay nadie; entonces sigo caminando por esa calle oscura, donde seguramente al final otra vez estará Dios, el mentiroso, fumándose un cigarro.

 

Saturday, June 15, 2013

Miguel Ángel Godínez Gutiérrez


 
El gato.

Miguel Ángel Godínez Gutiérrez

El gato se volvió a meter en la cocina y se comió la carne molida que saqué anoche del refrigerador para que se descongelara. Iba a hacerme unas albóndigas en chile chipotle. Desde hace meses nos enfrentamos en una lucha el gato y yo. Él intenta meterse a la cocina y yo prevengo lo que puedo, pues no me voy a pasar la noche en vela por un méndigo gato, así que cierro puertas y ventanas. Sin embargo, siempre le doy alguna ventaja. Pobre gato, si viene a robar comida es porque no tiene qué llevarse al hocico en todo el día, tal vez sólo basura. A veces le emparejo la puerta del pasillo o le dejo una ventana abierta, de modo que tenga que brincar alto para caer dentro de la cocina.

Una vez destrozó unos panes de azúcar que olvidé encima de la mesa. Al día siguiente descubrí el piso regado de migajas. Esto puede pasar, pero lo que no le voy a perdonar es que se haya comido mi carne molida, mi ración de la semana, mis albóndigas en chipotle. Lo he visto una sola vez; o supongo que era él: es de color amarillo y tiene manchones negros en los costados del lomo, flaquísimo. Una noche, al buscar un libro, lo encontré en mi estudio. Tenía cara de mustio: combinada de “¿qué me vas a hacer?” y de “si te acercas más, te chingo”. Lo ahuyenté con un simple movimiento de manos: “¡Úchale, pinche gato!” No lo he vuelto a ver.

No hay más que arroz para comer y él se zampó mi carne molida. Ojalá que no estuviera bien descongelada y se le hayan destemplado todos los dientes o le haya dado catarro —¿moquillo?— o pulmonía; ojalá que por lo menos haya tenido que comer un raspado de carne cruda en el frío de la noche. ¡Mis albóndigas!

Ayer se me había ocurrido poner una cubeta con agua en la cocina, abajo de la ventana. Todo fácil por fuera: noche, sin moros en la costa, ventana abierta, olor a carne cruda... Salto por la ventana y caída intempestiva al agua. Extrañeza al principio e inmediatamente después terror, sensación de asfixia y todo el cuerpecillo mojado; lucha del gato con la cubeta, con el agua, con fantasmas instantáneos. ¿Y si se ahogara? Un gato hambriento, débil, envuelto inesperadamente en una pesadilla de agua fría. Lucha vigorosa al principio, que va amainando al tragar agua y perder poco a poco el sentido hasta ahogarse entre estertores esporádicos. La mañana de hoy me hubiera encontrado con un gato ahogado en una cubeta y tal vez se me habrían quitado las ganas de mis albóndigas en chipotle.

En fin, me quedo sin comer carne una semana, pero salvé una de sus siete vidas; pinche gato.

 

Tuesday, June 11, 2013

Tuesday, June 04, 2013

18 encuentro hispanoamericano de escritores Horas de Junio 2013


PROGRAMA: HORAS DE JUNIO 2013

 

Horas de junio 2013

4 junio, 2013
Horas de junio 2013
Programa general del XVIII Encuentro Hispanoamericano “Horas de Junio” 2013
Hermosillo, Sonora. Universidad de Sonora.

Jueves 6 de Junio/ Auditorio Centro de las Artes Universidad de Sonora
HoraMesasModerador
10:00-11:00Mesa 1
1.- Guadalupe Gálvez
2.-Mayra Dee
3.-Carlos Valenzuela
4.-Marshh Durán
5.-Ramona Pineapple
Zteban Klop
11:00-12:00Mesa 2
1.-Beatriz Galaviz
2.-Christel Álvarez
3.- Tania Tequida
4.-Norma Salguero
5.-Astrid Gómez Bojórquez
6. Mara Abdala
Michel Axel
12:00-13:00Mesa 3
1.-Luis Roberto Moreno
2.-Michel Axel
3.-Sofia Calvillo
4.-Patty Sousa Vélez
5.-Laura Portillo Santana
6. Elia Casillas
Ramona Jactosa
13:00-14:00Mesa 4
1.-Jorge Ochoa
2.-Elba Jordán (Ensenada, BC)
3.-Liz Durand Goytia (Ensenada, BC)
4.-José Juan Cantúa
5.-Nico Maleón (Nogales, Son)
Iván Camarena
14:00-16:00RECESO
16-17Mesa 5
1.-Marcia Ramos (Tijuana, BC)
2.-Lorena Sosa (Chihuahua, Chi.)
3. Yuma Mariana
4.-Alicia González (Tijuana, BC)
5.- Zteban Klop (Cócorit, Son)
6.Mini Orozco
Luis Roberto Moreno
17-18Mesa 6
1.-María Alvaradowski
2.- Leonardo Rodríguez
3.Cesar Valenzuela
4.-Ramón Castro
5.-Luis Miranda
6.-Los Eskatólikos
Patty Sousa Vélez

18-19Mesa 7
1.-Alonso Díaz de Anda
2.-Luis Gastélum (Tijuana, BC)
3.-Josué Barrera
4. Daniel Da Purificao (Angola)
5.-Paris Sicairos
6.-Mavi Robles-Castillo (Tijuana, BC)
Pío Daniel
19-20Mesa 8
1.-Luis Alfonso Navarrete
2. Mariana Ayón (Guadalajara, Jal.)
3.-Juan Pablo Aldaco
4.-Francisco Morales (Tijuana, BC)
5.-Soy la orilla de una vaso que sangra: homenaje a Roberto Castillo Udiarte, por Fidelia Caballero
Miguel Ángel Godínez Gutiérrez
20-21Mesa 9
1.-Sonia Gutiérrez (California)
2.-Maya Lima (Tlalnepantla, Edo.Méx)
3.-Alejandro Aguilar Zeleny
4.-Francisco Luna
5.-Edmundo Lizardi (La Paz, BCS)
6. Héctor Guerra (España)
Roberto Castillo Udiarte


Jueves 6 de Junio / Sala A/ Presentación de Libros y Lecturas Alternativas
HoraPresentación de Libros/ Lecturas AlternativasPresentador/Moderador
10:00-10:30Descubre Sonora (Revista)Brenda Barajas
10:30-11:00El Viaje ProdigiosoErnestina Ramírez Escobar
11:00-11:30Remedios Para Noches sin lunaLiz Durand Goytia
11:30-12:00Martín y el plan de YumalaxJosé Santiago Jara Sarracino
12:00-12:30La mujer arañaSonia Gutiérrez
12:30-13:00Nostalgias y otros maresElba Jordán
13:00-13:30Todos mis héroesAlexandra Botto
13:30-14:00HedonismoFugo Medina
14:00-16:00RECESO
16:00-17:00Mesa Alternativa 1
1.- Jesús Campoy
2. Lorena Moreno
3. Consuelo Córdova
4. Sergio Valencia
5.-Diego Iván Camacho
6. Humberto Lirú
María Alvaradowski
17:00-17:30Mesa Alternativa 2
1.-Ángel Orozco
2.Abraham Mendoza
3.Luis Lope
4.-Alfonso López Corral
17:30-18:00“Presentación y experiencias del ‘Proyecto de Libro’Secundaria de Colegio ALERCE Formación Integral
18:00-18:30Póker del hombre triste en la tarde azulFrancisco MoralesGuadalupe Aldaco
18:30-19:00DeefeCarlos SánchezLupita Navarro
19:00-20:00Charles Bukowski: Ellos quieren algo crudoMauricio BaresRoberto Castillo Udiarte

Jueves 6 de Junio /Los Jarritos
HoraPresentaciónMC
21:00-21:30Indio ToribioZteban Klop
21:30-22:10Banda de Música (Mtro. Horacio Lagarda Burgos)
22:10-22:20El Chocho Maldito
22:20-22:40Pablo Aldaco y CÍA.
22:40-23:30Amorozo palomazo de Susana Salcido


Viernes 7 DE Junio / Auditorio del Centro de las Artes/ Universidad de Sonora
HoraMesaModerador
10:00-11:00Mesa 10
1.-Ester Carther (Veracruz)
2.-Silvia Teresa Manríquez
3.-Maria Dolores Acosta Encinas
4.-Ernestina Ramírez Escobar
5.- Judith León
6.Manuel Alberto Santillana
7. Raúl Osorio (Colima)
Gloria del Yaqui
11:00-12:00Mesa 11
1.-Rubén Macías Esparza (Ciudad Juárez, Chi.)
2.-Carlos Macías Esparza (Ciudad Juárez, Chi.)
3.-Juan Pablo Santana (Ciudad Juárez, Chi.)
4.-Jesús Silveira (Ciudad Juárez, Chi.)
5.- Alas Blissett ‘Ciudad Futura’
Francisco Landavazo
12:00-13:00Mesa 12
1.-Raúl Pérez Enríquez
2. Esteban Domínguez
3.- Gloria del Yaqui
4. Felipe Zúñiga Meza (Santa Rosalía, BCS)
5.- Manuel Parra
6.-Iván Figueroa
Juan Diego González
13:00-14:00Mesa 13
1.-Anel Mora (Ensenada, BC)
2.-Oralia Rodríguez (Tijuana, BC)
3.- Ignacio Mondaca (SLRC)
4.-Maga Muñoz (Chihuahua, Chi.)
5. Carlos Moncada
6.-Alejandra Botto (Texas)
Christel Álvarez
14:00-16:00RECESO
16:00-17:00Mesa 14
1.- Imanol Caneyada
2. Juan Diego González (Guaymas, Son)
3.- Pancho Rodríguez (Guadalajara, Jal)
4.-Omar Soto Martínez (Netza, E.Méx.)
5.-Daniel García Solís (Netza, Edo.Méx.)
6.-Sergío García Díaz (Netza, Edo.Méx.)
7. Magda González
Maya Lima
17:00-18:00Mesa 15
1.-Susana Velarde(Arizona)
2.-Beth May (Arizona)
3.-Michel Ponce (Arizona)
4.-Ernesto Moncada
Gerson Gómez
HoraMesaModerador
18:00-19:00Mesa 16
1.-Alexander Sánchez(Panamá)
2. Miguel Manríquez
2.-María del Rosario Laverde(Colombia)
3.- José Antonio Lugo (DF)
5.-La Lengua que se lame a si misma
Alejandro Aguilar Zeleny
19:00-20:00Mesa 17
1.-Radiografía (Colectivo Letraviva: Fer Jacob, Silvia Maytorenay Carolina Trujillo)
2.-Rod Dumora (Omar Navo, Gaspar Madrigal y Rubén Urbalejo)
3.-Kristos Lezama & Genaro Patraka
Rodrigo Solís
20:00-21:00Mesa 18
Tributo a Dolores Castro

Viernes 7 de junio/ Sala A/ Presentación de Libros y Lecturas Alternativas
HoraPresentación de LibrosPresentador/Moderador
10:00-10:30Sobre RuinasCarlos Macías Esparza
10:30-11:00Antología Bilingüe de San Diego, Ca.Mónica Morales Rocha
11:00-11:30Los perros del mal y otros relatosAlicia Valencia (Morelos)
11:30-12:30Mesa Alternativa 3
Insurgentes
1.Ernesto Torres Martínez 2.Diana Regalado
3.Patty Norzagaray
3.Luis Espinoza Argüelles
4.Luis Salazar
5.Berenice Osbourne
6.Bryan Gómez
7.Blanca Badilla
Iván Camarena
12:30-13:30Mesa Alternativa 4
1.Ana Lira
2.Iris Gastélum
3.Magda Rivera
4.- Cristina Sáinz Sotomayor
5.Claudia Ojeda (Nuevo León)
6.Bethem Paola Salmerón Sáinz (Huatabampo, Son)
Gloria del Yaqui
13:30-16:00RECESO
16:00-17:00Mesa Alternativa 5
Taller Altazor
1.Zulema Bustamante
2.Horacio Vidal
3.Pablo Sau
4.Silvia Espinoza
5.Guillermo Pérez
6.Fernando Mósinet
7.Moisés del Cid
Horacio Valencia
17:00-17:30Marguerite Yourcenar, en memoria de una soberanaJosé Antonio Lugo (DF)
17:30-18:30La actual literatura hispanoamericanaAgapito Maestre (España)
18:30-19:00La Orquídea ParásitaGerson Gómez (NL)Carlos Moncada
19:00-20:00El Santo Oficio, periodismo, literatura y cultura popularJosé Luis Martínez (DF)


Viernes 7 de junio/ Los Jarritos
HoraPresentación
21:00-21:50Grupo StaccatoMtro. Jesús Cota
21:50-21:55La salsa la traigo yo (Luz Elena Meza y Alberto Saldaña)
21:55 a 22:30Nidia Barajas (Tijuana, BC)
22:00-22:30Nico Maleón (Nogales, Son)
22:30-23:00Kevin Cherokee
23:00Los Cretinos Desleales

EVENTOS ALTERNOS
-Lectura en ITAM
-Taller “Con letras me cuento”, Escritura Creativa para Mujeres, por Alicia Valencia (Morelos)
-Exposición de Artes Plásticas de María Alvaradowski

Sábado 8 de Junio/ Alberca de la Universidad de Sonora
HoraMesaModerador
14:00-15:00Mesa 19
1.-Diana González
2.-Miguel Ángel Bonilla
3.-Angélica Sotelo
4.-Cinthia Reyes
5.-Selene Carolina Ramírez
6.-Nachita Ibarra
7. Gerardo Hernández Jacobo
Alejandra Robles
15:00-16:00Mesa 20
1.- Eleazar Bórquez Moreno
2.- Elisa Monsalvo
3.- Alba Brenda Méndez
4.- Jorge Isaac Guevara (Huatabampo, Son)
5.- Leonel Flores Magallanes (Huatabampo, Son)
6.- Samuel Ríos (Huatabampo, Son)
Casildo Rivera
16:00-17:00Mesa 21
1.-Franky Landavazo
2.-Franco Félix
3.-Irma Quiroz
4.-Magdalena Frías
5.-Lunetta Corgan
6.-Horacio Valencia
Francisco Luna
17:00-18:00Mesa 22
1.- Jesús Ibarra Carmelo
2.-Sol Gabriela Fontes
3.- Gastón Sau
4.-Miguel Ángel Avilés
5.-Casildo Rivera
6. Carmina Robles y Raquel Sámano
Fidelia Caballero
18:00-19:00Mesa 23
40 años del Movimiento Estudiantil en Sonora
1.-Ruben Duarte Rodríguez
2.-Alfonso Torúa Cienfuegos
3.- Arturo Valencia
4.-Julio Ernesto Tánori
Joel Verdugo Córdova

19:00-20:00Mesa 24
1.-Lorena Enríquez
2.- Alejandra Robles
3.-Lizeth Soto Félix
4.-Alicia Valencia (Morelos)
5.-Alaric Gutiérrez
6.-Alejandro Flores
7.-Pío Daniel
Víctor Hugo Barrera
20:00-21:00Mesa 25
1.-David Muñoz (Arizona)
2.-Armando Alanís (Coahuila)
3.-Miguel Ángel Godínez Gutiérrez (DF)
4.-Roberto Castillo Udiarte (Tijuana, BC)
5.-Rodrigo Solís (DF)
Omar Navo

Sábado 8 de Junio/ Alberca de la Universidad de Sonora
1.Tribute a The Beatles/ Grupo Monett2.-Huaje Colectivo3.-Kristos Lezama (Guadalajara, Jal)
4.-Los Chanox

Friday, May 31, 2013

Ibán de León Oscuridad del Agua


Oscuridad del agua

 

Esta lluvia quién sabe por qué. Tanta agua repitiendo lo mismo.
                                                                     José Carlos Becerra

 

 
No recuerdo la fecha —el año de tu muerte—.

Llovía, cosa extraña, a fines de noviembre,

y terminamos todos empapados del agua

que nos trajo tu ausencia. Abrimos las ventanas.

La casa era una isla más allá de las puertas

al iniciar el día, pero se fue llenando

de náufragos insomnes; cuando cayó la tarde                       

el velorio era a un tiempo un murmullo y un eco:

contaban que dormías, y tu sueño, Hermelinda

—déjame recordarlo—, me pareció un tranquilo,

un manso transitar de agua presentida.

 
Las oraciones todas, como un río de niebla,

estancaron el tiempo. La noche nos pobló

de coronas luctuosas, y los cirios, abuela,

te alumbraron el rostro; tuve miedo, después,

al recordar aquel, tu rostro de difunta.

 

Amaneció el fulgor de un cielo confundido

por las nubes oscuras de fines de noviembre;

¿quién durmió, me pregunto, con el velorio a cuestas

y los llantos, los llantos, de los que conocieron

tu sol de mediodía al romper la mañana?

 
Tu féretro radiante, camino de la iglesia,

oscureció las calles donde a veces jugábamos.

El fango de los charcos nos manchaba las ropas;

más adentro la carne, olvidada en sí misma,

nos repetía las lágrimas que nunca fueron nuestras:

no éramos nosotros los que habíamos llorado

bajo el contacto dócil de la reciente lluvia.

 
La misa fue una lenta, inmóvil despedida,

durísima en el ruido de los cánticos fúnebres

y dulce en el aroma de blandos crisantemos.

Tu ataúd aguardaba la venia de los ángeles,

el bosque de sus alas. Esperamos rendidos

la bendición de un mundo que borraba tu nombre

de tanto repetirlo. Al final de tu viaje

—hablo del cementerio, su pequeña capilla—

hicimos una fila para verte, decían,

por vez definitiva; luego vendrían los clavos,

los golpes repetidos que cerraban tu historia

y abrían una grieta en medio de nosotros:

¿hacia dónde tu cuerpo, tus palabras antiguas,

esa lengua de luz bajo las aguas mansas

del arroyo sin nombre que atravesaba el pueblo?

 
Una cruz con las manos, un puñado de tierra;

enseguida los gritos, las lentas paletadas.

Lloré al reconocer el filo de la muerte

—esa luz repentina— en mis ojos de niño.

Supe que no podrías jugar aquella tarde

rodeada por tus nietos, que ya no volverías

a soñar con nosotros: dormías en noviembre,

debajo del temblor y el cauce de la hierba.


Regresamos a casa con las ropas manchadas

por el dolor y el lodo —sus golpes de humedad—,

sintiendo cada uno un distinto fracaso.

El silencio, Hermelinda, reinaba en la penumbra,

en el vacío del cuarto, donde los cirios daban

constancia de la noche, el asombro del hueco:

nunca esa habitación volvería a ser la misma.

Nos miramos como por vez primera

para reconocernos. Cerramos las ventanas,

y esperamos cansados que vinieras del barro,

con la sonrisa aquella de tus días luminosos,

a encender una luz que alumbrara tu muerte.

 

 

Semblanza
Ibán de León (Río Grande, Oaxaca, 1980). Licenciado en Letras por la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM). Fue becario del Fondo Estatal para la Cultura y las Artes de Morelos (2004) y de la Fundación para las Letras Mexicanas (2009-2011). Se ha desempeñado como editor y corrector de estilo en diarios e instituciones educativas. Escribió durante dos años una columna para la revista Conspiratio. Tiene un libro publicado: Oscuridad del agua (ISC, 2012). Actualmente es becario del Programa de Estímulo a la Creación y al Desarrollo Artístico de Oaxaca (PECDA).

 

 

 

 

Friday, May 24, 2013

CORTE DE CAFÉ Efraín Bartolomé







CORTE DE CAFÉ
Efraín Bartolomé

I
Miro la masa verde desde el aire
Hierve
Es un gran cuerpo informe
que se agita en un sueño difícil inquietante
Tiembla la furia verde
El sueño manotea viscosidades tiernas
Tiernos odios
Su ciega cerrazón de verde espuma herida.


II
Desde los troncos verdes de los árboles
Desde las piedras verdes donde descansa el musgo
sube el hambre al cafeto que crece
siempre verde
bajo la sombra espesa de otros árboles
De los troncos que exudan olorosas resinas
Desde la arcilla roja que se convierte en cántaro
bajan hombres o sombras a encontrar el café
Deambularán por las largas avenidas del día
Dormirán bajo el frío sucio de los portales
(Qué reguero de muertos bajo la bota pesada del sueño)
Partirán con los vientos del invierno
Hoy he visto una sombra lenta sombra amarilla
ofrecer su trabajo para cortar café
a las puertas de mi casa
Y se ven tantas sombras iguales en la calle
que sabrá amarillento
el café de la tarde.

III
Hoy vi a un hombre sonriendo torpemente
Se destrozó los dedos
recogiendo café del piso de estos días amargos
Con estas mismas manos acaricia su hambre
a la hora del posol
A la hora justa en que alguien bebe café
con restos de esta sangre
Con sangre de estos dedos
Con dedos de estos años
De otros
que son los mismos
En esta exacta hora encendida de rojo
en que un hombre sonríe torpemente
a sus manos con sangre.

IV
El cafetal L a sombra L a serpiente
Este vapor que ahoga
: húmedo trapo entrando en los pulmones
La tierra en que te vas hundiendo
desde hace cuánto
por quién para qué por qué
Responda la nauyaca
del incierto color de su veneno
Contesta nigua
desde la carne tierna bajo la uña
Talaje Piojo
Escarabajo Chinche Casampulga
De cada moretón
De cada cicatriz en la piel de la vida
Respondan!

V
Qué silencio en el fondo del cafetal
Qué oscuridad moviendo las hojas más delgadas
de los árboles
Qué altura truena bajo los pies sobre las hojas secas
Al tallo del cafeto se enrosca el miedo
Arriba
tras la techumbre en sombra de los árboles
el durísimo sol
babea su rabia.

VI
Y quién dice que no vienen del sol todos los males
Y por qué no
Si cada red de luz lanzada sobre el mundo
fermenta el malestar
Convierte en larvas los huevecillos de la enfermedad
Hinca la brasa cruel de su cigarro
sobre la piel más tierna
Pero también desangra las lagunas
Adelgaza los ríos
Luye los cortinajes de la lluvia
y hace surgir las gotas de sudor
humana transparencia
como un collar de sal
que a veces da sabor
o cae
sobre una llaga.

VII
Aquél siembra café con sus manos rugosas
Ése poda el café con sus ásperas manos
Otro corta el café con manos primitivas
Manos iguales despulpan el café
Alguien lava el café
y se hiere las manos
Otro cuida el café mientras se seca
y se secan sus manos
Alguien dora el café
y se quema las manos
Otro más va a molerlo
y a molerse las manos
Después lo beberemos
: exquisito
y amargo.

Efraín Bartolomé (Ocosingo, Chiapas, 1950). Referente obligado de la poesía en lengua castellana. Su verso se extiende o retrae tomando con maestría el espacio de la página. Hay en su obra una cadencia elegante y rotunda, sustentada generalmente en la utilización libre del heptasílabo y el endecasílabo. En su lírica se unen el amor erótico como celebración de vida, la naturaleza en su aspecto dual (benéfica-terrible), así como una profesión de fe en la palabra, asumida en su quehacer lírico como un sacerdocio. Ha publicado entre otros títulos: Ojo de jaguar (1982), Ciudad bajo el relámpago (1983), Música solar (1984), Cuadernos contra el ángel (1987), Música lunar (1991), Corazón del monte (1995), Partes un verso a la mitad y sangra (1997), Fogata con tres piedras (2006), entre otros. Su obra se reúne en Oficio: Arder (1999) y El ser que somos (2006). Premio Nacional de Poesía Aguascalientes 1984, Premio Nacional de Literatura Gilberto Owen 1993 y Premio Internacional de Poesía Jaime Sabines 1996. En 1994 ingresó al Sistema Nacional de Creadores. Su obra ha sido traducida a casi una docena de lenguas. // Mijail Lamas